La periodista brasileña Anelise Infante, corresponsal de la BBC-Brasil, considera que aunque «desde España parezca que las administraciones están unidas, en el exterior no se percibe así». «Son llamativas las discrepancias entre algunos gobiernos Regionales y el Central», apunta.

Para Infante las «críticas directas de la presidenta de la Comunidad de Madrid» a Zapatero dan una imagen de poca unidad. «Si no hay unidad política»,  añade, «no la hay tampoco a nivel institucional, aunque sea un proyecto muy concreto», en referencia a la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos. «La imagen de Madrid en ese aspecto está más perjudicada que otras», concluye.

 

Tras leer el informe del Comité Olímpico Internacional donde se valoran las diferentes candidaturas, Infante considera que la de Río de Janeiro sale reforzada y apunta que no le da «mucha confianza que el COI vuelva a dar las Olimpiadas a otra ciudad europea». En este sentido, si Madrid no fuera elegida sede Olímpica para 2016, «Gallardón dijo que se lo tomaría como algo personal y que eso condicionaría su vida política. Me parece precipitado porque, en caso que Madrid ganara, parecería que el mérito fuera todo suyo cuando hay un compendio de administraciones participando. Me sorprendería…», comenta.

Asimismo, respecto a los problemas con la normativa antidopaje que el COI ha encontrado en la candidatura de Madrid asegura que «es llamativo para la prensa española, pero no es importante» y no es un aspecto que pudiera condicionar la decisión del Comité Olímpico Internacional.

Desde luego, ir en bicicleta por Nueva York es una experiencia única. Sobre todo teniendo en cuenta lo difícil que es encajar la imagen en un paisaje tan urbano…

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«Aunque no se puede considerar todavía seguro deambular en bicicleta por Nueva York, lo cierto es que cada vez más gente la utiliza.  Hasta hace poco era patrimonio de los ubicuos repartidores de comida, pero como comenta Carlos Fresneda en elmundo.es,  ya la utilizan 200.000 personas cada día en la ciudad.  Todo un ejemplo.  Sobre todo los sábados en los que se ha podido ir por Park Avenue sin coches», dicen en internet.

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Es uno de los numerosos equipos privados que operan en el país. La empresa privada ArmorGroup, contratada para proteger la embajada de Kabul, se ha visto envuelta en un intenso escándalo. La organización independiente Project on Government Oversight (POGO) ha explicado que allí tenían lugar «fiestas salvajes» con prostitutas. Además ha difundido fotos y vídeos de algunos de los mercenarios borrachos y desnudos. El escándalo no se limita a las fiestas, también lo acompañan denuncias de abusos sobre empleados locales. El gobierno de EEUU ha dicho que investigará las actividades de esa empresa.

Los propios agentes denunciaron ante la ONG los abusos y el miedo de quienes no participaban de las novatadas.

POGO ha acusado a ArmorGroup de no ofrecer el equipo apropiado para proteger la embajada, de tener a empleados saturados de trabajo por la escasez de guardas y por llevar prostitutas a fiestas «salvajes». El material, según cuenta EL PAIS, ha sido enviado a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

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Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: «El paro sigue creciendo; y si no hay milagros, el último trimestre va a ser tremendo. Es evidente que el Gobierno no encuentra antídotos para esta gravísima enfermedad. Todo su esfuerzo consiste en atender lo mejor posible a los damnificados para que puedan sobrellevarla. Zapatero está superado por los acontecimientos y dá bandazos. Eso es inocultable. ¿Quiere esto decir que Rajoy sí tendría soluciones? Nos permitimos dudarlo. Nuestro problema de fondo es que no somos la potencia económica que creíamos, que creyó Aznar, que creía Zapatero y que creíamos todos. Y que estamos, sencillamente, descendiendo de forma vertiginosa a nuestro verdadero nivel. Abrupto despertar. Con un paro descomunal. Y nuestros jóvenes padeciéndolo de forma agudísima. Nuestros cimientos eran de arena. Somos una potencia de tercer nivel. La carroza de cristal vuelve a ser una calabaza y no lo queremos aceptar. Y proyectamos nuestra frustración en un único responsable: el Gobierno central. Cualquiera diría que vivimos en una dictadura soviética y dependemos de un plan quinquenal, diseñado a puerta cerrada por el politburó y sus mandarines. Es paradójico. Cuando menos poder tienen los gobiernos centrales, que lo han cedido hacia abajo, a las Comunidades Autónomas, y hacia arriba, a Europa, más se pide todo y sólo a los gobiernos centrales. Como si el resto, en España, fuera un cuerpo muerto. No se nos ocurre que la mejora de nuestra productividad pueda depender también de que haya o no haya empresarios que decidan invertir sus beneficios en tecnología de vanguardia. O que la salud de las cuentas públicas puedan depender también de que las Comunidades Autónomas recorten o no recorten sus burocracias, a veces elefantiásicas. O de cómo actúen los bancos, o cómo se modernicen nuestros hoteles, o con qué decencia trabajen notarios, abogados o registradores de la propiedad. No, nada influye. Todo, de lo grande a lo chico, lo determina La Moncloa. Y sólo miramos a La Moncloa, como años atrás mirábamos a la lucecita del Pardo, o al laúd menorquín en el que Aznar, a solas, decidía sucesores y guerras. El Gobierno está k.o. Pero ojalá fuera nuestro único problema. Buenas noches.»

Las aperturas del informativo de Iñaki Gabilondo, cada día

Julián Alterini, un joven latinoamericano de 22 años, subió un vídeo a Youtube con inquietantes preguntas sobre la gripe A. Es realizador de televisión. El vídeo ha tenido un formidable éxito en Internet. Repito, tiene 22 años y no es científico, ni sociólogo, ni técnico sanitario, ni investigador, pero eso sí, tiene muchas preguntas. El resultado es un fantástico material que ha superado ya las dos millones de visitas. Debe ser tomado con cautela, pero también debe ser observado con interés.

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Al inicio de esta crisis sanitaria, diversos blogs entre ellos sofocracia, se hicieron eco, con toda suerte de links de una gran paradoja: Rumsfeld tiene importantes intereses en la compañía que fabrica el Tamiflu y su gobierno fue el primero en recomendar su uso, y comprar millones de dosis, para la gripe Aviar. Todo muy casual, como ha recordado Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro.

Es un hecho que Internet rompe el monopolio informativo que ejercen «la responsabilidad» y los grandes imperios económicos y políticos. Así que a la vista de ese material uno no tiene más remedio que preguntarse ¿se ha dado alguna vez una estafa a escala planetaria? ¿podría darse ahora? ¿podría ser esta? ¿Estamos de verdad ante un virus planetario o simplemente ante un hoax?

Hace unos días en facebook abrimos un debate muy interesante sobre el asunto de la Gripe A. E Isabella preguntaba ¿pero de donde ha salido la gripe? y en efecto es una pregunta bien interesante. ¿De donde ha salido exactamente? ¿cuando? ¿por qué? ¿no existía antes? ¿nadie lo va a investigar?. ¿Como garantizamos que no hay intereses ocultos detrás de la misma? ¿y detrás de la difusión de la misma? ¿alguien lo va a investigar?

Vivimos en un sistema cuyo principio fundamental se basa en la confianza. Confiar en que existen controles, y en que alguien, de tratarse de una conspiración, se habría dado cuenta. Por ejemplo, estas autoridades nos dicen que la vacuna es segura, que está pasando los controles sanitarios internacionales, ¿no tendrá efectos secundarios entonces?

Confiar. Pero ¿exactamente en quien confiamos? Todas las autoridades atribuyen esa vigilancia a otras autoridades. En la sociedad del poder económico la responsabilidad siempre se diluye pues es la única forma de salvaguardar la impunidad. ¿Quien está arriba de la pirámide? ¿Nadie me puede pasar, por favor, con el encargado? No es por desconfiar pero es que tengo unas preguntas que hacerle. La primera ¿estamos ante el virus de la gripe A o ante el hoax de la gripe A?

Dice Iñigo Saénz de Ugarte en su blog que «antes de comenzar a perder elecciones ante Blair de forma convulsiva, los conservadores estaban considerados, incluso al otro lado del Atlántico, como unos maestros en el mundo de la comunicación política». Ahora, el Partido Conservador vuelve a la carga con un spot donde no tan solo «enarbolan la bandera del cambio, sino también la del progreso».

«Tanto es así», sostiene Daniel Tercero, «que en el vídeo se juega intencionadamente con la palabra progresista para situar de este lado a los líderes del Partido Conservador del Reino Unido, este es el lema final del vídeo: ??Líderes conservadores, cambios progresistas a través de los siglos??».

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«El vídeo es técnicamente estupendo», señala Ugarte. «Y también tiene su coña. Porque ver que los tories venden como gran activo que Thatcher llegó a subir los impuestos en un presupuesto, lo que es cierto, como un rasgo distintivo de su política, es tan divertido como… cualquier cosa que dice Rajoy». Asimismo, el blog Guerra Eterna también se hace eco de la posibilidad de descargarse frases de Winston Churchill o Margaret Tatcher para ponérselas como melodía en el teléfono móvil. Los conservadores, al menos en este caso, también se adaptan a las nuevas tecnologías…

foto publicada por EL PAIS

El reportaje publicado ayer en EL PAÍS en el que se describe a Barcelona como la «ciudad del sexo«, y donde se muestran a prostitutas manteniendo relaciones sexuales en pleno centro de la ciudad, no tan solo ha generado polémica a nivel municipal.  En internet, el tema, que debería servir para reavivar el debate sobre la regulación de la prostitución, también ha generado comentarios.

Jordi Bernal, vecino de la ciudad, bajo el título de «Sodoma» publica un artículo en el que dice que Barcelona «¡Ojalá fuera la ciudad del sexo! ¿Qué tendría de malo? Parece ser que a la derecha no le gusta demasiado y, como cantaba un joven Sabina, «llama libertinaje a la libertad». Pero no hablamos de eso, hablamos de prostitución, de esclavitud (…) No hay noticia en el reportaje y a nadie se le escapa la información». A lo que añade que «para los amantes de las metáforas quede el retrato (un cara culo) de un desgraciado con los gayumbos a media pata dándole gusto a su verano barcelonés (…) En cuanto al sexo, ya digo, no le encuentro por ningún lado el grito en el cielo. Aunque uno es incapaz sin amor».

El periodista Borja Ventura ha publicado un post titulado «EL PAÍS se va de putas (y se lleva 3’5 millones al año)«, en el que critica que el rotativo denuncie la prostitución en Barcelona y, a la vez, publique dos páginas en las que se publicita sexo de pago. «Este mismo martes El País lleva en su edición madrileña dos páginas y dos columnas de una tercera con anuncios de sexo, más del doble del espacio que ocupa su reportaje [sobre la prostitucion]. En total, en sus páginas interiores se pueden contar hoy 639 anuncios de contactos que ofrecen sexo a cambio de dinero, de los cuales 19 son módulos con recursos tipográficos y 24 de ellos cuentan con foto». «España es el único país europeo cuya prensa ??seria?? publica este tipo de contenidos», afirma.

El blogger y también diputado de CIU, Carles Campuzano, publica una breve nota en la que afirma estar impresionado por las fotografías publicadas. «La sordidez de las imágenes es impactante. La impunidad de los hombres total. Es legítimo que la gente se pregunte cómo las autoridades de Barcelona han permitido que la situación se haya degradado a lo largo de estos años hasta llegar a este punto. Se trata del problema de la prostitución y algo más. Tiene que ver con el respeto y la dignidad de las personas y del uso y el sentido que tienen los espacios que son de todos». En los comentarios, el estudiante de periodismo Dani Gámez añade que «si los fotógrafos de EL PAÍS ven esta realidad y la inmortalizan tan impunemente, quiere decir que la podemos tocar con los dedos. Hay que reflexionar».

El reportaje, incluso, se comenta desde México. El blog Composta se hace eco de las fotografías, que describe como «escalofriantes». «Ahí, en plena vía pública y en plena acción. Ahí, ??donde el tránsito de alimentos es continuo, por lo que las condiciones de salubridad tienen que ser óptimas?. Ahí, en una de las principales zonas turísticas de Barcelona: en la Boqueria, el mercado de comestibles de El Raval. (…) ¿Y de los clientes? De eso no dice nada el artículo».

Por último, el blog Bichamala describe la situación como la de «vecinos y comerciantes de la zona de la Boqueria, en Barcelona» que «están hartos y con toda razón por la situación que tienen que vivir día a día en sus calles. Piden que las autoridades pongan freno a la prostitución callejera ante el incremento de esta práctica, que llega a provocar escenas de sexo en plena calle. Más amor en las calles y una vida más dignidad para todos, tanto vecinos como para prostitutas y prostitutos.

 

E. Robinson

Premio Pulitzer 2009, Catedrático Neiman de Periodismo en Harvard y Editor de la sección Exterior del Washington Post.

 

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Eugene Robinson – Washington . Los Ángeles parecía una buena idea en aquel entonces.  Era una buena idea, en realidad – el entorno es espectacular y el clima es perfecto. No es un misterio el motivo de que millones de personas decidan vivir allí, y es lógico que algunas construyan sus casas en el cañón de las colinas que miran a través de la vasta cuenca urbana hacia el mar espumoso e infinito.Pero cada año, algunos de los cañones arden. Es un ciclo de destrucción y renovación que inexorablemente seguirá su curso a menos que intervenga la mano del hombre – lo que significa que la intervención es una buena idea. Eso significa no sólo remover Roma con Santiago para apagar los incendios que sí se inician, sino también hacer todo lo posible por impedir que se produzcan los conatos de incendio antes de pasar a mayores.

La prevención y extinción de incendios tuvieron tanto éxito que muchos de los cañones que conducen más allá del Monte Wilson hacia Pasadena no se habían quemado en 40 años o más – hasta ahora. Y dado que estas laderas no han sido recorridas últimamente por las llamas, están rebosantes de chaparral seco que es igual que un bosque de yesca, agravando el incendio que comenzó el fin de semana. El enorme «incendio Station» – en Los Ángeles les ponen nombre – hasta ahora se ha cobrado la vida de dos bomberos, ha quemado más de 20 casas y calcinado al menos 3.800 kilómetros cuadrados.

¿Significa esto que nunca debería de haberse construido la ciudad de Los Ángeles, o que nunca se debería de haber escuchado del Oso mascota Smokey? Por supuesto que no. Pero sí nos recuerda cuánto tiempo y esfuerzos empleamos en lidiar con las consecuencias de las decisiones que parecían buenas ideas en su momento.

Y no he mencionado los terremotos.

Esto no es ninguna diatriba contra el Sur de California. Tal vez un ejemplo aún mejor de la carga de una buena idea es Nueva Orleans – que, a decir verdad, parecía dudosa desde el principio. Los primeros colonos franceses se dieron cuenta de lo precario que era el emplazamiento, con el lago Pontchartrain al norte y el río Mississippi al sur. Su preocupación quedó justificada cuando un huracán barrió la zona sin obstáculos y arrasó la ciudad en ciernes.

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Pero estratégicamente era una buena idea por fuerza poner una ciudad en la desembocadura del río más caudaloso del continente, por lo que Nueva Orleans fue reconstruida – no por última vez. La ciudad ahora está en el cuarto aniversario de la catástrofe del Huracán Katrina, que ha demostrado algo que ya sabíamos: que los huracanes se meten habitualmente en el Golfo de México y que de vez en cuando uno grande se estrella contra Nueva Orleans.

Reconstruir la ciudad tiene que ser una buena idea, ya que desplazar a toda esa gente y abandonar todas esas infraestructuras – y la historia y la cultura – sería impensable. Tiene que ser una buena idea mejorar los diques y compuertas, y sería una idea aún mejor construir algún tipo de barrera enorme adaptada al estilo de los diques de Holanda que ofreciera mayor protección. Pero sería una idea terrible pretender que nunca habrá otro impacto directo de otro huracán grande – o que Nueva Orleans, gran parte de la cual se encuentra por debajo del nivel del mar, nunca podrá protegerse contra cualquier inclemencia.

Y ni siquiera he mencionado el cambio climático, la subida del nivel del mar o el aumento previsto de fenómenos meteorológicos «extremos». Como los grandes huracanes.

Tal vez nunca se puedan predecir las consecuencias de nuestras buenas ideas. Hubo un momento en que la energía nuclear parecía la cosa más genial desde el pan de molde. Luego vino Three Mile Island y Chernobyl, y el uso de reactores nucleares para generar electricidad parecía una idea horrible. Ahora que somos conscientes de lo que la quema de combustibles fósiles ha hecho al clima, hasta algunos ecologistas han llegado a la conclusión de que tal vez haya sido un error descartar la opción nuclear.
Pero, por supuesto, está la cuestión de dónde colocar los residuos nucleares. Si la Montaña Yucca se descarta, algún otro lugar tendrá que ser escogido.

Al final, lo menos que podemos hacer – y, probablemente, lo más que podemos hacer – es hacer todo lo posible para prever cuáles de nuestras buenas ideas parecen más dadas a visitar a las generaciones futuras. ¿Deberíamos estar limitando seriamente el desarrollo costero? ¿Secuestrar y almacenar las emisiones contaminantes y almacenarlas bajo tierra va a crear nuevos problemas a resolver por nuestros nietos? ¿Se prepara algo, en otras palabras, que sea el equivalente a construir una gran ciudad que regularmente arde y otra que regularmente se ahoga?

Eugene Robinson
Premio Pulitzer 2009 al comentario político.

 

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Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro:  «La «Gripe A» se propaga mucho más despacio que la paranoia por la «Gripe A». Y así como contra la «Gripe A» están los fármacos, contra la paranoia por la «Gripe A» están los datos, la experiencia histórica y el cinismo. Utilicemos, pues, estas tres herramientas para contribuir a calmar un poquito al personal. Primera, los datos: hasta el momento han muerto en España veintiuna personas. Lo sabemos todos. Lo que no sabemos todos es que se han contagiado y se han curado perfectamente casi cincuenta mil. Segunda, la experiencia histórica: como los pronósticos a veces fallan, como los pesimistas también se equivocan y como las autoridades sanitarias tienen que ponerse en lo peor, se han dado en el pasado grandes alarmas que quedaron en apenas nada. La Organización Mundial de la Salud vaticinó en el año dos mil cinco que la gripe aviar podría cobrarse siete millones y medio de vidas. Siete millones y medio… y murieron doscientas setenta y dos personas. Tercera herramienta, el cinismo: o, si ustedes lo prefieren, la lucidez. Las grandes olas de inquietud sanitaria han solido ir acompañadas de colosales y lucrativas maniobras económicas en la oscuridad. Para combatir esa gripe aviar que quedó en nada en el año dos mil cinco, el Gobierno Bush pagó mil doscientos millones de dólares a una empresa farmacéutica. Una empresa farmacéutica de la que había sido presidente Donald Rumsfeld hasta que Bush le fichó como Secretario de Defensa. Una casualidad, naturalmente. Así que, tomemos precauciones pero no perdamos la cabeza. Puede que dentro de unos meses las cosas sean diferentes, pero hoy por hoy la enfermedad de la «Gripe A» está siendo menos peligrosa que la paranoia por la «Gripe A». Y una última consideración: el año pasado murieron dos millones de niños por diarrea y otros dos millones por malaria. Eso sí, en la parte invisible de nuestro mundo. Buenas noches.»

Las aperturas del informativo de Iñaki Gabilondo, cada día