El diario aleman sostiene en un editorial de Sebastian Schoepp en su edición impresa en relación a los últimos casos de corrupción que la clase política española “sabe repartir dinero, pero nunca ha aprendido a generar productividad”. Para acabar con lo que considera otra “dictadura” España necesita que crezca una nueva generación “que, desde la indignación, desarrolle otra compresión de política de partido.”

Bnadera de España en Cibeles
(Foto: Flickr/Infoketu)

Süddeutsche Zeitung  asegura: “En los años 1975 a 1982, España se ganó el respeto mundial porque el país consiguió zafarse de su pasado dictatorial mediante una transición pacífica hacia la democracia. El problema es que, en opinión de los partidos que surgieron de la misma, con ello el trabajo ya estaba hecho. A partir de entonces actuaron menos como representantes de la voluntad del pueblo, sino más bien como mecanismos para el reparto de beneficios entre sus seguidores y afiliados.”

El texto detalla: “Mientras hubo suficiente dinero, esto no ha molestado a prácticamente nadie. Aunque siempre volvía a pesar sobre ellos la sospecha de corrupción, el Partido Popular y los socialistas siempre pudieron contar con un apoyo electoral más o menos invariable. No obstante, desde que el dinero se ha acabado, esta aceptación decrece. Disidentes frustrados toman ahora la palabra para dar a conocer los monstruosos detalles del trato de favor, tal y como le está pasando en estos momentos al Partido Popular en el gobierno.”

Y finalmente apunta: “Lamentablemente no es de suponer que unos políticos con esta mentalidad sean capaces de sanear un país en peligro de quiebra. Saben repartir dinero ?? pero nunca han aprendido a generar productividad. Para ello aún tiene que crecer una generación que, desde la indignación, desarrolle otra compresión de política de partido. España necesita nada menos que una segunda transición.”

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