RAJOY EN DIFERIDO
9 de Abril de 2008Mientras discutÃamos si Esperanza Aguirre presentarÃa su candidatura frente a Rajoy, ella ya lo habÃa hecho. Como en otras ocasiones, Aguirre es más directa que quienes tiene enfrente. Ya lo dijo en la SER: ‘¿Pregúntame Francino, pregúntame si quiero ser presidenta?’. Ansiosa entonces por ser rival, y ávida ahora en la cuerda floja de su último órdago polÃtico, suelta a sus fieras.
Un ejemplo: A la misma hora que Rajoy esperaba en el Congreso su turno de réplica a la investidura, se escuchaba a un ‘aguirrista’ en el palco del parlamento de Madrid: ‘Si se consiguen 600 avales, habrá dos candidaturas’. Ha plantado cara, lazándose a la guerra por su cuenta, y sacudirá el tronco del PP hasta que cada uno caiga donde se haya colocado. Zapatero, tan hábil como si les oyera de fondo, respondÃa en la tribuna a una interrupción de Arias Cañete: ‘Yo no descarto que haya más miembros del PP a los que les gustarÃa hacer este debate’.
Es una pena pero, en el arranque de los nuevos tiempos, la oposición conservadora llega abatida. Le sobran lÃderes buscando por qué salida podrÃan llegar antes, tantos, que lo único audible es ‘lo que no se dicen’, que es, precisamente, donde al resto nos toca descifrar su proyecto, en aquello que callan. Escuchar a Rajoy repetir ‘yo quiero hablar de lo que le preocupa a la gente’, me suena a muletilla, a frase falsa, a los ronquidos que hacemos con la voz para ganar segundos hasta salir del paso.
Por más que el rótulo de la televisión diga ‘en directo’ yo escucho a Mariano en diferido. Le observo como a la materia del análisis polÃtico de la catarsis, poco más: ‘Si fuera presidente y tuviera todo el tiempo del mundo… Pero no se dan ninguna de las dos cosas’. Por lógica se referÃa a los diez minutos de rigor, pero ha sonado como un revés gallego, lacónico y literal, al verdadero Rajoy, un polÃtico sin tiempo ni poder.
A Zapatero le quedan horas para ganarse la investidura. Por mi parte, me reservo las mismas para valorar el debate. Termino con un detalle. Esta noche, compartà uno de estos ratos por teléfono: Terminó el lÃder del PNV, dejó el sitio vacÃo, subió Zapatero y oà a través de la lÃnea: - ¡¿Cambian el vaso de agua?! Confieso que por un segundo, solo uno, además de reÃrme, me hubiera gustado verlos a todos beber del mismo sitio. ¿Se imaginan?



menéalo para que se conozca



Qué razón tienes!!! y qué bueno esto del agua… con la que se está montando con el debate del agua serÃa muy gracioso verles a todos bebiendo del mismo vaso. A lo mejor eso les acercarÃa a todos un poco a la realidad