El abrupto despido de Antonio Calvo, un profesor español en la prestigiosa Universidad norteamericana de Princeton y su posterior suicidio está siendo destacado por numerosos medios de EEUU y Reino Unido. Se hacen eco de las numerosas incógnitas que rodean la muerte de Calvo y recogen las denuncias de alumnos y colegas de una campaña en su contra.

Universidad de Princeton
(Foto: Flickr/Ireed76)

El New York Times habla de las preguntas que han quedado sin responder tras la muerte del profersor: “El suicidio del Dr. Calvo ha devastado una comunidad de académicos y estudiantes que valoraban tanto su generosidad y vivacidad que le llamaban San Antonio. Y en el campus de Princeton, el duelo privado se ha transformado en una violenta recriminación pública, con los admiradores del Dr. Calvo acusando a la universidad de fallar en la forma en que manejó el episodio“.

CNN se hace eco del caso y explica “el suicido del profesor ha provocado la ira de sus amigos y alumnos. Calvo había estado bajo presión debido a un proceso de revisión que se arrastraba desde el año pasado, según Aponte-Moreno. El Departamento de Español había recomendado su reelección pero un pequeño grupo dentro del departamento escribió una carta al decano alegando mala conducta que llevó a su suspensión abrupta hace dos semanas.Querían deshacerse de él, a cualquier coste “, dijo Aponte-Moreno, y agregó que Calvo no sabía exactamente de que le acusaban en la carta, por lo que no tenía la oportunidad de defenderse“.

ABC News destaca que la muerte de Calvo ha dejado muchas preguntas. Y explican que “estudiantes de postgrado y un profesor empezaron a construir una campaña en contra de la renovación del contrato de Calvo, pero él todavía tenía el pleno apoyo del departamento y su reelección parecía asegurada. Pero en un momento la situación pareció cambiar, y uno de los profesores -casado también con “un profesor importante “, dijo Aponte – se sumó a la protesta con los estudiantes de posgrado. Una de las principales quejas es que “Antonio era de España y hablaba muy alto en las reuniones”, dijo Aponte”.

New York Post habla de como “una feroz campaña para poner fin a la carrera intachable de 10 años de un popular pero a menudo políticamente incorrecto profesor de Princeton le dejó tan abatido que se quitó la vida, segun sus amigos desolados… El despido de este nativo de España de Princeton significaba que estaría obligado a salir de los Estados Unidos en un mes ya que su visa estaba patrocinada por la universidad de la Ivy League.

Fox News menciona que “Antonio Calvo, de 45 años, fue encontrado dentro en su apartamento con heridas auto-infligidas en su cuello y el brazo, dijeron las autoridades. Calvo, quien comenzó a enseñar en Princeton en 2000, pero no tienen la catedra, había sabido cuatro días antes que no iban a renovar su contrato como profesor y director del programa de español. “Esta noticia se produjo después de una larga campaña quee lanzó en su contra un grupo de estudiantes de posgrado y un profesor del departamento”, dijo su amigo, Marco Aponte. Añadió que le habían dicho los ataques a Calvo involucrados “corrección política”.

El Daily Mail asegura que “un profesor de de español de Princeton se suicida después de haber sido obligados a abandonar su trabajo por ser políticamente incorrecto”. Y recoge que “colegas y estudiantes devastados están culpando de su muerte a una campaña de otro profesor y varios estudiantes, diciendo que lanzaronuna campaña de odio contra él para conseguir que le despidieran. En el campus de Princeton, donde trabajó, el duelo privado ha desembocado en recriminación pública, con una comunidad de académicos y estudiantes exigiendo a la Universidad que asuma la responsabilidad de su muerte”.

Huffington Post destaca que “continua el misterio que envuelve la abrupta salida de Antonio Calvo de la Universidad de Princeton y su posterior sucicidio”. Y recoge las protestas de varios estudiantes como Philip Rothaus que ha cuestionado el despido de Calvo en una carta abierta a la Universidad o Marco Aponte-Moreno que mantiene un escepticismo similar: “Creo que la Universidad está escondiendo algo. Creo que hicieron algo que no debían”, aseguró. De momento sigue habiendo más preguntas que respuestas”.