El periódico francés Le Monde publica un artículo de Hans-Werner Sinn. El profesor de Economía en la Universidad de Múnich, director del Centro de Estudios Económicos, presidente del Instituto Ifo de investigaciones económicas y asesor del Ministro de Economía alemán cree que “la única respuesta viable para los países del sur en problemas que puede considerarse es la salida del euro” porque según cree, la devaluación interna “es fuente de grandes inestabilidades políticas y podría llevar a estos países al borde de la guerra civil, puesto que se necesita una importante reducción de los salarios” y lo titula con “Por qué se enfrentan Paris y Berlín”

Los problemas de la zona euro no pueden solucionarse con una aportación suplementaria de crédito. Sería como intentar curar el dolor con dolor. La inflación de los países del sur de Europa ha estado alimentada por el influjo de créditos, y ha perjudicado a su competitividad. Sólo hay dos vías posibles para restaurar su competitividad sin provocar una ola inflacionista en los países del centro de la zona euro: bien que los países afectados salgan de la unión monetaria y devalúen sus propias monedas, o que se queden en el seno de la zona euro y se comprometan a un largo y difícil esfuerzo de bajada de precios. Las dos soluciones son dolorosas, pero la segunda- que los economistas llaman ??devaluación interna? ?? es sin duda la más peligrosa.

En efecto, ésta es fuente de grandes inestabilidades políticas y podría llevar a estos países al borde de la guerra civil, puesto que se necesita una importante reducción de los salarios. Por lo tanto, la única respuesta viable que puede considerarse es la salida del euro. El Mecanismo Europeo de Estabilidad, o incluso los eurobonos, sólo contribuirán a retrasar las decisiones que habría que tomar hoy. Cuando más esperemos, más aumentarán las deudas de los todos países en crisis y las pérdidas de los países del centro de Europa.

Por lo tanto, es deseable una salida temporal de los países que están en crisis para que puedan restablecer una cierta competitividad. Para ellos sería una cura de rehabilitación de sus economías que hoy en día dependen del crédito.