El diario británico publica un artículo de su assitant editor y experto económico Jeremy Warner en el que recomienda “sacar el dinero de España mientras se pueda” al considerar que el último informe del FMI declara “entre líneas” insolvente al país.

Hace menos de un mes, el Telegraph publicó otro artículo de opinión asegurando que España podia acabar con su “crucifixión” cuando quisiera saliendo del euro.

El artículo de Warner en el Telegraph

En el Daily Telegraph, Warner apunta: “No me di cuenta de esto hasta que alguien me llamó la atención, pero el último informe fiscal del FMI viene a ser lo más cercano a la declaración de insolvencia de España que alguna vez se pueda ver en un análisis oficial de este tipo. Por supuesto, en realidad no dice esto directamente. El FMI es demasiado diplomático para hablar asi. Pero ese es el sentido de sus últimas previsiones, que al fin tienen un aire de realismo, en vez de la dosis habitual de ilusión.”

Asegura: “Las proyecciones prevén esencialmente lo que ocurre en todas las quiebras. Con el tiempo hay que pedir prestado más, sólo para pagar los intereses de la deuda existente. En el pasado, el FMI ha sido culpable de ser demasiado optimistas con  España, tanto en perspectiva para el crecimiento como en finanzas públicas, así que es posible que ahora está cometiendo el error inverso de pesimismo excesivo. Pero lo dudo. España se muerde la cola y se arrastra hacia el olvido deflacionario.”

El texto sostiene: “No aconsejo sacar el dinero a la ligera. De hecho, un consejo de este tipo suele ser considerado irresponsable, ya que corre el riesgo de inducir al pánico, pero mirando a las proyecciones del FMI resulta la única decisión racional. No incluyo los acreedores de la rama británica del Banco Santander en este aviso, que son un anillo totalmente aislado de la nave nodriza en España, al menos teóricamente.”

[Leer el artículo completo en The Daily Telegraph]

El Daily Telegraph es un diario británico fundado en 1855. Está considerado el diario conservador de referencia y suele defender posturas atlantistas y antieuropeas. Pertenece desde 2004 a los hermanos David y Frederick Barclay -considerados los dos hombres más ricos del Reino Unido en el sector de los medios y la publicidad- que también poseen la revista The Spectator y el diario escocés The Scotsman. Es el primer diario británico que creó una edición online en 1994. En marzo de 2012 su circulación fue de 576.378 ejemplares, la mayor entre los grandes rotativos británicos, excluyendo a los sensacionalistas.