ETA ha recibido al nuevo gobierno de Patxi López con un nuevo asesinato. Los terroristas han elegido como objetivo a un inspector con gran experiencia. Un coche bomba ha hecho explosión esta mañana en Arrigorriaga (Vizcaya) matando al inspector de policía, Eduardo Puelles vinculado a la lucha antiterrorista.

La explosión, por bomba lapa, se ha producido en un aparcamiento al aire libre cercano al domicilio del agente, junto al barrio bilbaíno de La Peña, a las 9.05 horas, según Interior del Gobierno Vasco.

Un periodista de El Correo ha estado retransmitiendo durante más de siete minutos imágenes en directo de los momentos posteriores desde la zona del atentado con su teléfono móvil vía Qik.

En Twitter, la red social de microblogging, el atentado está teniendo un gran seguimiento, con abundancia de información. Muchos mensajes incluyen etiquetas para poder recopilarlos por tema y hay una campaña de cambio de imagen-avatar para condenar a los terroristas.

Precisamente hoy se cumplen 22 años del atentado de Hipercor que costó la vida a 21 personas.

El Presidente del gobierno esperaba más apoyo. El gobierno, a través del Ministerio de Industria, ha pedido al CSN informes para evaluar las consecuencias técnicas y energéticas que tendría mantener abierta la central en tres escenarios: el del 2011, a cuatro años  (2013) o a seis años (hasta 2015). El Ministerio de Industria emitió este jueves, a las 22.30 de la noche, la nota de prensa dando cuenta de la petición de esos informes.

Zapatero estaba decidido a cerrar la central en el año 2011, cuando cumpliera su vida de diseño, pero la falta de apoyo social de los últimos días y la presión de la industria le hacen titubear. En Garoña se juegan 100 millones de euros de beneficio anual y las eléctricas no están dispuestas a dejar que se esfumen.

Aunque Industria ha pedido al CSN que estudie esos tres escenarios, a día de hoy el Ejecutivo socialista mantiene la idea de cerrar Garoña en 2011, dentro de dos años. Pero podría prolongar la vida de la misma dos años más con lo que su decisión final podría extenderse al año 2013. Zapatero esperaba más apoyo, tanto por parte de los ecologistas como por sindicatos, movimientos sociales y medios de comunicación. Sin embargo, las voces que se han escuchado sólo han sido las de los trabajadores, poblaciones vecinas y críticos con la decisión, -argumentan desde el Ejecutivo.

Ahora la salida del Presidente del gobierno es compleja. ?l mismo se ha pronunciado en los últimos días a favor de cumplir el programa electoral del partido socialista.

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[18-6-2009] Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: «Basta de frivolidades, por favor. Si se va a cerrar Garoña y si se va a explicar su cierre, aprovechemos para hablar claro de la energía nuclear.

Estamos cansados de ser intoxicados y, por tanto, de intoxicar con datos parciales y sesgados. Puesto que nos va en ello el futuro, tenemos derecho a que unos y otros expongan, blanco sobre negro, de una vez por todas, razones e incertidumbres, dudas y alternativas. Esto no se resuelve como se viene haciendo, filtrando a los medios, desde posiciones interesadas, cuatro tópicos, dos ideas generales y media docena de descalificaciones. Exigimos claridad.

No nos basta la simpleza de que las renovables son limpias, o caras o inviables. O que la energía nuclear es limpia, o peligrosa. Reclamamos datos rigurosos. Demandamos a los verdes que nos digan cómo podemos salir adelante sin lo nuclear, fantasías aparte. Con plazos y detalles. Y exigimos a los nucleares información precisa sobre seguridad, peligrosidad del almacenamiento radiactivo, coste del mismo, coste del uranio, cantidad de agua necesaria…

Las posiciones ideológicas, muy legitimas, aparecerán después, a la hora de las decisiones. Pero en el periodo del diagnóstico hace falta exactitud. Mal está que nuestra vida pública haya marginado los hechos ciertos en favor de las primeras impresiones, o dicte las sentencias antes de los juicios. Ya es bastante desgracia que nuestra sociedad tenga opinión de todo sin tener certeza de nada. Pero esta decisión es crucial, y, aunque nos pille desentrenados, debamos afrontarla con seriedad máxima. Está en juego nuestro presente y el futuro de muchas generaciones.»

Las aperturas del informativo de Iñaki Gabilondo, cada día

No sólo los ecologistas defienden del desmantelamiento de la central nuclear, tambien han manifestado su apoyo a la medida personalidades del mundo de la política y la cultura. En el otro bando, los que defienden la energía nuclear y la prorroga de Garoña se encuentran sobre todo políticos y empresarios.

La central de Garoña de noche
(Foto: Nuclenor)

La ex ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona considera que cerrar Garoña es «la mejor de las decisiones» que podría tomar el Gobierno, no sólo por razones ideológicas, sino por cuestiones «estratégicas» y para definir cuanto antes la política energética del futuro. Narbona y asegura que la nuclear tiene problemas «muy importantes» que son analizados no sólo por los ecologistas. El último informe del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), plantea la inviabilidad económica futura de la energía nuclear.

La actriz, cantante y conocida activista por los derechos humanos Bianca Jagger se muestra contraria a la energía nuclear y apoya el cierre de las actuales centrales: «No bajan las emisiones de CO2 y no pueden ser la solución contra el calentamiento del planeta. La energía nuclear no es una sustituta para las energías sostenibles y su precio, el coste económico, es extremadamente alto. De hecho, la energía nuclear siempre ha dependido de subsidios masivos por parte de los Gobiernos. Por otro lado, el uranio, además de ser caro, se va a acabar dentro de cinco décadas y representa serios riesgos para la salud de las personas.»

Jesus Caldera desde la presidencia de la Fundación Ideas se ha unido a las voces que piden el cierre de las nucleares, empezando por Garoña. En el estudio «Un nuevo modelo energético para España» [ver pdf] se defiende que «las centrales nucleares existentes en España deberían comenzar a cerrarse a partir del final de las licencias existentes», que debería prevalecer el límite de 40 años y que no es necesario construir nuevas centrales.

En Izquierda Unida ha habido un pronunciamiento público del partido a favor del cierre de Garoña y en contra de liberar el mercado de uranio.

Patxi Lopez, el lehendakari vasco, se ha mostrado partidario de «cumplir las promesas electorales» y por ello de desmantelar Garoña. Y el Parlamento vasco ha exigido el cierre de la central reiterando su oposición a la prórroga tras lograr una amplia mayoría al votar a favor, el único parlamentario de EA, los 30 del PNV, los 25 del PSE, 4 de Aralar y otro de EB. En contra se posicionaron los 13 diputados del PP y el de UPyD.

FACUA, la asociación de consumidores en acción también ha reclamado el desmantelamiento de la central de Garoña  por considerar que esta energía «supone muchos riesgos que se pueden evitar con el uso alternativo de fuentes renovables». Denuncian la radiación artificial en todo su ciclo de producción, que es muy contaminante, ya que la extracción y transporte del uranio supone la emisión de CO2 a la atmósfera, y el problema de los residuos radiactivos.

A pesar del argumento de la perdida de empleo, sindicatos como CNT en Burgos y La Rioja, ELA en el País Vasco, CCOO de Castilla y Leon, La Rioja, Pais Vasco y Aragon han apoyado el cierre de Garoña. A nivel nacional Comisiones Obreras aboga por sustituir la energía nuclear en España, pero mediante «un plan de consenso que determine qué hacer con las centrales y que incluya un plan de desarrollo para la zona donde éstas se ubican.

EN CONTRA DE CERRAR GARO?A Y A FAVOR DE LA PRORROGA

José María Aznar ha denunciado lo que considera «arrojo» del gobierno de Zapatero por defender el parón nuclear y no prorrogar la licencia de Garoña.. Aunque en 2006, bajo su presidencia tomó la decisión de cerrar Zorita.

Felipe Gonzalez es partidario de prolongar la vida de la central de Garoña, porque «el programa electoral no obliga a su cierre. Mi opinión es que si tiene un tiempo útil de 10 años más y, teniendo en cuenta todos los factores (crisis energética, cambio climático…), debería prorrogarse la vida de la central».

Sin embargo, al gobierno de González se debe el primer cierre de una central nuclear en nuestro país. La de Vandellós I en 1989. Era entonces presidente del Consejo de Seguridad Nuclear, Donato Fuejo. Según recuerda el blog de Greenpeace, la central sufrió un grave accidente que a punto estuvo de causar una catástrofe debido a un fuego que afectó a los circuitos eléctricos de la central. Finalmente, el Gobierno decidió su cierre definitivo. En 1984, Felipe Gonzáles también impuso una moratoria a esta energía para limitar el peso nuclear a 7.500 MW y paralizó las obras de cinco centrales.

En el PP, Mariano Rajoy ha considerado que el «sentido común» llama a no cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) y realizar un «esfuerzo» para no depender del exterior ni de los precios del petróleo y del gas». En el mismo sentido se ha manifestado Jaime Mayor Oreja para quien cerrar Garoña sería «un disparate».

El ex presidente del Congreso, Manuel Marín, actualmente presidente de la Fundación Iberdrola ha defendido la prorroga de las actuales centrales nucleares, incluyendo la de Garoña. Según él, España necesita «guardar el ‘mix’ energético precisamente por seguridad nacional», y aunque aclaró que su «vocación» es avanzar hacia energías renovables, «no es posible» que éstas fuentes «muevan toda la economía española, las industrias y las ciudades», por lo que concluyó que «durante algún tiempo tendremos que mantener el ‘mix’ energético, incluyendo el nuclear».

FCC y su presidente Baldomero Falcones se han mostrado a favor de prolongar la vida de la central. «España necesita energía barata y con emisiones mínimas de CO2. La decisión sobre Garoña debe ser profesional, seria y con rigor», ha asegurado.

Fue un 22 de septiembre de 1971, el Caudillo terminaba su «estancia veraniega». Aquél día tuvo otras obligaciones: otro nombre del Régimen, el Gobernador civil y jefe provincial del movimiento don Federico Trillo-Figueroa y Vázquez, hizo entrega al Jefe del Estado de una medalla de oro conmemorativa del milenario de la muerte del conde de Fernán González.

Todo quedó recogido en este artículo que puede encontrarse aún en la hemeroteca de la Vanguardia. Garoña quedaba así inaugurada. Se las prometía muy bien pero su carrera ha estado llena de incidentes.

 

 

 

De la Vanguardia 22-septiembre-1971: S.E. el Generalísimo pone en funcionamiento la segunda central nuclear de España. Santa María de Garoña, Instalada en Burgos. ?? TELEFOTO CIFRA GRAFICA.

A medilodía de ayer el Jefe del Estado ha procedido a la inauguración de la central nuclear de Santa María de Garoña, que tiene una potencia de 460.000 kilovatios. Ha costado 7.500 mIllones de pesetas y es la de
mayor potencia de Europa occidental.

En Burgos el Generalisimo fue aclamado por mlles de personas que llenaban las calles del recorrido hasta el palacio de la Isla y que le ovacionaron y vitorearon Incesantemente. En el palacio ,el Jefe del Estado recibió al ayuntamiento diputación provincial y consejo provincial del movimiento.

El gobernador civil y jete provincial del movimiento don Federico Trillo-Figueroa y Vázquez, hizo
entrega al Jefe del Estado de una medalla de oro conmemorativa del milenario de la muerte del conde de Fernán González.

El Generalísimo almorzó en el palacio de la Isla en compañía de su esposa, ministros y primeras autoridades provinciales y locales, emprendiendo viaje por carretera hacia Madrid a media tarde. Durante su marcha por las calles de Burgos; el Jefe del Estado fue nuevamente aclamado por el pueblo burgalés que le aplaudió y vitoreé.
Con ello el Jefe del Estado dio por terminada su estancia veraniega.

«El ‘Sirius’ -de greenpeace- se dirige a La Coruña con uno de sus tripulantes herido en la acción contra los vertidos radioactivos»

[11-9-1982] Los activistas trataban de evitar que un carguero echase vertidos nucleares frente a las costas gallegas.

Estos días, que tanto se habla del cierre de Garoña, se están escuchando por televisión cosas sorprendentes. Hablan políticos, empresarios y periodistas defendiendo solemnemente los beneficios nucleares. Si solo les escuchásemos a ellos parecería que lo ecológico, lo moderno y lo sostenible fuese la energía nuclear y que las reticencias forman parte de la nostalgia de cuatro hippies melenudos. Una bochornosa mentira.

Incluso los grandes medios de comunicación, -cuyos ingresos publicitarios han caido un 24% este año por culpa de la crisis- hablan con la boca pequeña de la Energía Nuclear. ¿Por qué? Pues porque algunos de los anunciantes importantes que quedan hoy en España son las compañías eléctricas que explotan las centrales.

Pero la memoria, que es muy frágil cuando el dinero está de por medio, olvida que la Industria nuclear no puede presumir de transparencia precisamente. Recordemos una noticia de este mismo año:

«Ascó, multada con 15,4 millones, la sanción más alta a una nuclear. La central cometió cuatro infracciones graves con liberación de partículas radiactivas».

Gracias a las denuncias de los ecologistas se supo que Ascó ocultaba información. Pero a esos «hippies», «nostálgicos» y «melenudos», les debemos muchas otras cosas. Entre ellas que los residuos radioactivos ya no se lancen desde barcos en bidones de metal a la fosa atlántica, frente a la costa gallega. No era hace tanto, cuando Holanda lo hacía, en 1982 y también en 1982 parecían cuatro hippies melenudos. Eran activistas de Greenpeace a bordo del buque Sirius, junto a algunos pescadores gallegos, quienes se interponían entre el mar y los cargueros holandeses:

«Ayer, la justicia holandesa dictó una nueva sentencia en la que se amenaza a la organización Green Peace con una multa de 8.470.000 pesetas si sigue adelante con cualquier acción que dificulte o detenga la acción de descargas nucleares […]  No obstante, este mismo tribunal ha considerado que no hay bases suficientes para prohibir a los miembros de Green Peace que se coloquen con botes de goma debajo de los puntos de descarga de los bidones de residuos -de una tonelada de peso cada uno-, ya que con esta acción lo único que arriesgan son sus vidas. «

Y sí. Las zodiacs de Greenpeace zumbaron sobre las olas esquivando chorros de agua a presión. Se colocaban bajo las gruas que lanzaban de forma prepotente los residuos radioactivos al mar, tratando de impedirlo. Pero el barco holandés tiró dos bidones sobre una de las zodiac de greenpeace y estuvo a punto de matar a un activista de la organización.

Gracias a que había una cámara de Greenpeace que lo rodó, la imagen dió la vuelta al mundo. Poco después de aquel accidente y de su repercusión, el gobierno holandés anunció que abandonaba su política de lanzar residuos radioactivos al mar. Hoy, que conocemos mucho mejor las consecuencias tan devastadoras de los residuos, podemos concluir que serían cuatro hippies melenudos, pero la sociedad tiene una enorme deuda con ellos.

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[18-6-2009] Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: «¿Es un problema o no es un problema?. Uno de cada tres chicos de 14, 15, 16 y 17 años se ha emborrachado el último mes. Y parece que durante los fines de semana las borracheras son más numerosas y de mayor calibre. ¿Qué hacemos con este dato?.

Podemos dejarlo rodar si nos sirven los consuelos estadísticos: no hemos empeorado en los dos últimos años, la cifra está estabilizada. Pero si este argumento nos parece lo que es, un engañabobos, deberíamos convenir en que sí es un problema. Lo malo es que desde hace bastantes años no sabemos muy bien qué hacer con este tipo de cuestiones. Hemos consagrado una tesis que no busca solucionar nada, sino evaporarlo todo.

Es un «pasa la bola» multiuso. La culpa no es de los chicos sino que es de los padres (o de los profesores), y que no es de los padres, sino de la sociedad, y que no es de la sociedad sino de los partidos, y que no es de los partidos sino del Gobierno. Y, siempre, de la tele. En resumen, siempre de otro. O sea, de nadie.

El estupor de los adultos ante el poder arrollador de las nuevas generaciones es inevitable. Es la ley de la vida. Pero esta es la primera generación adulta acoquinada ante sus hijos, seguramente porque perdió sus propias certezas, y no está nada segura de lo que desea trasmitir. Quien se escandaliza ante lo nuevo demuestra que se esta haciendo viejo. Pero quien defiende cualquier cosa que sea nueva demuestra su estupidez. Y que un chaval o una chavala de catorce años llegue borracho a su casa no es una novedad, es un desastre. Y no tenemos ni herramientas ni convicciones para evitarlo.»

Las aperturas del informativo de Iñaki Gabilondo, cada día

La central nuclear de Santa María de Garoña sigue en el ojo del huracán y es motivo de encendido debate entre los partidarios de su cierre y sus defensores. Radiocable.com ha recopilado algunos de los datos básicos sobre la central para intentar dimensionar su auténtico impacto.

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[Reportaje de TVE sobre Garoña]

La central de Santa María de Garoña es propiedad de Nuclenor, un consorcio participado al 50% por Endesa e Iberdrola. Según Greenpeace genera aproximadamente unos 250 millones de euros de ingresos para sus propietarios.

Fue la segunda central que se construyó en España y entró en funcionamiento en marzo de 1971, por lo que Garoña ya tiene más de 38 años de vida útil. En el mundo sólo hay 14 centrales nucleares más antiguas que ésta. En EEUU la de mayor edad es la de Oyster Creek que empezó a operar en 1969 y que tiene, en principio, permiso concedido para seguir hasta 2029.

Es la que tiene menos potencia de las instaladas en España -460MW- y en 2007 generó un 1,3% de la electricidad consumida en España. En comparación, otras centrales nucleares como la de Almaraz provee el 6,8%.

El reactor de la central es del tipo BWR-3 (Boiling Water Reactor -reactor de agua en ebullición-) utiliza uranio enriquecido para la generación de calor y fue diseñado y suministrado por la empresa estadounidense General Electric.

El número de trabajadores de Garoña es uno de los aspectos más polémicos y sobre el que menos claridad hay. Los ecologistas aseguran que son 323 puestos de trabajo permanente (Ascó con dos reactores tiene 370). Otros medios han hablado de 600 empleos directos e indirectos y tras las noticias de su cierre hay quien asegura que 1.100 puestos dependen de la central.

Un estudio de la revista «Nucleonics Week» situó a Garoña en el puesto 31 de las centrales más eficientes del mundo en 2008. En total, hay 436 centrales nucleares en todo el planeta, 196 de ellas en Europa -incluyendo las rusas-.

En cambio los ecologistas la conocen como la central de las «mil y una grietas» y denuncian los graves problemas de agrietamiento por corrosión que afectan a diversos componentes de la vasija del reactor y del resto del circuito primario. No olvidan tampoco los numerosos accidentes que ha sufrido Garoña en los últimos tiempos.

En cuanto al CO2, al igual que toda central nuclear operativa, Garoña no emite directamente gases de efecto invernadero a la atmósfera. Pero toda la actividad que implica la extracción del uranio que sirve como combustible es una de las actividades que proporcionalmente más CO2 arroja. Y a esto hay que sumar el emitido durante el proceso de enriquecimiento del uranio y la construcción de la planta.

El periódico italiano Il Sole 24 Ore, publica un articulo de Michele Calcaterra sobre la crisis en España titulado»El fenómeno Zara ha dejado de correr? . Lo cierto es que no hay compañía española que esté saliendo beneficiada con la crisis. Incluso Zara que pertenece a las marcas low-cost que podrían parecer beneficiadas -las prensa son económicas, pero su diseño es comercialmente muy atractivo- sufre sus efectos…

??El grupo español Inditex ha registrado en el primer trimestre una disminución de los beneficios del 16% sobre una cifra de negocios que ha aumentado un 5%. Son datos que por una parte confirman las actuales dificultades económicas mundiales y por otra la generalizada disminución de los consumos en España. […]

??En la misma óptica coyuntural negativa hay que incluir otros dos datos significativos: el desplome de las ventas de pisos en el primer trimestre (-34%) y sobre todo una disminución del 16,5% (en el mismo periodo) de las transacciones efectuadas con tarjetas de crédito. Son señales evidentes de que la economía española no gira y de que los que más sufren son los sectores inmobiliario, turístico y de la gran distribución, sector en el cual la guerra de los precios se combate con descuentos hasta del 30-40%?.