El diario británico analiza en un texto de su corresponsal Fiona Govan la situación del sector del teatro en España. Explican que los empresarios han advertido que las audiencias han abandonando las salas en tropel hasta reducir las recaudaciones en un 33%. Y recogen que se culpa en gran medida a la subida del IVA que la industria ha calificado de “trágica y devastadora”.

El Teatro Real de Madrid
(Foto: Flickr/Migue Angel SanchezBallesteros)

El Daily Telegraph asegura: “Un informe publicado la semana pasada mostró que el público en los teatros de toda España se ha reducido en un tercio desde que el gobierno elevó el impuesto sobre el valor añadido a los eventos culturales. En los cuatro meses siguientes a la subida del IVA, los teatros informaron de una disminución de público de alrededor de 1,8 millones de espectadores en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que representa una caída de la recaudación de alrededor de 33% y una pérdida de 600 puestos de trabajo.”

El texto explica: “El sector del arte dramático en España ya estaba luchando contra los recortes en las subvenciones públicas y una caída del patrocinio empresarial combinado con el hecho de que afectados por la recesión, los españoles tienen menos ingresos disponibles para gastar en lujos -incluyendo el entretenimiento cultural.” Y repasan los problemas del Teatro Real, el Liceo o la campaña con zanahorias del Bescanó.

Añaden: “Pero la industria ha calificado el último aumento de impuestos como `trágico y devastador´, y pide al gobierno conservador de Mariano Rajoy que derogue inmediatamente la nueva tasa de IVA. La Federación de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza española (FAETEDA) presentó un informe al Ministerio de Hacienda sugiriendo que el destino en espiral descendente del arte dramático español podría revertirse si se restaurara una rebaja de impuestos sobre las actividades culturales.”

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El Daily Telegraph es un diario británico fundado en 1855. Está considerado el diario conservador de referencia y suele defender posturas atlantistas y antieuropeas. Pertenece desde 2004 a los hermanos David y Frederick Barclay -considerados los dos hombres más ricos del Reino Unido en el sector de los medios y la publicidad- que también poseen la revista The Spectator y el diario escocés The Scotsman. Es el primer diario británico que creó una edición online en 1994. En marzo de 2012 su circulación fue de 576.378 ejemplares, la mayor entre los grandes rotativos británicos, excluyendo a los sensacionalistas.