El Instituto Nacional de Estadística ha elaborado un estudio sobre empleo de personas con discapacidad en España con datos de 2008. Y establecen que la tasa de paro en este colectivo en aquel año -cuando empezó la crisis económica- alcanzaba el 16,3%, mientras que entonces en la población general, el indice era del 11,3%, es decir cinco puntos de diferencia.

Una silla de ruedas
(Foto: Flickr/Papel continuo)

La estadística sobre empleo de las personas con discapacidad (EPD 2008) se ha elaborado a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE y de la Base Estatal de Personas con Discapacidad (BEPD) del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Y establece que en 2008, 873.000 personas, de edades comprendidas entre los 16 y los 64 años tenían certificado de discapacidad. Esta cifra supone el 2,8% de la población en edad laboral.

Dentro de ese colectivo, los datos reflejan que el 65% se encontraba inactivo desde el punto de vista laboral -entre la población general, ese grupo apenas supera el 25%-. Esto refleja que las personas con alguna discapacidad tienen una menor participación en el mercado laboral, con una tasa de actividad del 33,5% frente al 74,9% de la población sin discapacidad.

En cuanto a la tasa de paro por género, la de las mujeres era del 19,4%, superior al 14,6% de la de los varones, igual que ocurría para la población sin discapacidad (13,0% frente a 10,1%). Y entre quienes sí tenían empleo, también había serias diferencias en función del sexo. La tasa de empleo masculina (porcentaje de hombres de 16 a 64 años con certificado de discapacidad que trabajan) era del 32,8%, superior en 10,8 puntos a la de mujeres.

Según el tipo de actividad, las discapacidades asociadas a deficiencias auditivas y visuales eran las que presentan mayores tasas de actividad (56,9% y 45,3%, respectivamente). Por su parte, las asociadas a deficiencias mentales e intelectuales presentaban las menores (19,9% y 26,9%, respectivamente).