Dicen que un dictamen positivo del Wine Advocate, la publicación de vinos más influyente del mundo que edita el gurú Robert Parker en Estados Unidos, puede suponer un espaldarazo a las ventas. En su último boletín, pocos caldos españoles salen bien parados. Pero uno de ellos es Hacienda Solano, una bodega familiar, dirigida por dos mujeres emprendedoras y que apuesta por la sostenibilidad.

Nuria y Estrella Cubillo Solano, son dos hermanas que dirigen y gestionan Hacienda Solano, cuya sede está en La Aguilera (Burgos) y que elabora vinos artesanos. Han levantado la bodega y además han sido pioneras en la cultura del ahorro energético y la sostenibilidad, apostando por la protección y conservación del medio rural y por las producciones locales, a través del cálculo en las emisiones de gases de efecto invernadero. Cuentan con dos auditorías de huella de carbono en sus producciones y con el sello EnergCO2.

El importante reconocimiento internacional en Wine Advocate les ha llegado coincidiendo con un destacado cambio. Jay Miller, el anterior responsable de catar los vinos españoles para el boletin ha sido sustituído por el inglés Neal Martin, que ha sido menos generoso con los caldos españoles en general. Sólo cuatro de los 500 Ribera del Duero que ha catado han merecido una puntuación superior al 95 sobre 100, que es la cifra mágica de ventas.

Pero Hacienda Solano ha logrado colocar toda su gama por encima de los 90 puntos, con seis vinos entre 90 y 100 puntos. Y su tinto Finca Cascorrales 2009, con una partida de menos de mil botellas, ha logrado los 95 puntos. La prestigiosa publicación ha destacado su “aroma cautivador y su boca seductora”.

Una botella de Hacienda Solano