Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que?

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es abierto y necesario. Súmate a él y difúndelo por Internet

 [¿Por qué este Manifiesto? : El Ministerio de Cultura se estrella con su aportación a la Ley de Economía Sostenible]

A group of journalists, bloggers, professionals and creators want to express their firm opposition to the inclusion in a Draft Law of some changes to Spanish laws restricting the freedoms of expression, information and access to culture on the Internet. They also declare
that:

1 .- Copyright should not be placed above citizens’ fundamental rights, as to privacy, security, presumption of innocence, effective judicial
protection and freedom of expression.

2 .- Suspension of fundamental rights is and must remain an exclusive competence of judges. This blueprint, contrary to the provisions of Article 20.5 of the Spanish Constitution, places in the hands of the executive the power to keep Spanish citizens from accessing certain websites.

3 .- The proposed laws would create legal uncertainty across Spanish IT companies, damaging one of the few areas of development and future of our economy, hindering the creation of startups, introducing barriers to competition and slowing down its international projection.

4 .- The proposed laws threaten creativity and hinder cultural development. The Internet and new technologies have democratized the creation and publication of all types of content, which no longer depends on an old small industry but on multiple and different sources.

5 .- Authors, like all workers, are entitled to live out of their creative ideas, business models and activities linked to their creations. Trying to hold an obsolete industry with legislative changes is neither fair nor realistic. If their business model was based on controlling copies of any creation and this is not possible any more on the Internet, they should look for a new business model.

6 .- We believe that cultural industries need modern, effective, credible and affordable alternatives to survive. They also need to adapt to new social practices.

7 .- The Internet should be free and not have any interference from groups that seek to perpetuate obsolete business models and stop the free flow of human knowledge.

8 .- We ask the Government to guarantee net neutrality in Spain, as it will act as a framework in which a sustainable economy may develop.

9 .- We propose a real reform of intellectual property rights in order to ensure a society of knowledge, promote the public domain and limit abuses from copyright organizations.

10 .- In a democracy, laws and their amendments should only be adopted after a timely public debate and consultation with all involved parties. Legislative changes affecting fundamental rights can only be made in a Constitutional law.

En efecto, si la norma que quiere introducir el Ministerio de Cultura en la Ley de Economía Sostenible prospera, las autoridades podrán bloquear el acceso a una web sin intermediación judicial.

El anteproyecto de Ley de Economía sostenible ha incluido de rondón una vieja reivindicación de la industria audiovisual: la posibilidad de controlar e impedir el acceso a contenidos protegidos por los derechos de propiedad intelectual. Y no será un juez quien lo haga.

Ante las voces de alarma, la propia Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde ha tratado de calmar a los internautas puntualizando hoy en el Senado:

     ? «No se criminalizará a los usuarios, ni cortará una sola conexión a Internet».

    ? «Sólo se actuará frente a los que se apropien y exploten los derechos ajenos».

    ? «Se hará de una forma compatible con los requisitos del Parlamento Europeo, dando lugar a un procedimiento administrativo con plenas garantías».

Pero lejos de lo que pueda parecer, las aclaraciones de la Ministra no son nada tranquilizadoras. La propia Ministra ha señalado que «el órgano designado para llevar a cabo esta labor es la Comisión de Propiedad Intelectual compuesta por expertos independientes».

Un nuevo órgano supuestamente independiente en cuyas manos estará la posibilidad de controlar el acceso a blogs, medios de comunicación, redes sociales y páginas personales.

De prosperar esta norma, cualquier blog que tenga un link a un vídeo de youtube, o una simple fotografía de un medio de comunicación publicada en un blog personal podría ser clausurado sin procedimiento judicial de por medio. Una prueba que no superaría ningún blog español y probablemente ninguno de los medios de comunicación en su versión digital. Un caramelo demasiado goloso para dejarlo en manos de un órgano administrativo.

Los internautas se están movilizando con una contundencia que no tiene precedentes:

«Involucionismo digital, la vergüenza de la democracia o el gobierno de Los Otros», -dice Enrique Dans

«Antes sin música y sin cine que sin libertad»- dice merodeando

«Legislando a garrotazos»- dicen en Moscas en la Sopa

«Insostenible», -titula Nacho Escolar – «La parte en la que la competitividad de nuestra economía pasa por mantener de forma artificial modelos de negocio obsoletos»

«El Lobby feroz»  -titula César Calderón.

«Sobran los jueces» -titula Mangas Verdes.

Actualización 2-11-2009: Cientos de webs, Blogs y páginas de Internet se han unido para publicar de forma conjunta el texto «Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet»

Recientemente visitaron la buhardilla de radiocable.com los de emprendedorestv. Hablamos de radio por Internet, de emprendedores, de futuros proyectos y de la pequeña historia de nuestra emisora.

Me gusta como quedó el reportaje y espero, -ójala-, que le sirva a alguien, algún día, como motivación para lanzar su proyecto personal.

Radiocable.com solo es posible gracias a las muchísimas ayudas y al cariño que ha ido recibiendo esta emisora desde que nació en 1997. Muchas gracias a todos, de verdad.


 

Richard Cohen

Columnista en la página editorial del Washington Post desde 1984.

 

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Richard Cohen – Washington. La verdad es que si el Mayor Nidal Hasán, el presunto asesino de 13 personas en Fort Hood, hubiera entrado en el club de oficiales de allí con una bonita bolsa al hombro, un neceser de Gucci tal vez, habría salido del Ejército al final de la semana. Pero al no ser más que un antisocial, un inadaptado, un psiquiatra independiente y un probable fundamentalista islámico, fue contratado y ascendido. Esto dice algo de América. En la cuestión de los homosexuales, somos unos mojigatos.
Esa irracionalidad me abofetea casi a diario. Uno de los mandamientos más destacados y arraigados de la derecha del Partido Republicano – su único ala, me parece a mí – es la oposición al matrimonio homosexual. Sé esto a través de las diatribas de tertulianos como Bill O’Reilly.
En una reciente columna, O’Reilly nos invitaba a leer algo llamado ??La declaración Manhattan?, que era difundida a finales del mes pasado por una coalición de cristianos conservadores ?? católicos y protestantes por igual. Contiene 3 puntos. El primero se refiere al aborto, y no sorprende a nadie que los firmantes sean detractores de él. El tercero — ya lo sé, volveré al segundo en un momento ?? se refiere a la ??libertad religiosa? y los esfuerzos puntuales del gobierno por obligar a las instituciones religiosas a respetar la legislación pública. Es una noción que vale la pena considerar.
El punto 2 ?? y la sección más larga de la declaración ?? se refiere al matrimonio homosexual. Equivale, en la práctica, a una confesión de confusión, un grito de ayuda de los desorientados que han terminado pensando que el matrimonio homosexual es la piedra angular ?? la piedra podrida ?? de mucho de lo que aqueja a nuestra sociedad. Desde el divorcio a la promiscuidad, todo lo contenido en esta sección se afronta sin reconocer en ningún momento que el matrimonio homosexual, al igual que todo matrimonio, es una forma de contener la promiscuidad (o por lo menos inducir a la culpa) y que no tenerlos no va a reducir la promiscuidad a la mínima expresión. Esto lo doy por hecho.

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La declaración considera la natalidad al margen del matrimonio ??el indicador más alarmante y revelador? del derrumbe de ??la institución del matrimonio?. Sí. Pero ese colapso tuvo lugar mucho antes de que el matrimonio homosexual se pusiera de actualidad, por no hablar de hacerse realidad, y por tanto no tiene nada que ver una cosa con la otra.
Sigue siendo cierto que la familia es el mejor lugar con diferencia en donde educar a los hijos. Siendo ese el caso, el matrimonio homosexual atendería el mismo objetivo. Sé de niños educados por parejas del mismo sexo y no parecen estar peor por la experiencia, aunque ?? ojo O’Reilly ?? carecen de la antipatía determinada hacia los homosexuales, las lesbianas, los transexuales y la gente del ramo de la sexualidad diferente.
Parte de la declaración está redactada en términos religiosos y con eso no puedo discrepar. Pero es su atractivo para el sentido común lo que encuentro tan decepcionante. Al abordar el matrimonio homosexual, la declaración se inventa un futuro en el que ??las uniones polígamas, los hogares polígamos, hasta hermanos, hermanas o hermanos y hermanas adultos viviendo relaciones incestuosas? serán legales. No es probable, pero no es ésta la intención del movimiento que pretende legalizar el matrimonio homosexual mucho más de lo que se suponía que el matrimonio entre un hombre y una mujer permitía a Enrique VIII tener seis esposas o a Elizabeth Taylor siete maridos, uno de ellos dos veces.
El razonamiento de la declaración es tan alambicado que recuerda a las crudas advertencias de antaño de lo que iba a suceder si se permitía el matrimonio entre negros y blancos ?? por no hablar de las referencias parecidas a lo que supuestamente tenía en mente el Todopoderoso. Este tipo de comparaciones irrita a muchos afroamericanos contrarios al matrimonio homosexual, pero yo no veo ninguna razón por la que el derecho civil ampliado por el Supremo en Loving contra el Estado de Virginia (unión interracial) sea diferente en algún sentido de lo que pretenden gays y lesbianas. El matrimonio conlleva ciertas ventajas económicas, e impedir el acceso a ellas basándose únicamente en los gustos religiosos o, en el fondo, en cierta repulsa envuelta de convencionalismos es claramente una cuestión de derechos civiles.
En último término, la justicia resolverá esta cuestión. Para eso está. No estaba mucho más claro que los electores de Virginia iban a permitir casarse a Mildred y Richard Loving en 1967 de lo que la opinión pública en general aprueba el matrimonio homosexual en la actualidad. Este caso, protagonizado por la extraña pareja política de David Boies y Ted Olson, es probable que llegue a la Corte Suprema en un futuro no muy lejano. Entonces, sospecho, las campanas de boda doblarán por todo el país ?? y tras una pausa, América se preguntará a qué venía tanto escándalo.

Richard Cohen
© 2009, Washington Post Writers Group

 

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El Gobierno permitirá que se corten servicios de Internet por la ‘piratería’. La Ley de Economía Sostenible introduce la «salvaguarda de derechos de la propiedad intelectual» como motivo para la restricción -cuenta hoy EL PAIS.

Será siempre por orden judicial -afirma El Pais-, pero el gobierno parece haberlo colado de rondón en una ley que poco o nada tenía que ver con esto.

El artículo 8.1 de la LSSI sólo contempla hasta ahora cuatro causas para la restricción del acceso a Internet: la salvaguarda del orden público, la investigación penal, la seguridad pública y la defensa nacional; la protección de la salud pública; el respeto a la dignidad de la persona y al principio de no discriminación, y la protección de la juventud y de la infancia.

A esa norma se añadirá ahora la «salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual». Sea como fuere, es importante aclarar a algunos tertulianos que lo que el Consejo de Ministros aprobó el viernes es sólamente el Anteproyecto de Ley en primera lectura de la Ley de Economía Sostenible. Ahora deberá ser debatida y modificada con los agentes sociales, sindicatos, empresarios e incluso con las Comunidades autónomas. Se llevará a la Conferencia de Presidentes. Después es cuando se aprobará de forma definitiva por el Consejo de Ministros.

¿Quiere decir eso que el problema es menor? No. Quiere decir que aún estamos a tiempo.

Actualización- El debate en Internet crece y crece. Algunas informaciones apuntan a que esta modificación en la Ley permitiría incluso cerrar webs sin intervención judicial.

Imagen de previsualización de YouTube

Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: ??El referéndum en Suiza contra los minaretes nos demuestra que no salimos de las guerras de religión. Mucho internet, mucha nanotecnología, mucha biología molecular, pero la racionalidad nunca avanza lo suficiente para devolver las creencias al terreno de la intimidad, o directamente a las tinieblas.

El ser humano ha pasado de la rueda a la tecnología espacial, pero le está costando mucho conseguir que la fe religiosa ilumine la vida de los creyentes sin dar miedo a nadie ni tener miedo de nadie. En Suiza, donde toda neutralidad tiene asiento, los ciudadanos se han hecho beligerantes contra los minaretes de las mezquitas. En veintidós cantones de los veintiseis no pueden aceptar la visibilidad del islam.

Al mismo tiempo, personalidades de la Liga Norte italiana quieren que el crucifijo se incorpore a la bandera nacional. Rl mismo crucifijo que hace unas pocas semanas el Tribunal de Estrasburgo declaró que no debía presidir las aulas, para salvaguardar la libertad religiosa de los alumnos. Como vemos, la historia gira sobre sí misma. Henos aquí de nuevo defendiendo los muros de la católica Europa frente a la amenaza del Islam.

Como Carlos Martel en el siglo octavo, o como en la reconquista, o en Lepanto, o deteniendo a los otomanos en Viena en el siglo diecisiete. Nadie parece haber aprendido nada, porque, de haber aprendido algo, el laicismo se hubiera instalado de forma natural en nuestras sociedades. No ha ocurrido así. Y menos aun en las naciones que consideran que su identidad está asociada de forma indeleble a una determinada fe. Es el caso de España. Hoy, el Vaticano ha deplorado el referéndum helvético, por contrario a la libertad religiosa. Pero solo el laicismo puede asegurar una libertad religiosa verdadera.

Pero, ya ven. En suiza, no hay fronteras para el dinero, venga de donde venga, y proceda de la actividad que proceda, pero a los seres humanos le pedirán los papeles y a las mezquitas les cortarán la cabeza. Es el viejo terror al otro, que llenó de sangre la historia de Europa.?

Las aperturas del informativo de Iñaki Gabilondo, cada día

Muchos periódicos extranjeros han llevado a sus páginas este fin de semana la nueva Ley de economía sostenible del gobierno. También, y por extensión, la situación económica española. Anne Cheyvialle en Le Figaro señala: ??Los españoles se encogen de hombres esperando la llegada de la recuperación económica?. El Financial Times pone el foco en que ??Los sueldos que reciban los directores españoles serán públicos? y Graham Keeley en el británico The Times explica: ??España baja el aire acondicionado para ahorrar energía? .

También el norteamericano The Wall Street Journal publica un amplio análisis de Irwin Stelzer titulado: ??España, enferma internamente pero con poderío exterior, ha de hallar una nueva base»:

??La impresión de los españoles de que el paro es una condición natural no es el único factor de la relativa tranquilidad con que se acepta una tasa del 20%. Hay un generoso sistema de prestaciones que paga durante dos años entre el 80 y el 90% del último salario percibido, lo que hace que los parados sean reacios a aceptar casi todas las ofertas de empleo. Lo que complica el problema: los patrones son reacios a contratar personas que han estado satisfechas de haber estado sin trabajar en los dos últimos años, sobre todo porque, si luego son despedidos, el empleador ha de pagar el equivalente a entre 30 y 40 días de salario por cada año trabajado?.

Por último, hay una economía sumergida que permite a muchos de los que están recibiendo la subvención por paro obtener otros tipos de ingresos. García-Legaz y otras personas con las que hablé calculan que la producción de la economía sumergida oscila entre el 20 y el 25% del PIB. […] Sin embargo, hasta que Zapatero supere la oposición de los sindicatos, que le apoyan, a la reforma del mercado de trabajo, algo por lo que no ha mostrado inclinación alguna, los continuos aumentos de los costes laborales seguirán poniendo fuera del alcance un robusto crecimiento. […] Si España desea evitar convertirse en el enfermo de Europa, hará falta algo más que deseos y discursos.

En realidad The Wall Street Journal está acogiendo los mitos más injustos. Dice que los patrones son «reacios a contratar personas» porque, si luego son despedidos, el empleador «ha de pagar el equivalente a entre 30 y 40 días de salario» por cada año trabajado. Es cierto que es un discurso recurrente entre quienes defienden esas teorías en público. Sin embargo dado que el sueldo de los españoles es paupérrimo, los empresarios confiesan sin pestañear que los 40 días por año no son un impedimento para contratar aunque tampoco tienen reparos en pedir que se reduzca esa indemnización. Por ganar que no sea.

Por otra parte es inquietante que el Wall Street Journal crea  que los parados son «reacios a aceptar casi todas las ofertas de empleo» porque tenemos un «generoso sistema de prestaciones». Eso supone instalar la idea de que los parados son unos parásitos cuando en realidad están recibiendo el dinero que un día ellos mismos cotizaron.

A nadie le gusta estar en el paro. A todo el mundo le gusta sentirse útil y ocupado. No hay más que ver  el efecto psicológico que provoca en una familia esa situación. Lo que pasa es que eso no significa que por el hecho de cobrar el desempleo, una persona tenga que cambiar de sector, de región, de sueldo y a menudo, aceptar todo tipo de aberraciones laborales, sólo por el hecho de no ser catalogado como «reacio». Se trata de tener un sistema laboral justo y fuerte; no un sistema laboral y punto.

El periódico francés Le Monde publica un texto de Suzy Rojtman y Maya Surduts titulado: ??Hay que luchar más eficazmente contra la violencia infligida a las mujeres. La ley española proporciona un convincente modelo de enfoque global?. No es la primera vez que la prensa francesa elogia el modelo español contra el maltrato. Le Monde afirma:

??España Y Suecia han demostrado una auténtica voluntad política de luchar contra este tipo de violencia. España aprobó en el año 2004 una ley orgánica contra la violencia de género que tiene como objetivo recoger, de manera coherente y global todos los aspectos de la violencia ya sean educativos, preventivos, relativos a la publicidad, a la salud, sociales, a los aspectos judiciales y financieros, a la formación de los profesionales, a la protección de las víctimas, a la acogida de las mujeres amenazas en su país, etc. Esta ley representa un auténtico avance cualitativo en la aprehensión del fenómeno. Y en su exposición de motivos, incluso menciona la opresión de las mujeres. En Francia tenemos necesidad de una ley semejante?.

 

E. Robinson

Premio Pulitzer 2009, Catedrático Neiman de Periodismo en Harvard y Editor de la sección Exterior del Washington Post.

 

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Eugene Robinson  -Washington.  Dejad de entusiasmaros, revisionistas del cambio climático. La correspondencia electrónica sustraída difundida la pasada semana por los escépticos — que retrata a algunos de los principales expertos en el clima como personas petulantes, vengativas y enormemente impacientes por manipular sus datos para que encajen en las teorías aceptadas — no demuestra que el calentamiento global sea un fraude.

Si me equivoco, alguien tendría que explicar a los casquetes polares que pueden dejar de derretirse cuando les venga en gana.
Dicho eso, el episodio del correo electrónico es más que un importante motivo de vergüenza para los científicos aludidos. La mayoría de los estadounidenses está convencida de que el cambio climático es real — un prerrequisito imprescindible para el tipo de enormes ajustes en la economía y los hábitos que tendremos que realizar para empezar a limitar seriamente las emisiones contaminantes. Pero el consenso en la naturaleza y el alcance del problema se esfumará, y rápido, si los expertos intentan eclipsar el hecho de que hay mucho del clima que aún no sabemos.
Esto es lo que sucedió: alguien pirateó los servidores de uno de los principales centros académicos en la materia — la Unidad de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia en Norwich, Inglaterra — y sustrajo un hilo de correos electrónicos y documentos que ha sido colgado en numerosas páginas web administradas por escépticos del clima.

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Phil Jones, director de la Unidad de Investigación del Clima, difundía una circular el miércoles diciendo que «Mis colegas y yo aceptamos que parte de los correos electrónicos publicados no parecen correctos.» Eso será un ejemplo de diplomacia británica.
En un mensaje enviado a una larga lista de colegas, Jones habla de haber rematado un «truco» en los datos recientes de las temperaturas «que oculta el descenso.» La palabra «truco» no resulta un indicio en absoluto — los científicos la utilizan para referirse a formas inteligentes pero perfectamente legítimas de analizar los datos. Pero la parte de «ocultar el descenso» se refiere a un asunto real entre los investigadores del clima denominado «el problema de la divergencia.»
Para situar en el gráfico temperaturas que se remontan cientos o miles de años atrás — mucho antes de que nadie estuviera recogiendo las medidas — se necesita un conjunto de datos que sirven de contraste preciso. El ancho de los anillos de los árboles se correlaciona bien con las lecturas de las temperatura observadas, y extrapolando esa correlación al pasado se obtiene la familiar gráfica «de palo de hockey? — temperaturas bastante estables durante millones de años, seguidas de un acusado incremento alrededor del año 1900. Esto se atribuye a la actividad humana, sobre todo a la quema de combustibles fósiles y el incremento consiguiente del dióxido de carbono en la atmósfera que impide que el calor se disipe.
Pero alrededor del año 1960, los datos de los anillos de los árboles divergen de las temperaturas observadas. Los escépticos afirman que esto cuestiona que los datos de los anillos de los árboles sean válidos para los períodos anteriores en la parte estable del palo — digamos hace 500 o 1.000 años. Jones y los demás reconocen que no saben lo que significa la divergencia, pero señalan las temperaturas reales: hoy hace más calor que hace 100 años.
Otro correo electrónico — enviado por Kevin Trenberth, del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Boulder, Colo. — resulta aún más esperanzador para los escépticos. Trenberth escribía el mes pasado acerca del otoño inusualmente frío que estaba sufriendo colorado, y proseguía: «El hecho es que no podemos justificar la ausencia de calentamiento en la actualidad y es una aberración que no podamos.»
?l parece estar reconociendo la afirmación de los escépticos de que durante la última década no se ha observado ningún calentamiento real. En realidad, no obstante, sería toda una concesión. En juego está la tendencia a largo plazo, y serían de esperar altibajos anómalos de vez en cuando.
De los que he leído, los correos electrónicos más dañinos son aquellos en los que los científicos parecen intentar aplastar la disidencia que se aparta de la ortodoxia del cambio climático — amenazan con dosificar los artículos que envían a las publicaciones especializadas si ellas publican trabajos de revisionistas, comprometiéndose a sacar la investigación de los escépticos del informe oficial sobre cambio climático que patrocinan las Naciones Unidas.
En su circular, Jones observa que el pirateo del correo electrónico sucedía justo días antes de la cumbre del clima de Copenhague. «Podría tratarse de un esfuerzo concertado para poner en tela de juicio la ciencia del cambio climático,» decía. Esa vuelve a ser una afirmación demasiado diplomática.
El hecho es que la ciencia del clima es tan diabólicamente difícil debido a la enorme cantidad de variables que interaccionan de formas que nadie entiende por completo. Los científicos deberían celebrar las opiniones discordantes de colegas respetados, sin intentar censurarlas. Deberían admitir lo que no saben.
Sería estupendo si todo esto fuera un gran malentendido. Pero sabemos que el dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero, y sabemos que el planeta es más cálido que hace un siglo. Los escépticos pueden haber convencido a los demás, pero hasta la fecha no han explicado la desaparición de los hielos polares.

Eugene Robinson
Premio Pulitzer 2009 al comentario político.

 

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