El diario L´Expressión destaca el informe secreto del CNI que alerta de que seis países musulmanes, con Marruecos a la cabeza, ayudan a financiar el islamismo radical en España. La publicación argelina recoge que la acusación es indirecta, pero considera que esto puede provocar una crisis entre los dos países, especialmente en la busqueda de una solución para el Sahara Occidental, y que perjudicara a Marruecos.

Mezquita de Madrid
(Foto: Flickr/Olivermiranda)

L´Expressión aprovecha el informe del CNI para reafirmarse en la tesis que impera en Argelia, tradicional enemigo de Marruecos: que la “monarquía marroqui representa un elemento desestabilizador para la seguridad del Gran Magreb y del Mediterraneo”. En el artículo recogen sin embargo que la acusación de financiar el islamismo radical es indirecta: “El informe señala que la mayor parte del dinero destinado por Rabat a apoyar a los 1,2 millones los musulmanes que viven en la Península Ibérica, cayó en manos de grupos islamistas radicales”. Pero creen que “el CNI ha señalado a Marruecos con un “dedo al colocarlo en la lista de los países musulmanes que apoyan el terrorismo indirectamente”.

Aseguran también que la implantación de los salafistas del Norte de África en la Península Ibérica es la primera preocupación de los servicios de inteligencia españoles. Las mezquitas se vigilan así muy de cerca. Para los marroquíes, el activismo de los servicios españoles en Marruecos es aceptable siempre y cuando se mantengan dentro de los límites tradicionales de inteligencia“.

Pero apuntan que “no es siempre el caso. Este asunto podría provocar una crisis entre España y Marruecos, dado el papel crucial que juega España en la cuestión del Sahara Occidental. No hay duda de que Marruecos va a dejarse algunas plumas en este caso”.

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