Bush tenía una rutina de trabajo y parece que la de Obama va a ser completamente diferente. El ya ex presidente solía llegar al Despacho Oval con el amanecer y marcharse a las 18h00. Se iba a la cama siempre sobre las 22h, no solía cenar fuera nunca y los fines de semana eran casi sagrados. Barack Obama en cambio es más bien de los que la noche les pilla trabajando, gustan de salir y sacrifica lo que sea necesario para sacar las cosas adelante. Todo esto hace que su llegada a la Casa Blanca, tal y como cuenta The Politico, haya provocado un debate sobre la conciliación familiar en esas condiciones.

Barack Obama y su familia
(Foto: Flickr/Barack Obama)

No es extraño que Obama empiece una reunión con su equipo sobre las 23h00 o que se quede leyendo y escribiendo hasta después de la medianoche. Sus colaboradores ya conocen sus costumbres y están preparados para «echar las horas que sean necesarias» para sacar el reto adelante. Se prevé que la carga de trabajo sea muy intensa, especialmente en los primeros meses. El presidente tendrá a su familia a pocos metros de su despacho, pero ¿qué sucedera con los miembros de su equipo, muchos de los cuales, como Rahm Emanuel, Robert Gibbs o Jackie Norris, tienen también niños de corta edad?

En España, cuando Jordi Sevilla fue ministro de Administraciones Públicas se aprobó el Plan Concilia, para que los empleados públicos pudieran equilibrar sus vidas profesionales y personales. Fue una de las primeras aproximaciones serias de un gobierno hacia esta cuestión. Tras el relevo de Sevilla por Elena Salgado, sin embargo el Plan ha quedado relegado.

La familia es muy importante para los Obama -ha declarado la portavoz oficial Jen Psaki- y aunque los retos que hay por delante requerirán largas horas, trabajo duro y sacrificio para todos los integrantes de la nueva administración, esperan convertir la Casa Blanca en un lugar abierto y acogedor para las familias de los empleados».

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Por eso se están barajando varias medidas para ayudar al personal a mantener el contacto con sus parejas e hijos. Se habla de invitar a las familias a comidas informales en la Casa Blanca, de permitir que los empleados cenen en casa pero luego vuelvan al despacho para acabar la noche o permitir que los hijos puedan acudir a la residencia y su Ala Oeste de forma habitual.

Un reciente artículo de opinión de Ellen Goodman en el Washignton Post ya planteaba que Michelle Obama, que en muchas ocasiones ha hablado de las dificultades y malabarismos necesarios para equilibrar vida familiar y laboral, podría ejercer el liderato en este aspecto: «qué oportunidad supone utilizar la atención centrada en la primera dama para arrojar luz sobre las demás familias. Qué oportunidad tiene Michelle Obama de convertirse en madre del ejecutivo de una nación que lucha por conservar la familia unida.»

Barack Obama ya ha dado muestras de que está dispuesto a sacar tiempo de su agenda para estar con sus hijas en ocasiones especiales: las acompañó en Halloween o a elegir el árbol de Navidad. También ha alentado a miembros de su equipo a hacer escapadas para estar con sus familias, especialmente con los niños.

En honor de George W. Bush, hay que decir que fue el primer presidente que se tomó en serio el tema de conciliar vida laboral y familiar en la Casa Blanca. Impusieron jornadas laborales máximas de 12 horas y los padres podían ir a sus casas entre las 19h y las 20h siempre que estuvieran localizables via Blackberry. Con anteriores presidentes, incluyendo a Clinton, la cuestión ni siquiera llegó a plantearse.

Una ex consejera de Bush, Karen Hughes, cree que la Administración de Obama debería plantearse seriamente la cuestión. Establecer días y noches libres para no quemar a la gente. Este podría ser otro reto para Obama, que en caso de institucionalizar una política de conciliación para el gobierno, podría servir de estimulo para el resto de la sociedad.

El Comité Español de ACNUR ha organizado una exposición y subasta solidaria on-line, bajo el título Refugi@rte. El proyecto artístico y solidario reúne obras de artistas contemporaneos españoles como Miquel Barceló, Eduardo Chillida, Juan Genovés, Víctor Ochoa, Antoni Tàpies, Antonio Saura o Manolo Valdés. Del 19 al 30 de enero se podrá pujar por cualquiera de ellas desde una página de Ebay.

Victor Ochoa con la obra cedida para la subasta solidaria
(Foto: ACNUR)

El dinero recaudado con esta subasta financiará programas de nutrición en campos de refugiados de 4 países africanso: Chad, Sudán, Etiopía y Kenia. En la web de ACNUR se pueden ver imágenes de las distintas obras donadas por los artistas. En total hay casi 50 creaciones a la venta. También es posible verlas en directo en una exposicion en la sede del BBVA en Madrid.

Los programas contra la malnutrición abarcan desde la fase embrionaria, distribuyendo nutrición esencial entre las mujeres embarazadas, hasta los dos años de vida. ACNUR promueve la lactancia materna, que evita peligrosas lagunas en la nutrición infantil, y proporciona fórmulas de leche de alta energía para bebés gravemente desnutridos en hospitales o centros de alimentación terapéuticos.

César, Augustus, Princeps… recuerda, eres mortal.

No importa que seas el primer hombre de raza negra en llegar a la Casa Blanca. Ni importa que le estés dando un giro a la historia moderna.

Los que debían ser tus críticos te admiran, mientras tus admiradores te idolatran. Tampoco es importante que te hayan preparado la coronación más ambiciosa y cara de la historia. Ni importa que hayas conseguido superar a tu poderosa rival, ni más ni menos que Hillary Clinton.  O que hayas destronado a uno de los hombres más odiados del planeta.

En este momento el mundo entero te hace una reverencia. Cientos de miles de personas, tienen expectativas puestas en tí. Todos saben que vas a asumir el cargo más poderoso del mundo. Tu también.

Pero nada de eso importa, te llames Obama, González, Martínez, o García porque cuando tienes que jurar el cargo, aunque vayas acompañado de todos esos galones, vas y te equivocas o se equivoca el juez y caeis de la mano en el error. Se jodió la velada. No pasa nada, es anecdótico, claro, y por supuesto no tiene ninguna relevancia.

Fue un poquito, un inapreciable segundo durante el juramento, que trató de solventar sonriendo para demostrar al mundo que es consciente de su humanidad y de la del de enfrente. Y el mundo le devolvió la sonrisa. Pero probablemente ese segundo ya le acompañó burlonamente toda la noche, le acompañará toda la vida. Allí , en persona, le  vieron cuatro millones de personas y aquí en España lo estaba viendo ni más ni menos que el 52% de la audiencia, seis millones y medio de españoles. ¡Había más de 21 millones de ordenadores siguiéndolo por CNN.com ! Y todavía esperamos los datos mundiales de espectadores.

En realidad este post no está dedicado a Obama. Está dedicado al ser humano. Esa especie tan compleja, con tantas facetas, que demuestra una y otra vez la perfección es un concepto tan antinatural, tan poco humano, tan imprevisible.

Querido Obama, el gatillazo siempre acecha cuanto más deseas lo que tienes enfrente. No ansíes la perfección. Recuerda que eres humano.

Las palabras pronunciadas por Barack Obama después de jurar su cargo como presidente de Estados Unidos han sido analizadas hasta el más mínimo detalle. Había mucha expectación por el discurso, y la blogosofera bulle con toda clase de comentarios. En general se considera un buen discurso, con muchos aspectos para la reflexión, que marca serias distancias con su antecesor… aunque no será recordado durante décadas.

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Iñigo Saenz de Ugarte cree que fue un buen discurso, pero no uno de esos de los que se hablará durante décadas: «Vivimos en tiempos en que las ideas se expresan de forma directa, clara y contundente. Frases cortas para dejar claro un argumento, para que explote en la mente del espectador sin dejar margen para la ambigüedad.[…] Había pocas de esas frases cortas (pongamos equiparables a la comida basura) y bastantes argumentos desarrollados en frases más largas y complejas sintácticamente.» Considera que el texto fue como «un acta de acusación de los años de Bush» y destaca el reconocimiento a los ateos y agnósticos como el momento más revolucionario.

Ignacio Escolar piensa que Obama dió una de cal y otra arena: «reivindicó los derechos humanos, pero no dijo una sola palabra sobre el mayor atropello a la dignidad del hombre en mucho tiempo, la reciente matanza en Gaza. También habló del sistema sanitario de su país, ese desastre con tasas de mortalidad infantil tercermundistas, pero fue para decir que era demasiado caro. Y rechazó ??esa falsa opción entre nuestra seguridad y nuestros ideales?, pero sólo después de recordar que su país está en guerra contra el terror, esa falacia neocon que tantos atropellos ha justificado».

Mercé Perelló en Opiniones se queda con la frase: ??El mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él??. Y considera que «No fue su mejor discurso, pero sí marcó distancias con su antecesor en el cargo, y abrió grandes expectativas de una nueva forma de gobernar, escuchando a los ciudadanos y defendiendo una mayor cooperación entre todas las naciones. En definitiva, un estilo de hacer política a años luz del presidente saliente George W. Bush.»

Juan Pedro Quiñonero en Una temporada en el infierno, considera que «el discurso de investidura de Barack Obama parecen confirmar la lejana profecía de André Malraux: el siglo XXI será religioso, cuando estamos amenazados por una pavorosa crisis económica e incontables conflictos militares, étnicos, culturales y? guerras de religión.». Y destaca que invocó a Dios, recurrió a una retórica mesiánica y habló mucho de los musulmanes.

Juan Luis Sanchez en su blog El Oyente destaca que quien ayudó a Obama a redactar el discurso es un joven de 27 años: «un discurso de esperanza limpia, de esperanza catártica, solo puede ser escrito por alguien que albergue de forma natural esa esperanza. Alguien joven. En cualquier caso, el discurso de Obama-Favreau es demasiado bonito para convertirse en verdades tangibles. Es imposible que Estados Unidos siga siendo Estados Unidos y además se convierta en el país que Obama ha dibujado en su toma de posesión. O una cosa o la otra.»

Para Felix Soria fue un canto a la esperanza y poco más: «hace falta echarle muchas guindas para afirmar –como han hecho la mayoría de periodistas y analistas– que EE UU está dispuesto a emplearse con menos prepotencia y sin imponer sus criterios. El de Obama ha sido un discurso inteligente, muy inteligente, y rebosante de retórica esperanza. ¡Poco más!»

Moeh Attitar en Guerra y paz cree que «Obama ha dado un discurso para tender la mano, invocando a los valores de EE UU para salir de la crisis actual». Y destaca frases como ??Tenemos que levantarnos, sacudirnos el polvo y reconstruir América? o «No podemos seguir consumiendo los recursos del mundo en pro de nuestros intereses?

Manuel Calleja en su blog Geografía subjetiva ha hecho una selección de los párrafos de su discurso que «más me han llamado la atención y merecen ser reflexionados seriamente». Entre ellos destaca ??La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona -ya sea para ayudar a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, cuidados que pueden pagar y una jubilación digna.?

 

Barack Husein Obama is now the 44 th president of the United States. It is a historical moment that has elevated all expectations across the world, not only because of the democrat??s ethnicity but also because of his character and message.

Spain has speculated a lot about the similarities-of message and conduct- that exists between the new president Obama and the Spanish president Zapatero. 

Pamela Rolfe, correspondent in Spain from the Washington Post and Antonio Garcia Ferreras, director of ??La Sexta? television station, describe in radiocable.com the similarities and differences that appear between both governmental presidents.

For Pamela Rolfe, Barack Obama is, because of his personal trajectory and his formation, a unique, brilliant and original figure and sees no resemblance of Zapatero outside of a few superficial coincidences. She considers that the North American president has been able to restore faith to the people during the campaign, something she does not believe has occurred in Spain. She also thinks that Obama is ??post-partisan,? someone who is not trying to polemicize, nor create more divisions. ??Which means that Obama is much more profound, expansive and honest? because of this she believes he can not be compared to any politician in Europe. [© photo:Irene Medina]

Antonio Garcia Ferreras, in his part, cites a few of the coincidences that both presidents share: they were born the same day with a year difference, both are very familiar and have two daughters and share passions such as literature by Borges and basketball. But he also considers similarities in character and in his trajectory: both are cordial, but somewhat distant, both know how to remain in calmness and serenity, even under circumstances of tension and instability, both were able to gain power in their parties being a bit of a reformist rebel and without counting on the power structure by their side? and both have known how to integrate there rivals in their teams -Bono, in the case of Zapatero and Hillary Clinton, in the case of Obama- instead of trying to destroy them.

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Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: «El nuevo presidente ha mirado al pasado para afrontar el futuro. Obama cree que lo que hizo fuerte a su país a lo largo de la historia es el mejor instrumental para superar los grandes momentos del presente. Obama no nos parece un ingenuo soñador. Lo que puede ser ingenuo y soñador es el entusiasmo mundial que le rodea. ?l no. ?l nos produce la impresión de ser un hombre pragmático, con un autocontrol asombroso, dotado de un gran sentido de la realidad. Lo que ocurre es que cuando alude a los viejos valores, por los que lucharon y murieron las generaciones que nos precedieron, el cinismo imperante en la actualidad sonríe misecordioso. Sin embargo, Obama cree que esos ideales, de los que los Estados Unidos se han alejado, siguen encerrando una gigantesca capacidad de transformación. Mientras que han fracasado y nos han llevado al desastre la avaricia, la irresponsabilidad, los intereses estrechos, con los conceptos en apariencia teóricos de la Declaración de Independencia, de Jefferson; o los expresados por Lincoln en Gettysburg, no se hace retórica, se construyen mundos. Obama, por tanto, no se ve como un candoroso idealista. Por el contrario, cuando critica algunos de los dogmas presentes, dice «hay que decir adiós a la infancia». Porque él cree, así lo ha dicho literalmente, que para ser poderoso hay que crecer en justicia y en respeto a los derechos del hombre. No para obtener la santidad, para ser mas poderosos. En fin, les contaremos lo que ha dicho de Irak, de Afganistán, del terrorismo, del mercado, del medio ambiente; y a eso le llamaremos «referencias sobre asuntos concretos». Pero, desde nuestro punto de vista, nada ha sido más concreto ni más moderno que su fe en la fuerza motriz de los viejos valores. En todo caso, sin perder un segundo ya ha comenzado a actuar. Ya ha anunciado que cierra Guantánamo. Mientras, ajenas a todo, las bolsas seguían cayendo.»

Una vez que jure el cargo, Barack Obama será ya presidente de Estados Unidos. Le espera a partir de entonces una tarea titánica. En Internet, los blogs no han perdido el tiempo y ya han establecido una especie de «agenda» con los retos, tareas y medidas que consideran que Obama debería llevar a la práctica. Hay consejos sobre relaciones internacionales, economía, tecnología, derechos humanos… y hasta ética.


(Foto: Flickr/Barack Obama)

Jose Saramago le marca al nuevo presidente en su blog una línea que no puede cruzar: «Y algo de sus insuficiencias, que ciertamente las tendrá, se las tendremos que perdonar, porque errar es propio del hombre como por experiencia hemos aprendido a nuestra costa. Lo que no le perdonaríamos jamás es que llegara a negar, deturpar o falsear una sola de las palabras que ha pronunciado o escrito. Podrá no conseguir establecer la paz en Oriente Próximo, por ejemplo, pero no le permitiremos que cubra el fracaso, si tal se produce, con un discurso engañoso. Lo sabemos todo de discursos engañosos, señor presidente, mire bien donde se mete.»

Enrique Meneses en su blog reflexiona sobre lo que haría si fuera Obama en sus primero 100 días:  «Cerrar por decreto las instalaciones penitenciarias de Guantánamo y trasladar los detenidos a prisiones estadounidenses; Nombrar otra comisión encargada de enjuiciar a los responsables de torturas, cualquiera que sea el puesto que ocupase en la administración; Convocar a todas las partes, sin exclusión, interesadas en la Paz entre judíos y palestinos; Suprimir unilateralmente las restricciones de viajes y envíos de dinero a Cuba y sentarse con Raúl Castro a discutir el nuevo rumbo de las relaciones entre Estados Unidos y la isla».

Antoni Gutierrez Rubi estima que ahora empieza el despertar del sueño: «Obama ha sido el candidato de las palabras, y ahora deberá mostrar su capacidad como presidente en base a sus ideas y sus soluciones». Además ve el desafío ético y moral como la clave de la regeneración de otra política. En cuanto al aspecto económico considera que «Estados Unidos necesita un nuevo liderazgo empresarial tanto como el político que representa Barack Obama. Y el nuevo presidente necesita una élite empresarial dispuesta a acompañar y liderar ese cambio, con nuevos valores y una nueva cultura de la responsabilidad.»

Lluis Bassets en De alfiler a elefante recurre a las comparaciones históricas para indicar el camino a seguir: «Roosevelt volvió a utilizar el Gobierno para resolver los problemas del país, que es lo que va a hacer Obama después de ocho años en que el Gobierno no era la solución sino el problema.  La inspiración rooseveltiana de Obama radica en esta cuestión: como entonces, después de una larga época de desidia y de desconfianza, de ineptitud y de rendición, hay que volver a utilizar los instrumentos de Gobierno para enderezar la economía y para poner orden en el mundo.»

Hugo Martinez Abarca, en su blog Quien mucho abarca», da la bienvenida a Mister Change con algo de escepticismo: «¿Las ideas? Nada. Sabemos que apoya la línea de Bush en lo económico y sus recetas para que los banqueros resistan la crisis. No sabemos qué opina sobre el genocidio perpetrado por Israel (hasta hoy tenía una burda excusa para callar; ¿qué dirá ahora? ¿que como hay un alto el fuego no conviene hablar del terror generado?). No sabemos nada y sin embargo aparecen ya libros cuyo subtítulo explican que Obama ??cambió la Historia?. ¿Todavía no ha sido nombrado y ya ha cambiado la historia?» Aunque destaca un motivo para el optimismo: Obama fue diferente cuando dijo no a la guerra de Irak.

Juan Varela en Periodistas 21 destaca que Obama posee una red social, más de 13 millones de datos personales y correos electrónicos de sus seguidores. «Es el presidente más comprometido con la tecnología y las ideas de la democracia y la cultura participativas de internet. […]El nuevo presidente no podía gobernar como los demás. Medio millón de ciudadanos han participado en una consulta online sobre el futuro de su organización. Obama ha prometido un gobierno abierto y conectado. El desafío es promover la democracia participativa, no construir otro gran instrumento de poder.»

Enrique Dans se centra en el aspecto más puramente tecnológico y habla de la agenda del CTO: «Un conjunto de puntos para convertir la tecnología en una ventaja comparativa para el país. Pero que supone, asociada a una figura interministerial con plenos poderes y dependencia directa del propio Presidente, una apuesta fuerte por potenciar la interacción entre sector público y privado, por las infraestructuras, y por una nueva forma de hacer política. […] La clave de la vocación tecnológica de la administración Obama no la hemos visto todavía: no se queda, como algunos piensan haciendo un derroche de cortoplacismo, en el uso de la red como arma electoral, sino que va mucho más allá, y se proyecta en la manera de hacer política una vez que llegas a Presidente. Los verdaderos cambios los vamos a empezar a ver a partir de ahora.»

Ricardo Royo Villanova en su blog asegura: «Queda poco tiempo para que sepamos si yo tenía razón, y Obama es cómo el resto de los presidentes de los Estados Unidos, sólo que negro, o por lo contrario es un gran tipo.» y para ello se hace eco de las 17 medidas que Amnistía Internacional pide a Obama que realice para cumplir tres objetivos: Anunciar un plan y una fecha para cerrar Guantánamo. Prohibir la tortura y otros malos tratos, tal y como están definidos en el derecho internacional. Garantizar que se constituye una  comisión independiente de investigación sobre los abusos cometidos por Estados Unidos en la guerra contra el terror.

Guillermo Pardo de Migramundo critica que se vea a Obama como un redentor: » muchas personas esperan milagros de Obama, al que ven como salvador de una situación que se ha ido deteriorando porque, en buena medida, no hemos sabido afrontarla con la responsabilidad y el sentido común que como individuos nos corresponde […] Por eso, millones de personas esperan que Obama haga nuestro trabajo y asuma también nuestra responsabilidad como ciudadanos del mundo. Así no vamos a ninguna parte que no sea directo a nuestra propia ruina como civilización.»

Juan Carlos Romero de 14de abril «Como ciudadano del imperio, su llegada la observo positiva y no caeré en el error del pesimismo tan frecuente en la autoproclamada verdadera izquierda que, antes de que acceda al poder, ya elaboró una batería de desengaños. Si su acción política fuera capaz de cambiar la dinámica de la guerra preventiva por el diálogo y el respeto al Derecho Internacional; si su guerra fuera la de luchar contra el hambre y la pobreza; si fuera capaz de permutar los intereses geoestratégicos y económicos por la defensa de los derechos del hombre, aquí, quien suscribe, no tendría reparos en reconocer sus méritos.»

Oscar Cerezal cree que Obama no va a defraudar: «solo defraudará a quienes desde un muy forzado imaginario idealizante, quisiera ver en este, un programa transformador e izquierdista. ¿Va a ser Obama un presidente de izquierdas? Pues no. Obama va a ser el presidente de los Estados Unidos, es decir de la primera potencia mundial. Por tanto va a defender los intereses de su país, frente a cualquier otra cuestión. Y lo va a hacer, desde su perspectiva de político que ha sido elegido con un programa socioeconómico de tendencia liberal y progresista, es verdad, pero desde unas posiciones moderadas y centristas, como no puede ser de otro modo, en los Estados Unidos.»

Juan Enrique Tur, de Testigo accidental se muestra crítico con el nuevo presidente de EEUU por su pasividad hacia lo sucedido en Gaza: «Un comienzo, no solo malo, sino terrible, que Obama podría enmendar hoy si en su discurso, el del «cambio», condenara abiertamente los hechos* y asegurara que el país que él gobierne no va a fomentar ni amparar el terror en ninguna de sus formas, ni a violar los tratados de derecho internacional. Pero como estupendo orador que dicen que es, seguramente hable de los trabajadores, de Dios, las barras y las estrellas.»

Paco Piniella en su blog Desde Cadiz habla de las oportunidades y tareas pendientes: «nuestra lucha por conseguir un cambio real, más allá de las palabras de inspiración, está recién comenzando. Los movimientos sociales se van construyendo en torno a momentos. Y nuestro movimiento por un mundo mejor tiene cosas que celebrar con la elección de Obama. ?l se ha comprometido a darle un giro a las políticas del Presidente Bush sobre cambio climático y derechos humanos, y a trabajar de cerca con la comunidad global para luchar contra la pobreza y la desigualdad. Nada de esto será posible sin una participación global ciudadana, activa y sostenida.»

 

 

Barack Husein Obama se convierte en el 44º presidente de Estados Unidos. Es un hecho histórico que ha levantado una expectación inusitada en todo el mundo, tanto por la raza del demócrata como por su personalidad y mensaje.

Pamela Rolfe, corresponsal en España del Washington Post y Antonio García Ferreras, director de La Sexta televisión, describen en radiocable.com los parecidos y diferencias que existen entre ambos presidentes de gobierno.

Para Pamela Rolfe, Barack Obama es, por su trayectoria personal y su formación, una figura única, brillante, original y no ve similitudes con Zapatero más allá de algunas coincidencias superficiales. [© foto:Irene Medina]

Considera que el presidente norteamericano ha sido capaz durante la campaña de restaurar la fe de la gente en la política, cosa que no cree que haya sucedido en España. Además piensa que Obama es «post-partisano», alguien que no intenta polemizar, ni crear más divisiones.  «Lo que significa Obama es mucho más profundo, expansivo y verdadero», por ello cree que no se puede comparar con ningun otro político europeo.

Antonio García Ferreras, por su parte, cita algunas de las coincidencias que comparten ambos presidentes: nacieron el mismo día con un año de diferencia, ambos son muy familiares y tienen dos hijas y comparten pasiones como la literatura de Borges y el baloncesto.

Pero también considera que hay similitudes de más calado en caracter y en su trayectoria: ambos son cordiales, pero algo distantes, ambos saben mantener la calma y la serenidad, incluso en épocas de mucha tensión y desestabilización, ambos fueron capaces de hacerse con el poder en sus partidos siendo un poco reformador rebelde y sin contar con la estructura de poder de su parte… y ambos han sabido integrar luego a sus rivales -Bono, en el caso de Zapatero y Hillary Clinton, en el de Obama- en sus equipos, en vez de intentar destruírle.

El periodista Samuel George  publica un artículo en el diario Philadelphia Inquirer sobre la expectación que se vive en nuestro pais con la figura de Barack Obama. No es de extrañar, como decía ayer en este mismo blog.

Samuel George está en Sevilla y desde allí explica que los sevillanos están tan entusiasmados con la llegada del nuevo presidente norteamericano como lo estaban en Navidad o en Reyes…

Obama ha inspirado a muchos españoles con la idea de que con una nueva administración, todo es posible.

Obama has inspired many Spaniards with the idea that with a new administration, anything is possible.

El otoño pasado, los españoles seguieron diariamente la campaña presidencial de EEUU. Desde hippies de pelo largo a ingenieros, […] Muchos lamentaron la imposibilidad de votar: «Sabes, lo que realmente nos afecta, también,» comentó un profesor de matemáticas. […]

Last fall, Spaniards followed the American presidential campaign on a daily basis.  From mangy-haired hippies to engineers, people from all walks of life asked me to analyze Obama’s chances. Many lamented their inability to vote: «You know, it really affects us, too,» a math teacher commented.