El semanario británico se muestra muy duro con el sistema político español. Asegura que la democracia ha dado un poder excesivo del que además no deben responder a los dos principales partidos. Considera que para restaurar la credibilidad del gobierno, tras el escándalo Bárcenas, Rajoy debe no solo impulsar una investigación independiente, sino también una reforma del sistema de partidos.

Congreso de los Diputados
(Foto: Flickr/Denetsnuff)

The Economist explica: “Rajoy apuesta por una recuperación antes de las próximas elecciones en 2015. Para entonces, calcula, el furor habrá desaparecido. Su palabra se pondrá a prueba por el poder judicial, aunque esto llevará muchos años. Independientemente de la culpabilidad o inocencia del Sr. Rajoy, esto no es lo suficientemente bueno. Para restaurar la credibilidad de su gobierno, el primer ministro debería organizar una investigación pública independiente y rápida. Eso no es una costumbre española, pero debería serlo.

Destaca: “La crisis económica ha puesto de manifiesto deficiencias en muchas de las instituciones puestas en marcha durante la transición del país hacia la democracia en la década de 1970. Estádares morales laxos han afectado a la monarquía, el yerno del rey Juan Carlos está siendo investigado por corrupción, y el Poder Judicial, cuya lider renunció el año pasado por el uso de fondos públicos para viajes privados. Y la democracia en España ha dado demasiado poder de que no deben responder a los dos principales partidos. No sólo colonizaron las cajas, ahora quebradas, el poder judicial y la administración pública, también desarrollaron un sentido de derecho, sin molestarse en poner en práctica normas adecuadas para su financiamiento. (Los socialistas y los nacionalistas catalanes es poco probable que sean mucho más limpios que el PP.)”

El artículo sostiene ante todo esto: “El problema al que se que enfrenta España es que las únicas personas que pueden limpiar este desastre son quienes lo crearon. Junto a una investigación adecuada, el señor Rajoy debería comenzar conversaciones entre partidos para reformar el sistema de partidos. De lo contrario, tanto él como sus rivales tradicionales, pueden ahogarse en una ola de populismo airado.”

[Leer el artículo en The Economist]

The Economist es un semanario británico que se publica desde 1843 y considerado un referente en el  análisis de las relaciones internacionales y la economía. Su opinión influye en la imagen exterior de los países, en los inversores internacionales y marca la agenda de otros medios de comunicación. Pertenece  en un 50% al grupo Pearson -que también edita el Financial Times- mientras que el resto está en manos de accionistas independientes -incluyendo a miembros del staff- y la familia Rothschild. Su linea editorial es neoliberal tanto a nivel económico -a favor del libre mercado, la globalización y la libre inmigración- como en temas sociales -han apoyado el matrimonio gay, la legalización de las drogas o el control de armas-. Y politicamente han respaldado tanto a candidatos conservadores como de izquierdas. Sus artículos no van firmados. Su circulación en 2012 ha sido de 1.574.803 ejemplares.