Apatía mundial ante la crisis de los refugiados iraquies
Amnistía Internacional cree que el mundo no está afrontando adecuadamente el problema de los refugiados de Irak. En un informe que acaban de presentar consideran que se ha descargado demasiada responsabilidad en los dos principales países de acogida, Siria y Jordania. Ante la falta de ayuda ambos países han reaccionado reforzando los controles en las fronteras y exigiendo un nuevo visado. Esto podría cortar las principales vías de escape de quienes huyen de la violencia.
El informe, titulado «Huyen por millones: La crisis de refugiados en Irak«, considera que los gobiernos de Siria y Jordania han hecho un gran esfuerzo hasta ahora para afrontar la crisis de los refugiados. Pero la comunidad internacional no les ha ayudado a hacer frente
a las inmensas exigencias que supone cubrir las necesidades humanitarias de los casi dos millones de refugiados y refugiadas iraquíes a los que ya acogen.
Actualmente hay al menos 4 millones de iraquíes desplazados. Pero la cifra sigue aumentando a un ritmo de 2.000 personas diarias, lo cual convierte la situación en la crisis de desplazamiento que crece con mayor velocidad en el mundo. Siria acoge ya a 1,4 millones de refugiados y se calcula que en Jordania la cifra asciende al menos a 500.000. Además, hay más de 2,2 millones de personas desplazadas que continúan en el territorio iraquí.
«El mundo lleva mucho tiempo pasando por alto la desesperada situación humanitaria de la población iraquí desplazada. Los estados deben hacer más por ayudar a Siria y Jordania, proporcionando mayor asistencia bilateral ??económica, técnica y en especie?? para permitirles cubrir las necesidades sanitarias, de escolarización y de otro tipo de las personas refugiadas, » ha dicho Malcolm Smart, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
Por si esta crisis no fuera ya suficientemente grave, recientemente también se detectó una epidemia de colera en el norte del país, de la que apenas llegaron noticias a Occidente.

El teniente coronel
A pesar de la alarma que se apoderó del bunker, su primera reacción fue de escepticismo. Si Estados Unidos decidía lanzar un ataque, era poco probable que lo hiciera con un solo misil y dando la oportunidad al enemigo de responder. Podía ser un error informático, -el radar ya había fallado antes- asi que ordenó suspender la alarma que hubiera lanzado el contraataque y esperar. Pero minutos después, el ordenador informó de un segundo misil, luego de un tercero, un cuarto y un quinto.
Siguiendo la tradición de los clicks por una buena causa, en la red han lanzado una 





«El Gobierno español se comprometerá por ley a promover y apoyar las iniciativas ??que tengan por objetivo la restricción y, en su caso, la prohibición de las bombas de racimo, especialmente peligrosas para las poblaciones civiles?. Este es el 