Me aficioné a leer biografías de líderes políticos, casi todos extranjeros, cuando cayó en mis manos “Long Walk to Freedom” de Nelson Mandela, que, como saben los que leen este blog, es mi único mito viviente…. De eso hace ya unos cuantos años….después he leido otras obras de este tipo, como las memorias de Hillary Clinton, “Historia viviente“.  Ocurre con este personaje que muchas de las cosas que aparecen en el libro ya las conocíamos. Su vida, imagino que muchas veces sin desearlo y otras queriendo, ha sido un continuo escaparate. En cualquier caso,  Hillary CLinton ya apuntaba maneras y nadie se atrevía a relegarla entonces al puesto de “mujer de”. Hoy el tiempo nos ha dado a todos la razón. Hace tres o cuatro meses, a punto de comenzar las primarias compré “La audacia de la esperanza“, la biografía de Barack Obama.  Ahora se ha convertido en un fenómeno planetario pero quedan muchas cosas por saber de él. Por ejemplo, es de los pocos, por no decir el único, político estadounidense que se ha atrevido a plantear la abolición de la pena de muerte. Su propuesta nunca salió adelante, pero el gesto tiene su importancia. Obama viene de muy abajo y esa es su arma. Clinton conoce bien cómo huele el poder, y eso le da cierta ventaja. Los dos pueden hacer historia. Una mujer o un negro, de origen africano, gobernando el país más poderoso del mundo….ufff….y todavía quedan nueve meses para desvelar esta historia propia de un guionista…!!!!!!!!!!

4 Replica a este post
  1. ¡Brillante Ana, brillante! Has demostrado gran profesionalidad y mayor personalidad. Ojalá hubiera más Ana Pastor y menos Jimenez Losantos (el tomate radiofónico), ánimo Ana y agur. Un beso, cuidese.

  2. Hola Ana! Solo quería felicitarte por lo bien que has estado esta noche, y lo bien que lo haces todos los miercoles. Además estás guapísima… Nuestra generación viene pegando fuerte! Ánimo y sigue asi. besos

    p.d: Obama ganará las elecciones.

  3. Para aguantar todo lo que ha aguantado Hillary Clinton, no sé si no hay que ser un poco machista. No sé si la pólitica importa tanto como para no mandarle de casa a su marido Bill Clinton. Creo que debió mandarle de casa cuando le puso los cuernos. Y entonces sería la presidenta porque sería la que mandaba en la casa blanca. Ahora, ya es un poco tarde. Obama parece más natural y sincero. Pero quizas, porque no le conocemos. Como a Nelson Mandela. ¿No ha llegado la ley del divorcio a EEUU?
    P.D: escribenos algo Ana.