En un sótano del Hospital Gregorio Marañon de Madrid funciona desde este 2 de noviembre el primer laboratorio del mundo que va a intentar producir un corazón bioartifical a medida con celulas madre. Diez investigadores españoles y norteamericanos de la Universidad de Minnesota trabajan en este proyecto que pretende convertirse en una especie de banco de recambios humanos y que planea hacer las primeras pruebas en personas dentro de cinco años.

La técnica que se utiliza se llama medicina regenerativa y es experimental. El cirujano cardíaco Hugo Rodríguez, uno de los integrantes del laboratorio, explicaba que su tarea es como hacerle al paciente “unos zapatos a medida”, sólo que con órganos del cuerpo. El objetivo del laboratorio es fabricar válvulas coronarias, tendones y otras partes reemplazables con celulas madre adultas para después hacer corazones, hígados y otros órganos completos… aunque cabe la posibilidad de que no sea viable en humanos.

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Para crear el primer corazón bioartificial del mundo parten de una masa blancuzca de colágeno que hasta hace unas semanas era el corazón de un muerto inutilizable para un trasplante. El primer paso es limpiar ese órgano con detergentes para eliminar todas las células del dueño original. Los investigadores  han implantado en esa masa dos tubos de plástico como si fuesen extensiones de sus arterias y van a recubrir una de las paredes del órgano con células nuevas obtenidas de pacientes sanos.

El taller se nutre de órganos que no pueden usarse para trasplantes, por ejemplo de fallecidos por infarto. Aunque el corazón no sea válido, si lo es el armazón que puede limpiarse y regenerarse con celulas madre. Incluso puede ser repoblado con células del propio paciente que lo va a recibir, lo que permitiría evitar el rechazo habitual en los trasplantes.

En el proyecto además del Hospital y la Universidad de Minnesota también colabora la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) que es la encargado de sumunistrar los órganos. Su presidente Rafael Matesanz explica que España es líder mundial en donaciones de órganos  y que “el último año se donaron 1.606 corazones pero sólo hubo 260 trasplantes”. La mayoría de los restantes serían viables para esta investigación.

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Quedan muchas incógnitas y trabajo por delante, pero si se demuestra que se pueden fabricar corazones, hígados y otros órganos, será “una revolución que cambiaría la manera en la que se trasplanta actualmente”, segun Matesanz. En EEUU, el 30% de las personas que necesitan un trasplante fallece en lista de espera, mientras que en España lo hace un 5%.

El proyecto se ha denominada SABIO, cuyas siglas en inglés significan Matrices y ?rganos Bioartificiales para Trasplante (Scaffolds and Bioartificial Organs for transplantation). El Ministerio de Ciencia e Innovación aporta 1,6 millones de euros para su financiación, mientras que la Comunidad de Madrid aporta el laboratorio, valorado en 600.000 euros, en cuyas dependencias habrá en todo momento unos 12 órganos en fabricación y diez personas trabajando.

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