Es posible “imprimir” un microscopio con una hoja de papel o cartulina y ensamblarlo con unos pocos elementos más en menos de 10 minutos y a un coste de apenas 50 centavos de dólar. Es el proyecto Foldscope de ingenieros de Stanford liderados por Manu Prakash que ha recogido la revista Wired.

La meta que perseguían estos investigadores era lograr una herramienta barata y sencilla para ayudar a la detección en los países en vías de desarrollo de los distintos tipos de malaria que hay en el mundo.

Han desarrollado un esquema de las partes que componen el cuerpo del microscopio que se puede imprimir en cartulina para luego perforarla y doblarla. Las piezas adicionales incluyen una lente, un LED para la iluminación y una pila de botón, como las que se utilizan para alimentar un reloj digital.

Siguiendo el proceso de ensamblaje, todas las partes se alinean correctamente y permiten analizar muestras. Estas se pueden pegar en un trozo de celo. Dependiendo de la lente utilizada, el telescopio permite hasta 2.000 aumentos, suficiente para discernir bacterias y parásitos.

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