François Musseau de Liberation y Le Point asegura en radiocable.com que el éxito del 14N no dependerá tanto de la movilización de CCOO y UGT como de la forma en que se unan los indignados y los círculos periféricos. Ve como positivo que la huelga sea a nivel europeo porque “es lógico reaccionar de manera mutua cuando los recortes son del mismo género”. Y afirma que en Francia, los sindicatos españoles, pese al gran número de huelgas que convocan, son percibidos como “corteses y educados”.

François Musseau

François Musseau destaca que es “otra huelga general más en España”. Señala que “es el cartucho gordo de los sindicatos. Y siempre es un riesgo utilizarlo, porque luego no te quedan cartuchos. Pero por otro lado, no veo que otra cosa pueden hacer los sindicatos cuando hay tantos recortes, cuando se cambian las leyes laborales y el paro llega a niveles históricos. Tienen que hacerlo. Es su única munición, pero tienen que usarla porque si no la gente se preguntará para qué sirven los sindicatos”.

Considera que las consecuencias y la presión que puedan ejercer sobre el gobierno dependerá de la movilización que consigan. Y apunta: “el tema no será tanto a cuantos movilizan CCOO y UGT, sino la gente que está fuera de los círculos sindicales: como se unen los indigandos, los círculos periféricos… tanto en número como en el tono de la movilización”.

El corresponsal destaca como algo “interesante” que la convocatoria de huelga general no sea solo en España, sino a nivel europeo: “económicamente todo está cada vez más unido y se está haciendo también a nivel político, los que piden desde arriba lo hacen casi de forma mutualizada, a nivel fiscal también se está intentando… yo creo que es prioritario hacerlo a nivel social, porque es lógico reaccionar de manera mutua cuando los ataques y los recortes son del mismo género e índole entre Grecia, Italia, España, Francia y otros países.”

En cuanto a la percepción que hay en Francia de los sindicatos españoles, Musseau señala que “se tiene una visión de ellos como muy disciplinados, educados, siempre avisando de sus movilizaciones, comportándose bien… Quizá ultimamente hayan radicalizado un poco más su actitud, pero en general se les ve como algo cortés y educado que a pesar de que convoquen bastantes huelgas generales no plantean una alternativa y contestación social que dé miedo al poder político”.