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Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

A pesar del enorme esfuerzo que le han dedicado algunos políticos y algunos medios de comunicación, la victoria de Arenas en Andalucia no ha sido posible.

El tintorro party derrochaba enfado anoche: que si los andaluces son analfabetos, que si la culpa es de TVE -aquí aprovechaban para reclamar lo suyo-, que si ahora la intervención será culpa de andalucía y quizá de Asturias, que si manolete, etc, etc.. Tienen razones para estar enfadados: han trabajado mucho.

Lo malo de emborracharse tantas semanas a golpe de encuestas es el resacón que producen. Arenas lo superará pronto. No es nuevo para él. En 1996 ya vivió una situación similar. A los otros les costará más. Aún con todo, su futuro está ahora en el filo.

Pero Arenas, al menos, tiene un consuelo porque hay otra persona también decepcionada con el resultado: Alfredo Pérez Rubalcaba. En el delicado juego de equilibrios familiares que vive el PSOE, Griñán no gozaba de su apoyo. Pero vaya una lección.  Resulta que la única Comunidad Autónoma que puede mantener el gobierno es una que apoyaba a sigilosamente Chacón.

Pero ¿que ha sucedido exactamente en Andalucía? Javier Moreno, el director de EL PAIS se preguntaba en Twitter: ¿Qué se les ha pasado por la cabeza a los 420.000 votantes que en las generales votaron al PP y ahora le han dado la espalda en Andalucía?

Si los resultados autonómicos han sido estos con menos de cien dias de gobierno nacional, el PP tiene que repensar la radicalidad de sus posiciones. Del resultado solo puede extraerse que, en efecto, la gente no ha entregado ningún cheque en blanco, ni ha pedido al gobierno de Rajoy “las reformas necesarias”, ni desde luego un cambio radical de modelo económico que entierre lo público para dar paso a lo privado. Andalucía y Asturias han demostrado que la ciudadanía tiene todas las alarmas conectadas.

 

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Resultó ser muy revelador el tweet de Pedro J Ramírez  donde señalaba que la derrota en Andalucía del PP nos acerca al rescate económico. A juicio del corresponsal del Berliner Zeitung, eso no es cierto. En su opinión las andaluzas ??no tendrán impacto negativo en la economía?. Pero aunque no lo corrigieran desde fuera, la apreciación es toda una declaración de intenciones mediáticas: si gana el PP todo va bien y si no gana, España quiebra.

No parecen importarle a Pedro J Ramírez las advertencias que han enviado al gobierno de Rajoy desde Londres, mucho antes, y sin conocer el resultado.  Y tampoco se acuerda de la advertencia que enviaba el New York Times hace unos días a Rajoy, acusándole por cierto de tratar a los votantes como si fueran niños:

??¿Qué ocurrirá si le PIB sigue bajando, el desempleo (ahora en el 23%) continúa creciendo y el déficit sigue siendo obstinadamente alto? España se enfrentaría al nerviosismo, de nuevo, del mercado de bonos y a más presión de sus socios del euro para recortar su déficit. Rajoy tendría que vender otra dosis de austeridad a los votantes que no le creerían. Al haberlos tratado como a niños, puede que incluso tuvieran pataletas. “

España será o no será, pero dependerá de la maña de sus dirigentes. No de las guerras personales de sus periodistas.

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