La multinacional petrolífera Repsol YPF ha solicitado al Gobierno de Perú permiso para construir 454 km de líneas sísmicas y 152 helipuertos en tierras de indígenas no contactados de la selva amazónica. Survival denuncia que este plan de la compañía para buscar petróleo en esa zona, supone la amenaza de desaparición para al menos dos pueblos no contactados.

 


(Foto: Gleison Miranda/FUNAI/Survival)

Los planes de Repsol se hicieron públicos en un informe enviado recientemente al Ministerio de Energía de Perú, al que ahora corresponde decidir si aprueba o no el proyecto. La construcción de líneas sísmicas, un componente clave en la exploración petrolera, implica la tala de árboles para abrir caminos a través de la selva y la detonación de explosivos a intervalos regulares.

El área donde Repsol espera desarrollar su trabajo, conocida como Lote 39, es el hogar de al menos dos de los últimos pueblos indígenas no contactados del mundo, que podrían ser diezmados si se produce contacto entre ellos y los trabajadores de la empresa. Repsol ya llevó a cabo alguna exploración preliminar en esta zona en el pasado; entonces recomendó a sus trabajadores que se defendieran de potenciales ataques por parte de los pueblos indígenas haciendo uso de un megáfono: ??Si no lograse la pacificación y el entendimiento entre ambas partes y continuase el ataque se tratará de entablar diálogo usando el megáfono?.

Si Repsol encuentra cantidades de petróleo suficientes como para que el proyecto sea comercialmente viable, requeriría de un oleoducto para transportar el crudo desde la remota Amazonia hasta una terminal en la costa pacífica de Perú. Precisamente la empresa anglo-francesa Perenco, que ya ha encontrado grandes depósitos de petróleo en la región, acaba de hacer públicos sus planes para construir un oleoducto.

Fuentes internas de Survival declararon hoy: ??¿Qué pensarán los pueblos indígenas de la región sobre las líneas sísmicas y los helipuertos? Lo más posible es que reaccionasen de dos formas: o bien huyendo, o bien atacando a las personas que ven como invasores hostiles. De una forma u otra las consecuencias serán extremadamente dañinas. A estas alturas, tanto Repsol como las autoridades peruanas deberían saber que, simplemente, no se puede buscar petróleo en la selva que pertenece a indígenas no contactados de un modo seguro?.

«Como hacer un anuncio en 5 sencillos pasos». Es el eslogan de la aplicación Ads TV de Google. Y en el caso del portal Slate V parece que les ha funcionado. Se gastaron 1.300 dólares en un anuncio que ha alcanzado una audiencia de 1,3 millones de personas.  Es un ejemplo de cómo el gigante de las búsquedas ha «asomado la nariz» en el mercado de la contratación de anuncios para televisión, facilitando las cosas a pymes y emprendedores. Los expertos debaten hasta qué punto puede revolucionar el sector.

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Desde 2008 y gracias a un acuerdo con la cadena de noticias financieras Bloomberg, Google ofrecera los anunciantes la oportunidad de ser su propia agencia de medios, comprando espacios publicitarios seleccionando el precio y el target en todas las cadenas de televisión. De momento el sistema sólo funciona para Estados Unidos, pero podría expandirse ya que Google planea crear un sistema propio de televisión a través de Android.

Para algunos expertos el buscador va a ser un competidor peligroso para las agencias de Medios ya que su sistema de facilitador universal disminuye la intermediación?. Sin embargo desde Focusmedia creen que el mercado español en concreto no es tan sencillo:

Es difícil pensar que se pueda planificar una campaña de televisión en España en 5 pasos; creo que la complejidad del Medio no nos lo permitiría (infinidad de cadenas, negociaciones, costes fluctuantes, targets de compra, modalidades de compra, efecto bolsa, objetivos de la campaña, objetivos entre Medios, targets ??comportamentales?, contactos efectivos, cumplimiento de cualitativos, % Prime Time, posiciones preferentes, etcétera, etcétera, etcétera.)»

El Tribunal Supremo tiene diversas sentencias en las que ampara al periodista ateniéndose al concepto de «Reportaje Neutral».

El Supremo no convierte al profesional en responsable siempre que no haya tratado de presentar como hechos verdaderos simples rumores «carentes de toda constatación» o bien «meras invenciones o insinuaciones«-dice.

A menudo la ambigüedad de las leyes sirve de refugio para los querellantes, pues la protección de las fuentes impide su identificación. Es lo que recoge la sentencia 816/2009 de la Sala de lo Civil del Supremo cuando explica:

«El medio informativo es un mero transmisor -transcribe exactamente lo manifestado por su fuente- pero debe personalizar en concreto de quien partieron las manifestaciones vertidas, es decir han de ponerse en boca de personas determinadas responsables de ellas», dice siguiendo esa doctrina del Reportaje Neutral.

(en base a la doctrina jurisprudencial norteamericana del «neutral reportaje doctrine», proclamada en las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de 7 de diciembre y 8 de julio de 1986, casos Handyside y Linpens, respectivamente y que se aplica -como recuerda la sentencia de 21 de julio de 2008- como protectora de la información difundida cuando se reproduce lo que un tercero ha dicho o escrito)

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La persecución judicial contra los periodistas se da por todo el planeta (parte1) Holman Morris (en el vídeo),   fue «acusado públicamente, por el presidente de Colombia, de tener lazos con la guerrilla», lo que le obligó a exiliarse.

Me llamó esta semana la periodista Pilar del Río, al hilo de todo lo que está sucediendo con el cierre de espacios aéreos tras la erupción del volcán islandes. Estuvimos charlando sobre lo cada vez más delicadas y dependientes que son las relaciones entre nuestra civilización y su entorno. Hablamos sobre la crisis global que está provocando la nube del volcán y que ya ha provocado pérdidas de entre 1500 y 2000 millones.

La crisis, recordémoslo, es de una magnitud formidable y ha sucedido de pronto, sin que seamos del todo conscientes de su importancia: repercusiones económicas peores que en el 11S, más de 7 millones de personas que no pueden regresar  a sus paises, -algunos casos particulares seguramente son dramáticos y puede que no seamos ni capaces de imaginarlos- y todo eso en un duro contexto de crisis. Lo que entre otras cosas, nos obliga a estar vigilantes para que las compañías no utilicen la nube como excusa.

Sea como fuere, las empresas piden que se reabran los espacios aéreos y creen que la medida de mantenerlos completamente cerrados ha sido precipitada. Hay una cierta confusión porque algunas compañías aéreas dicen haber sobrevolado esos espacios sin consecuencias, pero la OTAN afirma haber detectado problemas en algunos de los cazas con los que ellos también han experimentado.

Lo que desde luego no ha sido muy precipitada ha sido la reunión de Ministros de la UE por videoconferencia que ha tardado más de una semana en ser organizada. Se lo han tomado con calma, sí. Alguien debería recomendarles Skype, la próxima vez.

Pero en fin, en esa conversación Pilar me contó una anécdota preciosa. En el año 1971, cuando entró en erupción el volcán de Teneguía en La Palma, los aviones -entonces de hélice- desviaban su ruta de vuelo para que los pasajeros pudieran contemplar de cerca las explosiones de lava. Aquella variación de la ruta provocó algún susto pero lejos de amilanarse los pilotos siguieron efectuando  la visita guiada los dias siguientes.

Quizá sea  cierto, al fin y al cabo, que ya no se fabrican máquinas como las de antes.

Cito de una web: «En octubre de 1971, el nacimiento del volcán Teneguía hizo que la compañía Spantax programara vuelos especiales con aviones DC-4 y DC-7, con capacidad para 72 y 104 pasajeros, lo que palió en parte la grave carencia de plazas para viajar a la Isla. Durante el tiempo que duró la erupción, desde el 26 de octubre hasta el 18 de noviembre, resultó muy difícil conseguir una plaza de avión regular -o de barco- para trasladarse a la Isla, ya que tanto Iberia como Trasmediterránea, incomprensiblemente, mantuvieron su oferta habitual».

Richard Cohen

Columnista en la página editorial del Washington Post desde 1984.

 

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Richard Cohen – Washington. Budrus es una aldea palestina justo dentro de Cisjordania. «Budrus» es también un documental sobre lo que ocurrió en aquel pueblo cuando las autoridades israelíes trataron de utilizar parte de su territorio – sus apreciados olivares – para construir una valla de seguridad que separa árabes de judíos o, como a menudo ha sido el caso, a terroristas de sus objetivos. Los habitantes se resistieron, los israelíes insistieron, y al final llegaron a un acuerdo. Sobre el papel, se ve un compromiso. En la película, es una derrota israelí.

Puedo recomendar «Budrus» por varias razones. No es una de esas películas que abarcan el presente sin tener en cuenta el pasado. La barrera de seguridad de Israel que cinematográficamente carece de encanto es a menudo comparada con un duro producto de una política o una mentalidad de apartheid. «Budrus», explica, sin embargo, que la barrera, que en algunos lugares es un muro, es vista como una necesidad no muy diferente a la valla que se levanta en la frontera México-Estados Unidos o las encantadoras paredes de estuco de las comunidades cerradas de Estados Unidos. La barrera mantiene a los terroristas al otro lado. En «Budrus», hasta los palestinos lo reconocen así.

«Algo hay que no gusta de muros», escribía Robert Frost en su poema «Mending Wall» – y la barrera de seguridad de Israel no es una excepción. Tal vez el hecho de que iba a ser odiada se hiciera lo que se hiciera es lo que llevó a las autoridades a proceder de una manera desagradable. En el caso de Budrus, la construcción de la barrera supuestamente requería el desplazamiento de algunos de los olivares del municipio. Tal vez un ingeniero pensó que era más barato hacerlo que rodear los árboles, o tal vez alguien con autoridad se sentía vengativo. Pronto, Israel tuvo que llevar tropas de refuerzo.

Una vez más, la película evita el cliché. Uno de los soldados israelíes es una mujer atractiva. Ella tiene un trabajo que hacer y está claro que lo hace sin gusto. Al menos en una ocasión utiliza la fuerza – golpea a una mujer palestina con su porra – pero no disfruta y expresa su reconocimiento – aunque no simpatía – por la situación de los palestinos. Todo el mundo en la región conoce la importancia de los olivos.

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En cuanto a los palestinos, ellos también se humanizan. Han sufrido muchísimo y ahora – por razones que no pueden imaginar – su tierra les es expropiada. Uno de los aldeanos, un activista llamado Ayed Morrar, organizó actos de resistencia pasiva – no el lanzamiento de piedras de costumbre sino actos de no violencia. Hasta las mujeres participan, una licencia con la sociedad palestina y una táctica que desorienta a los israelíes.

Enseguida los aldeanos atraen aliados – jóvenes activistas pacifistas israelíes. Ahora los soldados israelíes tienen que enfrentarse a sus compatriotas israelíes. Para los críticos de Israel, esto es a la vez un refuerzo y un momento inquietante. Los palestinos son los buenos – pero también lo son los jóvenes activistas pacifistas israelíes. Si puede suceder en algún país árabe, me gustaría saber su nombre.

Aquellos de nosotros que han observado a Israel tratando de controlar Cisjordania siempre nos hemos preguntado porqué los palestinos no han probado la resistencia pasiva. Esto es lo que hicieron Mahatma Gandhi y Martin Luther King – e Israel es débil en el sentido de Gran Bretaña y Estados Unidos. Tiene conciencia.

Al final, Israel desplaza la barrera. Llega a un compromiso. La mayoría de los olivos se salvan, y la barrera pasa al otro lado de una escuela primaria. Hamás y Fatah cooperan con los pacifistas israelíes y hasta cierto punto con el ejército. Un genuino momento kumbayá.

Stephen M. Walt, profesor de Harvard y co-autor junto a John Mearsheimer del muy polémico libro «El lobby de Israel y la política exterior estadounidense», lleva algún tiempo dialogando con todo hijo de vecino para fijar la idea de que apoyar a Israel no revierte en interés de Estados Unidos. En el sentido de que el interés de Estados Unidos tiene que ver con el petróleo árabe y las naciones musulmanas y la lucha contra el fundamentalismo islámico, tiene razón. Pero si el interés de Estados Unidos se amplía para integrar los valores compartidos, entonces, se equivoca. Va en interés de Estados Unidos apoyar a Israel.

Pero «Budrus» la película y Budrus la aldea son emblemáticos de porqué el apoyo de Estados Unidos a Israel es cuestionado. La soldado israelí atractiva aparte, atractivos pacifistas aparte, compromiso final aparte – la visión tremenda de excavadoras levantando olivares encoge el corazón. Los actuales dirigentes de Israel, decididos a ampliar asentamientos y conservar así Cisjordania, deben ver «Budrus» en un cine. No les gustará la película, pero no como la reacción del público.

Richard Cohen
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Dos artículos que conviene no perderse:

«El día en que Varela y Garzón eran amigos» con vídeo:  1992. En el Club Faro el juez Varela se refirió a Garzón como  «un hombre experimentado» y resaltó que «otros tribunales no han sabido o no han querido llegar a donde Baltasar lo ha hecho». (Faro de Vigo)

«Luciano Varela, un especialista en perder por poco«. En Pontevedra se le recuerda como un juez progresista, recto y exigente. Su persistencia era tal que durante un juicio, abrasado a preguntas, un funcionario de prisiones acabó desmayándose. (Diario de Pontevedra)

Jose Francisco Mendi, ex responsable de comunicacion de Izquierda Unida, relata en el libro «Rojos en la red» los pormenores de la historia de la utilización de una foto de Gaspar Llamazares para crear un retrato robot de Bin Laden y reflexiona sobre como Internet tiene capacidad para cambiar la politica y la sociedad.

En esta entrevista de radiocable.com explica que han desarrollado una teoría que explica como la imagen pudo terminar en manos del FBI, que no se creen la explicación de que «fue un error» y que el propio Llamazares llevará el caso a los tribunales de EEUU para llegar al fondo del asunto y conocer la investigación interna que realiza el FBI.

Portada del libro

José Mendi fue responsable de Comunicación de IU y estuvo en los órganos de dirección cuando Llamazares era coordinador general. Explica que ellos no se creen la explicación dada por el FBI y el gobierno de EEUU de que el uso de su imagen fue «un lamentable error». Por ello han investigado el recorrido de la fotografía y su gran difusión en Internet: fue usada en un cartel electoral de IU, para desarrollar el avatar de Llamazares en Second Life y en las protestas contra la guerra de Irak y la politica exterior de EEUU, para criticar a Aznar…

Según ellos  «acumuló una gran cantidad de información en la nube de tags de internet» vinculando a Llamazares con la izquierda, las manifestaciones por la paz, contra la guerra… Por eso Mendi cree que todo esto formó «un coctel que ha hecho que el FBI cometiera un error dirigido politicamente» porque lo que ellos buscaban eran «peligrosos izquierdistas, susceptibles de ser terroristas -y haba etiquetas que se le han colocado colocado vinculado a esa palabra- que pudieran aprovechar».

El autor de «Rojos en la red» también cuenta que una comisión del FBI dio explicaciones a Llamazares del error y le aseguraron que iban a abrir una investigación. Pero la investigación tendría caracter secreto y no podrían informarle de las conclusiones. Por ello el lider de IU ha contactado con un gabinete jurídico de Nueva York para presentar una demanda contra el FBI y subsidiariamente contra el gobierno de Estados Unidos.

José Mendi cree que esta historia sirve también para reflexionar sobre como se está utilizando Internet para hacer politica, para comunicarnos creando «un sistema paralelo, que sin embargo tiene una serie de defectos que hacen que no podamos aprovechar el potencial de la red para participar en la política. Se atreven a contar nuestros votos pero no quieren contar con nuestros votos».

El pasado 13 de abril el Supremo cerró definitivamente la causa abierta contra altos cargos israelíes por la muerte de 14 civiles en Gaza. En España, a pesar de toda la atención mediática que recibe el Tribunal a causa de las querellas contra Garzón, la noticia ha pasado bastante desapercibida. Pero no así en Israel donde se celebra como una victoria contra el concepto de jurisidicción universal. El diario Jerusalem Post sostiene que la decisión del Supremo puede haber «bajado el telón sobre todos esos esfuerzos en este país de cara al futuro».

El tribunal Supremo

Es la segunda vez en pocos días que medios extranjeros consideran que las decisiones del Supremo están sirviendo para»enterrar» el concepto de Justicia Universal. El primero fue el Wall Street Journal que celebraba en un editorial el proceso contra Baltasar Garzón pues marcaba «el fin de un experimento fallido en el campo de la justicia internacional?. Ahora desde Israel consideran que el archivo de la causa en España, es una victoria en su lucha contra ese concepto en los términos en los que está formulado.

El 29 de enero de 2009, el juez Abreu admitió una querella contra siete responsables militares de Israel, entre ellos el ex ministro de Defensa Benjamin Ben-Eliezer, por un bombardeo sobre Gaza en 2002 en el que murieron 14 civiles. El Juez esgrimió el principio de justicia universal para declararse competente e investigar lo ocurrido, ante la inactividad del Gobierno israelí denunciada por la acusación.

Siete meses después, la Audiencia Nacional votó a favor del recurso presentado por la fiscalía que pedía el archivo del caso por considerar que el fiscal general militar y el Tribunal Supremo de Israel ya habían investigado los hechos. Los demandantes recurieron sin embargo esta decisión, pero ahora el Tribunal Supremo español ha dado carpetazo definitivo al asunto, aunque la acusación popular ha anunciado que recurrirá al Constitucional.

El británico Financial Times publica un firme Editorial de apoyo a Baltasar Garzón titulado ??El inmerecido ataque a Garzón?. Según el texto: ??El magistrado cruzado español está siendo imputado injustamente?. El texto asegura además que la política española se ha vuelto «destructivamente sectaria», «desde que los socialistas fuesen aupados al poder tras los atentados con bombas contra trenes en Madrid de 2004 y el posterior intento del PP de manipularlos».

??Baltasar Garzón, magistrado instructor español con renombre internacional, ha sido imputado con cargos que podrían poner fin a su carrera. El caso tiene las características de un intento con motivaciones políticas de calumniar e inhabilitar a un valiente funcionario público que combatió a terroristas y escuadrones de la muerte con autorización del Estado y la corrupción y la tiranía. Es un sin sentido y reflejo da una pobre imagen de un sistema judicial español cada día más politizado?.

??Garzón abrió un caso contra los perpetradores franquistas, casi todos ellos ya muertos. Fue un ultraje para la derecha, que sostiene que está contraviniendo la ley de Amnistía de 1977. Aun así, no puede haber limitaciones en el caso de crímenes contra la humanidad. La cuestión es cómo equilibrar la justicia con criterios políticos.

Puede que su verdadero delito sea que está persiguiendo casos de corrupción en los que están implicados barones regionales del Partido Popular de la oposición de derechas.

El verdadero problema es que, desde que los socialistas fuesen aupados al poder tras los atentados con bombas contra trenes en Madrid de 2004 y el posterior intento del PP de manipularlos, la política española se ha vuelto destructivamente sectaria. No obstante, no es justificación para hacer una víctima de uno de los más distinguidos servidores públicos de España?.