SER LOS MEJORES
De McLaren, Renault, o la quimera dorada de Ferrari no se mucho, pero he seguido la carrera de Hamilton y Alonso como a dos personajes de Woody Allen dirigidos por Scorcese. De hecho, esta Fórmula 1 no ha sido un campeonato deportivo, sino una representación de la vida cuando ganar es lo único que importa.
Salieron de la primera carrera repitiendo el arranque de ??Mach Point??: ??Aquel que dijo ??más vale tener suerte que talento??, conocía la esencia de la vida?. El líder saltó de escudería y el caer de pie no iba a ser fácil, a su precisión no le seguía la estrella. Hamilton sumó puntos, chica, favores del jefe. Alonso, sólo, perdía posiciones y humor en cada comparecencia. Hasta que brilló el espíritu de Scorcese; McLaren o millones de euros en juego. Ron Dennis, espionaje, sanciones, culpables y más culpables.
Alonso debió sentir la injusticia o ver el sueño roto, porque descongeló su frialdad e inteligencia y descubrió al gran jefe. La carrera continuaba, como en el cine: ??Hay momentos de un partido en que la pelota toca el borde de la red? y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante? o caer hacia atrás?. Ambos, separados por dos puntos, saben perfectamente como termina la frase: ??Con un poco de suerte sigue hacia delante? y ganas. O no lo hace? y pierdes?.
A tres carreras del final, a Alonso solo le queda correr. Acabar en el podio, en cada una, es una obligación para llevarse el campeonato. Su título no tiene ni dios ni amo, y tal vez, tampoco tenga principios: ??Nola, no fue fácil. Pero al llegar el momento pude apretar el gatillo?. Gane quien gane, Alonso y Hamilton han ido dejando, por los trazados mundiales, una serie de carreras calcadas a la vida.
En esta era de tecnología digital, teleobjetivo, Photoshop y curiosidad periodística, los políticos y personajes públicos están comprobando hasta qué punto una foto puede dejarles en mal lugar revelando algun secreto no deseado. El último «damnificado» ha sido Nicolas Sarkozy. Aunque la prensa francesa ha renunciado a publicarlo, al ampliar la foto de un papel que llevaba a la vista a la salida de una reunión de gobierno, se han encontrado con lo que parece una carta de amor. Antes que el presidente francés, también habían sufrido el «efecto zoom» George Bush o Fernando Alonso.
Antes George Bush había sido víctima de una circunstancia parecida, cuando la agencia Reuters amplió la imagen tomada por uno de sus fotógrafos de una nota que escribió durante una reunión en la ONU. Buscaban una representación gráfica diferente de este tipo de encuentros y lo consiguieron. Porque el mensaje que el presidente quería hacerle llegar a su Secretaria de Estado Condoleeza Rice decía: «
También Fernando Alonso «quedó en evidencia» cuando el blogger Juanra Martínez descubrió que se
El periodismo se ha encargado siempre de recoger el testimonio de los grandes personajes de la historia. Una de las formas más auténticas para ello es la entrevista. Ahora el diario británico 

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