“En el año 1854, en respuesta a una devastadora epidemia de cólera que se propagó por todo Londres, un médico británico, John Snow, presentó una idea que iba a revolucionar el campo de la salud pública: el mapa epidemiológico. La tecnología de mapas es ahora muy diferente, como lo es también la enfermedad, pero hay una cierta semejanza entre ese primer mapa y un nuevo proyecto llevado a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Rochester. Allí han creado unos algoritmos que pueden predecir la expansión de la gripe etiquetando palabras clave que la gente publica en sus tweets”.

 


(Foto: flickr/Ken-Lee)

 

Pensamos en las personas -explica Henry Kautz, director del proyecto- como sensores que están buscando en el mundo que los rodea y, a continuación, informan en las redes sociales de lo que están viendo y experimentando. Esto nos permite hacer mediciones detalladas de la población, sin que se requiera la participación activa del usuario.

“En otras palabras, cuando tuiteamos que estamos molidos por culpa de una tos dolorosa y de la fiebre, estamos proporcionado, sin saberlo, una provechosa información para la salud pública, información que los investigadores pueden utilizar para rastrear el movimiento de enfermedades como, por ejemplo, la gripe aviar y hacerlo además en tiempo real”.

“El proyecto de Henry Kautz, llamado SocialHealth, comenzó usando los tuits para vigilar los casos de intoxicación por alimentos en restaurantes de la ciudad de Nueva York. Para ello, registró en primer lugar los mensajes con geotags de restaurantes, para a continuación hacer un seguimiento de esos usuarios durante las 72 horas posteriores, por si publicaban mensajes con palabras clave como vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre o escalofríos. Con este sistema se detectaron 480 casos de intoxicación alimentaria”.

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