La cultura política del país está en peligro, nos dicen desde Alemania
El periodista Martin Dahms publica un artículo en el periódico aleman Frankfurter Rundschau titulado: â??Guerra sucia españolaâ?�. El texto da cuenta de los casos de corrupción que salpican al PP y de la estrategiade ofensiva y de denuncias «demagógicas» emprendidas por el partido para defenderse.
â??Parecería que el Estado de Derecho español está yéndose a pique: â??El país está convirtiéndose en un Estado policialâ??. El Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero está viéndose obligado este verano a soportar declaraciones de este tipo. Los políticos líderes del Partido Popular de derechas â??entre ellos la secretaria general María Dolores de Cospedal y el jefe del PP andaluz Javier Arenasâ?? sacan a relucir nuevas acusaciones a diario. Y Mariano Rajoy, el jefe del partido, está de acuerdo con todo ello. También ha declarado quién es el responsable de â??todo estoâ??: el presidente del Gobierno Zapatero. â??Todo estoâ?? son las investigaciones de la policía, de la fiscalía y de los juzgados contra más de una docena de políticos del PP debido a supuestos casos de corrupciónâ?�.
[…] En lugar de bajar la cabeza con vergüenza, el PP pasa a la ofensiva. […]
â??La corrupción está a la orden del día en España, pero generalmente tiene lugar a nivel municipal. Sin embargo, desde principios de este año numerosos jueces están realizando pesquisas en torno al caso â??Gürtelâ??, una supuesta red de favoritismos entre el jefe de una agencia de eventos y varios funcionarios del PP â?? en esta ocasión provenientes tanto de las esferas regionales como de las nacionales. Se trata del mismo patrón de siempre: encargos contra regalos privados. No es el Estado de Derecho español el que se encuentra en peligro sino, una vez más, la cultura política del paísâ?�. [aqui completo]
La conclusión con la que se cierra el texto no es menor. En efecto, las consecuencias de la actitud de nuestra clase política son inciertas, pero sin duda graves. Un poquito más de responsabilidad política no le vendría nada mal a nuestro país.
