BLOG

Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

Este tipo de noticias no invaden los medios por casualidad. La tragedia de Madeleine McCann nos enfrenta con nosotros mismos: ¿dejarías solos a tus hijos, con esa edad, durmiendo en casa? ¿y si el lugar de la cena está en el restaurante del complejo a sólo 70 metros? -hay casas más grandes- ¿les habrías administrado un sedante?. En este momento, que conocemos las consecuencias, la respuesta más probable es no, pero ¿es porque conocemos las consecuencias?

Hoy he descubierto, gracias a meneame, un blog apasionante. Dice estar firmado por un criminóloga y aunque no hay forma de comprobarlo, su lectura es interesante. La autora hace un pormenorizado seguimiento del caso y desde el primer día apunta a los padres como sospechosos:

* Porque no muestran  «sentimiento de culpabilidad». Generalmente, -afirma el blog-, alguien que sufre un episodio así tiene un enorme sentimiento de culpabilidad: «nunca debí dejarla sola» y sin embargo su madre culpa a todo el mundo menos a su propia familia.

*Que no hayan sido declarados sospechosos -justifica el blog-, es porque el único hecho comprobado es el del secuestro y unos padres no pueden secuestrar a su hija. Si apareciera un cadáver entonces podrían ser declarados sospechosos de homicidio en el grado que fuera… 

En mi opinión el error del blog es que reconstruye los hechos a partir de una hipótesis, en vez de llegar a una hipótesis a partir de las pruebas -bajo secreto de sumario-. Es exactamente lo mismo que hace EL MUNDO con el asunto del 11M  ¿Seguirá manteniéndolo incluso si los padres son declarados inocentes?  Sólo hay dos posibilidades: que sean culpables o que no lo sean. Y ese blog tiene un 50% de posibilidades de acertar o de hacer mucho daño.

Yo no tengo ni idea de quien es el culpable, pero no creo que nadie pueda asegurarlo sólamente leyendo la prensa. En lo que al relato de los hechos se refiere prefiero este.

Print Friendly, PDF & Email