El corresponsal del diario argentino Página 12 cree la causa iniciada en su país contra los crimenes del franquismo tiene sobre todo un gran valor simbólico y de apoyo al Juez Garzón. Oscar Guisoni explica en radiocable.com que el hecho de que hayan sido víctimas de la dictadura española las que se hayan ido a Argentina para presentar esta querella pone de manifiesto la paradoja y el doble discurso de la Justicia Española.

Oscar Guisoni

Oscar Guisoni considera que el abogado Carlos Slepoy ha sido el impulsor de esta iniciativa que tiene sobre todo valor simbólico “porque será dificil que la Justicia argentina lleve adelante este proceso y solicite la extradicion de algún franquista”. Slepoy trabajó con Garzón para impulsar la causa contra los represores argentinos y ahora que se pone en tela de juicio al Juez en España por perseguir los crímenes en su propio país, sale con esta iniciativa.

Para el corresponsal, la querella deja en evidencia la paradoja del proceso contra Garzón y el doble discurso de la Justicia española que “por un lado se ha labrado un prestigio internacional persiguiendo a gente que ha violado los derechos humanos en todo el planeta y por otro lado no permite que el mismo juez que ha llevado a cabo estos procesos investigue su propia dictadura”.

Para Guisoni la causa contra Baltasar Garzón también está provocando un enorme daño a los intentos de contruir una justicia universal: “para los países del tercer mundo puede parecer que esta justicia universal es solamente una justicia de ricos que se manipula y se lleva adelante cuando hace falta molestar a un país”. Y además de perjudicar la imagen de España, si el proceso sigue adelante “la Justicia española tendrá muy poca autoridad para reclamar en el futuro que se juzgue a asesinos de españoles en el exterior”.