Martin Dahms asegura en radiocable.com que tantos los españoles como los partidos tendrán que cambiar su mentalidad política porque aunque se repitan las elecciones, las dos únicas opciones de gobierno estable para España serán la coalición PP-PSOE o un pacto a tres bandas entre PSOE, Podemos y Ciudadanos. El corresponsal del Frankfurter Rundschau y el Berliner Zeitung cree que todos tendrán que acostumbrarse a no poder lograr todos su objetivos y esto supone un cambio brutal de cultura en España para el que “quizá no basten los dos meses que hemos tenido.”

Martin Dahms cree que: “Tras el 20D se empezó mal. Todas las negociaciones deberian haberse hecho sin focos y sin twitter y podrían haber llegado a alguna solución”. En cualquier caso cree que solo hay dos opciones para que España pueda tener un gobierno estable: una gran coalición PP-PSOE o un tripartito PSOE-Podemos-Ciudadanos. Y dice: “Ahora mismo las dos parecen imposibles por diferencias ideológicas. Pero creo que llegaremos a una de ellas en cualquier caso, con o sin nuevas elecciones.”

En este contexto apunta que quizá sea necesaria una repetición electoral porque hasta ahora los partidos han negociado con demasiado ruido: “Para España, la situación implica casi un cambio cultural. Y no me refiero sólo a los políticos, sino también a los votantes. Los electores se tendrán que acostumbrar a votar a Podemos y que éstos apoyen un programa de gobierno que solo lleve una pequeña parte de las exigencia. Y lo mismo con una gran coalición. Pero es lo que queda”.

El corresponsal señala que ahora mismo en España no hay mayoría ni para un gobierno de izquierdas, ni para uno de derechas, sobre todo tras el cambio de papel de los nacionalistas que hasta ahora apoyaban a PP o PSOE cuando no tenían mayoría suficiente: “Eso ahora ha cambiado. Por eso hace falta una mayoría distinta. Y eso es un cambio casi brutal tanto para los políticos como para los españoles, aunque según las encuestas, éstos parecen más dispuestos a pactos que los propios partidos.”

Martin Dahms señala que en España el mapa del voto se mantiene: “La mitad está más a la derecha y la otra mitad más a la izquierda y luego en la periferia, los nacionalistas. Y yo no veo que eso esté a punto de cambiar mucho.” Pero admite que quizá hagan falta nuevas elecciones con otro fín: “Sería como otro empujón para cambiar la mentalidad que ha existido hasta ahora. Yo entiendo esa mentalidad porque hasta ahora siempre ha sido posible tener gobierno porque siempre ha habido una mayoría clara o de derechas o socialista. Y probablemente no baste con los dos meses que hemos tenido hasta ahora para cambiarla. Si una nuevas elecciones ayudan a empezar cambiar esta mentalidad, bienvenidas sean… aunque sería preferible que no fuera así”.

El periodista recuerda que él mismo, en la noche electoral ya escribió un comentario advirtiendo de que los partidos tendrían que aprender que no van a conseguir todo lo que quieren: “Esa es la gran lección que todos tienen que aprender. Y hasta ahora no lo han hecho.” Y señala que la parece casi más realista la postura de Mariano Rajoy que dice que sólo queda la gran coalición que la de Pedro Sánchez: “Su pacto con Ciudadanos sueno bonito para una tarjeta de visita, para mostrar que son capaces de negociar. Pero sabiendo de antemano que no tienen mayoría. Y lo mismo Podemos que sueña con una mayoría de izquierda, que no existe. Asi que sólo quedan las dos opciones de gran coalición o tri-partito, que son muy duras de tragar para mucha gente.”

Martin Dahms es un corresponsal alemán que vive en España desde 1994 y escribe para una decena de medios germanos, siendo los más destacados el Frankfurter Rundschau y el Berliner Zeitung. Fue presidente del Círculo de Corresponsales Extranjeros entre 2006 y 2008 y es también autor de varios libros sobre España. Entre los artículos que ha escrito destacan la defensa de que no hay ningun motivo para la secesión de Cataluña, la sugerencia a Rajoy de que dimitiera en 2013 en favor de Soraya, su posicionamiento a favor de un referéndum sobre la monarquía en España tras la abdicación del Rey Juan Carlos o alertando de la fiebre por el petróleo en Canarias.