Un estudio de la Asociación Escuela de Emprendedores asegura que en España existe un serio problema en el sector de los emprendedores. El movimiento no se inicia  como en cualquier sociedad avanzada en las aulas universitarias. Apenas el 12% de los estudiantes españoles confiesa haber pensado en ser empresario, frente a más de un 65% que afirman querer ser funcionarios.


(Foto: Flickr/Altonivel)

En el blog Diario del Emprendedor de Oscar Sanchez comparan estas cifras con las de Estados Unidos, donde un 73% de los universitarios se plantea tener negocio propio. En cambio el emprendedor español, cuando surge, suele ser a partir de los 40 años.

Critica que la mayoría de los proyectos de formación de apoyo al emprendedor en las niversidades no consiguen motivar a los estudiantes. Sanchez cree que el problema es que la orientación de los cursos es exclusivamente académica y los imparten profesores no emprendedores. El resultado es que los estudiantes no se atreven a lanzarse porque no se «creen que puedan ser emprendedores».

Y defiende institucionalizar el Programa Emprendedores dentro del área curricular para potenciar entre los estudiantes la iniciativa, la creatividad y las cualidades personales para el desarrollo futuro de proyectos emprendedores en el área social, empresarial, científica, tecnológica, artística, deportiva, asociativa, cultural y/o académica.

ACTUALIZACI?N: El gobierno consigue aprobar el plan de ajuste con un voto de margen.

Algunos la califican como la «votación más importante de la legislatura» y podría estar en juego el futuro de Zapatero. El Congreso de los Diputados debate la convalidación del decreto de los recortes sociales para luchar contra la crisis. El PP ha anunciado que votará No y la aprobación dependerá de la abstención de varios partidos nacionalistas. La sesión se puede seguir en directo a través del Canal Parlamentario en la web del Congreso. La votación será a mediodía. [VER VIDEO]

Votacion en el Congreso

La aprobación de las medidas contra la crisis del gobierno se interpreta en los medios de comunicación como un examen vital para el Ejecutivo de Zapatero. El País considera que «Rajoy confirma el No para provocar el fin del gobierno». El Mundo por su parte destaca una declaraciones del lider del PP: «Reducción del deficit sí, pero asi no»; Público subraya que «el Gobierno depende de un voto para aprobar el recorte», Abc habla de la soledad del PSOE recogiendo las palabras de Rajoy: «Simple y claramente, no».

El líder estudiantil en mayo del 68, Daniel Cohn-Bendit, es conocido en la eurocámara por sus airados discursos, cargados siempre de razón. Brillante y reflexivo, se muestra como un militante de la construcción europea, a la que considera «la última utopía» de este siglo.

Pero Daniel Cohn-Bendit no es en absoluto complaciente con las políticas europeas ni con sus representantes. Esta, una de sus últimas intervenciones ante los parlamentarios europeos, se ha convertido en todo un referente en Internet.  Merece la pena escucharla con atención.

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«Lo que le estamos pidiendo al gobierno de Papandreu es algo casi imposible de lograr. Yo le pido al Ecofin y a los presidentes de los gobiernos que piensen si ellos mismos son capaces de hacer en sus países reformas como las que le estamos pidiendo a Grecia. ¿Cuanto tiempo haría falta para reformar el sistema de pensiones en Francia? ¿Cuanto tiempo necesitaría Alemania para arreglar sus pensiones? ¡Y le estamos pidiendo a Papandreou que lo cambie todo en tres meses! […]

Ahora queremos ganar dinero a costa de los griegos.  ¡Porque de eso se trata!  A nosotros nos prestan al 1,5% o al 3% y nosotros le prestamos a Grecia al , al 5 o al 6%!

Creemos de una vez un Fondo Monetario Europeo que pueda poner freno a la especulación . […] ¡Se trata de personas, no debe decidir sólo el Dinero! ¡Son las instituciones europeas e internacionales del empleo las que deben poner freno al delirio de los financieros![…]

existe también otra manera de prestar ayuda a los presupuestos de Grecia . Tomar de una vez la iniciativa, como UE, que somos, de fomentar el desarme de la región. Una iniciativa política para el desarme entre Grecia y Turquía. […] En los últimos meses , Francia le ha vendido seis fragatas a Grecia por 2.500 millones de euros. Helicópteros por 400 millones, Rafale de combate por 100 millones cada uno [..] Y Alemania le ha vendido a Grecia otros 6 submarinos por otros mil millones. […] ¡Si somos unos absolutos hipócritas! ¡Les prestamos dinero para que nos compren armas!

Un programador belga está triunfando en Internet con el video de su interpretación del tema «Crackling Rosie» de Neil Diamond… en una peculiar guitarra «construida» gracias a las aplicaciones musicales de diferentes teléfonos móviles: iPhone, Android y Windows Mobile.

 

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Steffest explica en su blog como ha hecho su guitarra: con dos dispositivos Android, dos Windows Mobiley 1 iPod Touch. Y luego le ha añadido unos altavoces con baterías. (Fuente: Boingboing)

Después de algunas tensiones en el último año y medio -operación Lukoil-Repsol o la reacción rusa tras la Gripe A- las relaciones bilaterales entre España y Rusia han mejorado tanto que ambos países han acordado la declaración conjunta para 2011 del año de España en Rusia y de Rusia en España.

Encuentro Zapatero-Medvedev

Responsables de ambos países llevan ya algunos meses trabajando en la iniciativa. Y en la última reunión del 25 de mayo, el Ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos y el Viceprimer Ministro de la Federación Rusa, Alexander Zhúkov han repasado los preparativos del comité bilateral organizador. Por parte rusa, la declaración fue anunciada oficialmente por su presidente Dimitri Medvedev en marzo pasado.

La declaración de Año de España en Rusia y de Rusia en España es una iniciativa que persigue dar a conocer mejor a cada pais en el otro y romper prejuicios, según han explicado fuentes del Ministerio de Exteriores a radiocable.com. No se trata de una conmemoración fija, ni periódica. Este 2010 no es por ejemplo el año de ningún país concreto en España, ni del nuestro en otro sitio. 2007, sin embargo sí fue el Año de España en China.

En el caso de la iniciativa con Rusia está previsto que los actos abarquen ámbitos variados, por eso habrá una dimensión cultural, una de educación y otra económica comercial. En concreto España quiere dar a conocer en Rusia su industria más avanzada y facilitar intercambios entre empresas e instituciones. Y aunque el calendario no está aun fijado con precisión, está previsto que se celebren al menos dos acontecimientos de gran envergadura en cada país con participacion de univesidades, el ICEX, comunidades autonomas, ayuntamientos, ministerios…

Hoy nos hemos acercado al Estadio Santiago Bernabéu para decidir el lugar en el que haremos la entrevista el domingo. Seguimos rodando el documental de «Héroes de los dos bandos» y en esta ocasión grabaremos la entrevista a Hilario Marrero y a Fernando Trigo.
Sus padres protagonizaron una bella historia de la guerra, uno como salvador y el otro como salvado. Hilario -jugador del Real Madrid en el 36, intercedió por Trigo cuando un grupo de falangistas trataron de pasearlo.

Este es el ángulo del campo que hemos elegido, junto al césped.

También hemos tenido oportunidad de pasear por el museo. Una visita muy interesante.

 

 

Las revelaciones de Bob Woodward y Carl Bernstein en el caso Watergate no acabaron con Nixon, ni el programa de Edward Murrow con el senador McCarthy. Hearst no dijo la frase «usted proporcione las fotos, yo proporcionaré la guerra» y Orson Welles no causó el pánico con su «Guerra de los Mundos»… Un libro desmiente que estos mitos populares sucedieran como se cree y habla de «Diez de las más grandes historias mal contadas del periodismo estadounidense».

El libro

«Algunos de estos mitos mediáticos sobreviven porque presentan sin ambigüedades y con explicaciones fáciles de recordar complicados eventos históricos», asegura W. Joseph Campbell, profesor de la Escuela de Comunicación en la Universidad Americana de Washington y autor de «Getting it wrong», un libro que refuta 10 noticias o anécdotas que los medios y la leyenda popular han encumbrado como mitos.

«Getting it wrong» sale a la venta este verano de 2010, y ya ha causado un fuerte impacto en EEUU. En la página web de Campbell se puede leer en pdf el primer capítulo de su investigación y tiene también un blog en el que profundiza en algunas de las historia.

W. Joseph Campbell
(Foto: Flickr/Offlede)

Uno de los primeros mitos que refuta es el que atribuye al impacto de un programa de TV de Walter Cronkite la decisión de Lyndon B. Johnson de no presentarse a la reelección en 1968. «Si he perdido a Cronkite, he perdido a la America media» se asegura que dijo el presidente tras ver la crónica del famoso periodistas. Sin embargo según W. Joseph Campbell Johnson no llegó a ver el programa y no hay ninguna evidencia, ni prueba de que pronunciara esas palabras.

El libro también desmiente la creencia de que el New York Times eliminó todas las referencias a la invasión de Bahía de Cochinos a petición de la Casa Blanca. En realidad el periódico informó de muchos detalles incluso antes de la operación. Y no hay evidencias de que Kennedy pidiera a los responsables de la «vieja dama gris» que no publicaran esa información. En cambio sí es verdad que el Times retrasó una historia tras una llamada del presidente cuando la crisis de los misiles en 1962.

Otro mito clásico es la creencia de que William Randolph Hearst demostró su «implicación» en la guerra hispano-americana de Cuba de 1898 cuando envió un telegrama al artista Frederic Remington diciéndole «usted proporcione las imágenes, yo proporcionaré la guerra». En este caso el mito sobrevivió por lo «irresistible» de la anécdota, pero Campbell asegura que es más que probable que sea apócrifa. Hearst siempre negó la historia, el telegrama nunca apareció, ya había un rebelión en Cuba y el periodista que primero contó la historia no estaba ni en la Isla, ni en Nueva York, sino en Europa.

Además Campbell cita el ejemplo del caso Watergate. No fueron directamente las revelaciones de los periodistas del Washington Post quieren derribaron a Nixon, sino un proceso constitucional. Pero la película «Todos los hombres del presidente» ha cimentado la idea de que los responsables fueron Woodward y Bernstein. Y en el caso de Eward Murrow y el senador McCarthy,  se asegura que hubo otros periodistas que revelaron las tácticas de la caza de brujas antes que el presentador.

Woodward y Bernstein, con la editora Katherine Graham
(Foto: Flickr/Jlnewland)

Tras el anuncio de rescate a Cajasur, ha sido mucha la prensa extranjera que ha recogido asuntos de banca española. Desde el Daily Telegraph que afirma : «los bancos españoles, supieron esquivar la crisis de las subprime de Estados Unidos pero  están sucumbiendo a la degradación de la industria inmobiliaria local » al Financial Times que titula ??El Banco de España toma el control de Caja Sur?.

El texto de este último, firmado por Victor Mallet, señala además, «?sta es la señal más reciente de las dificultades a las que se enfrentan las cajas de ahorros e instituciones crediticias del país tras el colapso de la burbuja inmobiliaria»

??El fin de semana pasado, el Banco de España intervino CajaSur, renqueante caja de ahorros controlada por la Iglesia en Córdoba. ?sta es la señal más reciente de las dificultades a las que se enfrentan las cajas de ahorros e instituciones crediticias del país tras el colapso de la burbuja inmobiliaria. Tras la intervención de la madrugada del sábado, el Banco de España declaró que había intervenido Caja Sur porque tenía ??problemas de viabilidad?? y por el fracaso del acuerdo de fusión con Unicaja. Tanto el Banco de España, como el gobierno socialista y la oposición del Partido Popular están de acuerdo en realizar las fusiones que sean necesarias con la fecha límite del 30 de junio?.

??Funcionarios del Banco de España manifestaron que su intervención para hacerse con el control ?? operación que llega en un momento delicado para España dado el creciente coste del aumento de la deuda estatal entre la actual preocupación del mercado por la eurozona ?? debería ser considerada como una fuerte evidencia de que las autoridades insistirán en las fusiones y en las OPAS para sanear el sistema bancario?.

[mas noticias de España vista desde el exterior en «Nos Miran»]

E. Robinson

Premio Pulitzer 2009, Catedrático Neiman de Periodismo en Harvard y Editor de la sección Exterior del Washington Post.

 

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Eugene Robinson – Washington. «Tengo un mensaje, un mensaje del movimiento de protesta fiscal, un mensaje alto y claro que no escatima palabras», atronaba Rand Paul en su fiesta de victoria la noche del martes. «Hemos vuelto para recuperar nuestro gobierno».

Los Demócratas tenían motivos para sonreír. Los Republicanos se habrían encogido de hombros.

Paul, un oftalmólogo y profano en la política, aplastó al candidato del estamento Trey Grayson alzándose con la candidatura Republicana al reñido escaño de Kentucky en el Senado estadounidense. La victoria de Paul fue uno de los dos resultados significativos de los exagerados comicios del martes. Ambos arrojan serias dudas sobre la opinión generalizada en Washington, que sostiene que los Republicanos van viento en popa y los Demócratas están abocados al desastre.

El otro resultado que significa algo fue el del distrito de Pennsylvania representado durante mucho tiempo por el difunto Jack Murtha, un Demócrata contrario al aborto y partidario del derecho a llevar armas. Los estrategas Republicanos utilizaron la campaña como laboratorio para poner a prueba las técnicas y los temas que pretenden desplegar en otoño — «nacionalizar» las elecciones, postularse contra la reforma sanitaria, invocar los nombres de Obama y Pelosi para aterrorizar a los electores.

¿El resultado? El Demócrata Mark Critz venció holgadamente al Republicano Tim Burns — en un distrito electoral que en el 2008 votó a John McCain. «Tenemos mucho trabajo que hacer», reconocía el coordinador de la oposición en la Cámara Eric Cantor.

Los comicios restantes del martes en realidad no importan mucho, menos en lo que concierne a los políticos. El decisivo triunfo del Representante Joe Sestak sobre el Senador Arlen Specter en las primarias Demócratas de Pennsylvania fue la sensación en términos de cobertura mediática. Pero se debió sobre todo a que Specter es una figura muy familiar y destacada en Washington, habiendo ocupado su escaño en el Senado durante 30 largos años. Sólo hay un problema: durante todos esos años menos uno, era Republicano.

Los electores no tragaron el transfuguismo, que parece ser más producto del cálculo que de la orientación — una maniobra cínica encaminada a maximizar las posibilidades de Specter de conservar su puesto. En un estado en el que la afiliación todavía significa algo, los Demócratas votaron al Demócrata de credenciales.

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En Arkansas, los problemas de la Senadora Blanche Lincoln resultan poco más reveladores. No logró la mayoría en las primarias Demócratas, y tiene que enfrentarse al teniente en la gobernación Bill Halter en segunda vuelta. Es cierto que Halter atacó a Lincoln desde la izquierda, y también es cierto que los electores podrían haber deseado castigarla por la forma en que se enrocó y se mostró ambigua en la reforma sanitaria. Pero el veredicto final de Lincoln no se conocerá en varias semanas, de manera que es demasiado pronto para extraer conclusiones.

Mucho más interesante es la victoria de Paul. Al contrario que su padre, el Representante Ron Paul, R-Texas, Rand Paul no es una figura de culto entre los libertarios y los activistas fiscales — aún no. Como su padre, es un Republicano con escaso respeto a la disciplina de partido que cree en una filosofía que se describiría como libertad individual radical — privatizar tantas funciones como sea posible y reducir al gobierno a lo imprescindible. Si gana las generales, Paul probablemente votaría en ocasiones con los Republicanos, a veces con los Demócratas y a veces con los independientes.

El secretario de la oposición en el Senado Mitch McConnell, el Republicano más poderoso en Washington quizá y desde luego el que corta el bacalao del partido en Kentucky, dio su importante apoyo a Grayson. Pero la candidatura de Paul se convirtió en la punta de lanza del movimiento de protesta fiscal a nivel nacional, y en las primarias del martes sacó a Grayson 24 puntos.

El sorprendente resultado debería trasladar dos advertencias a los Republicanos. La primera es un recordatorio de que aunque el fervor de los electores por el Partido Demócrata puede haberse enfriado, esto no ha conducido a un apasionado apoyo al Partido Republicano. Hay un efecto secundario fruto de los incesantes ataques contra el imperio del mal conocido como Washington: Los votantes observan que allí también hay Republicanos.

La segunda advertencia es que el movimiento de protesta fiscal no tiene intención de convertirse en una filial formal del Partido Republicano. Los estrategas que esperaban utilizar la energía y la pasión del movimiento como armas contra los Demócratas en otoño deberían darse cuenta de que muchos referentes del movimiento no ven ninguna diferencia fundamental en el Partido Republicano.

¿Qué significan estas cosas de cara a noviembre? Los Demócratas siguen debiendo esperar perder escaños en ambas cámaras. Pero esta semana, el Partido Republicano perdió unas elecciones extraordinarias a la Cámara que debería de haber ganado — si las condiciones para el partido fueran de verdad tan favorables como dice la cúpula que son, quiero decir. Y el movimiento de protesta fiscal, tras frustrar los planes más acariciados de los Demócratas en Massachusetts, hizo lo propio por los Republicanos en Kentucky.

El Partido Republicano no debe vender la piel del oso por el momento.

Richard Cohen
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Richard Cohen

Columnista en la página editorial del Washington Post desde 1984.

 

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Richard Cohen – Washington: A principios de este mes, Barack Obama acudía a Louisiana a visionar los posibles daños del vertido de la plataforma petrolera accidentada de BP, pasar lista a los efectivos de limpieza — no hubo «Brownie, estás haciendo un trabajo cojonudo» en su versión — y mostrar a los estados del Golfo y al resto de la nación su preocupación. El día 3 de mayo, la página web del Washington Post mostraba la crónica precisamente donde debía estar — enterrada a mitad de la página. En tal posición, decía que el presidente de los Estados Unidos, en este caso, no era tan relevante.

Todo el mundo sabía que Obama simplemente estaba demostrando que no es George W. Bush. No iba a ignorar un desastre, en especial uno que afecta a Nueva Orleáns y la Costa del Golfo. Por otro lado, todos sabemos que no podemos cambiar la dirección del viento ni poner un corcho al vertido. De hecho, poco podía hacer él salvo mostrar su interés.

Fue un momento simbólico — la marea, amenazando con petróleo a la costa, moviéndose de forma caprichosa exactamente igual que parecen moverse los sucesos en todo el mundo. Estamos acostumbrados a que los presidentes estadounidenses sean supinamente importantes sin otro motivo que por liderar al ejército más fuerte del mundo. Pero también tendríamos que apreciar que ese peso presidencial, en términos de ser capaz de influenciar los acontecimientos, está desapareciendo.

En Oriente Medio, nada de lo que ha hecho Obama ha supuesto gran diferencia. En Europa, el euro se tambalea. Tan crítica como es esta divisa, es mucho menos relevante que el concepto de integración europea sobre el que se funda. Tendemos a olvidar que Europa es la ubicación central de guerras desagradables — en dos ocasiones tomamos parte durante el siglo pasado — y si usted incluye a Rusia como parte de Europa, como insisten algunos rusos, entonces también tenemos que contar la Guerra Fría. En cuanto a Rusia, se muestra indiferente ante las quejas estadounidenses y avanza progresivamente en dirección contraria — no como una democracia europea, simplemente algo diferente.

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En la periferia de Europa se encuentra Turquía, que aspira a volver a establecer parte de la influencia que el Imperio Otomano tuvo en tiempos en la región. También podría retroceder hasta un estado más islámico, llegando posiblemente a la conclusión de que casi un siglo del secularismo de Kemal Ataturk basta. Cualquiera que sea el caso, tampoco hay mucho que podamos hacer con Turquía. Ya no necesita a Estados Unidos como aliado en la Guerra Fría e incluso bloqueó el acceso militar a Irak al comienzo de las hostilidades El atractivo en horas bajas del presente estadounidense ya no es rival para el atractivo del pasado otomano. Israel, cuidado.

China también está más allá de nuestra influencia. En cierto sentido, la necesitamos más de lo que nos necesita. Debemos dinero a Pekín. Compramos productos de China. Respetamos su creciente peso. Acusamos nuestra decreciente influencia. Reprimimos de forma voluntaria nuestra preocupación por los derechos humanos. Somos una superpotencia. ¿Pero contra qué?

Los conservadores estadounidenses ven las derrotas y decepciones y echan pestes de Obama. Le llaman débil e inepto — y desde luego en ciertas zonas ha sido ambas cosas. Pero se equivocan al pensar que otra persona supondría una gran diferencia. Los tiempos han cambiado. La influencia de América está decrecida — en términos relativos, desde luego, pero también absolutos. Como superpotencia, América invadió Irak. Sadam es historia. Pero ese breve conflicto entra ya en su octavo año.

En 1987, Paul Kennedy publicó «Auge y caída de las grandes potencias». Causó sensación porque, entre otras cosas, predecía el declive absoluto y relativo de Estados Unidos. Kennedy atribuía esto a la «excesiva tensión» militar y el gasto deficitario — problemas que desde entonces han pasado de ser teóricos a ser graves. En cierto sentido, tenemos más guerras de las que podemos pagar.

La necesidad de mencionar a Kennedy irrita. Sugiere inevitabilidad, como si América fuera el imperio de Roma o Gran Bretaña y también que el pasado está condenado a ser futuro. Ese, sin embargo, no tiene que ser el caso. Podemos gastar menos, gravar más, renunciar a guerras opcionales, reformar el Congreso y dejar de confundir fama presidencial con poder real.

Obama presidiendo lo que no se puede presidir, el presidente supervisando lo incomprensible, el inventario entero del poder insignificante – el Air Force One, el Marine One, la limusina presidencial, el séquito presidencial, el maletín del botón nuclear – todo se reduce en este caso a un hombre que se despacha contra el mar, una lección tenebrosa para todos nosotros. El vertido continúa. La guerra continúa. La deuda crece — y también, en el caso de demasiados de nosotros, también crece la negación.

Richard Cohen
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