“En las entrañas de la gran fábrica que Ford tiene a las afueras de Valencia, una línea de robots industriales está realizando una pieza de alta precisión, como si de un movimiento más propio del ballet se tratara. Uno de los ingenios, pintado con colores vivos, recoge un trozo de metal de la carrocería, lo gira y se detiene. El próximo robot gira hacia ella, y envía una lluvia de chispas y comienza a soldar a una velocidad vertiginosa”.

 


(Foto: flickr/Ford)

 

“En marcha desde hace menos de dos meses, la nueva línea de montaje de la factoría de Ford en Almusafes es un símbolo de la incipiente recuperación de la industria española y también una poderosa imagen de la recién recuperada confianza en el país, gracias entre otros factores, al poderío de la industria del automóvil. La nueva línea de montaje forma parte del plan de expansión de la compañía norteamericana en España, ha costado 1,5 millones de euros y, lo más importante, ha supuesto la contratación de 1.420 nuevos trabajadores, en una zona especialmente asolada por la recesión”.
“De todos modos -alerta el diario económico- aparte de la industria del automóvil, las inversiones siguen siendo la excepción en un país que acaba de salir de la recesión y donde uno de cada cuatro trabajadores está sin empleo. Aún así, para los líderes empresariales y políticos el resurgimiento de la industria del automóvil es la vanguardia de un más amplia renacimiento industrial en España”.