Prensa de EEUU, Italia o China recogen que España superó por primera vez a Alemania el año pasado como primer productor de energía eólica en Europa. Se destaca además que lo hizo pese a seguir teniendo menos capacidad instalada, pero gracia a un año de fuertes vientos y a tener una turbinas más eficientes.

Un parque eólico
(Foto: Flickr/Aitorbediaga)

El Boston Globe se hace eco de que «España fue el mayor productor europeo de energía eólica el año pasado, ya que superó a Alemania por primera vez. Los Asociación de Energía Eólica española explicó que Alemania aún tenía más capacidad instalada, ocupando España el segundo puesto en esa categoría. Sin embargo, España generó más de la energía eólica el año pasado debido, entre otras razones, que hubo más viento en España que en Alemania y a que las turbinas españolas son más modernas, porque el mercado comenzó a desarrollarse más tarde«.

CBS informa de que «España supero por primera vez el año pasado a Alemania como mayor productor de energía eólica. Aunque Alemania sigue teniendo más capacidad instalada». Aunque recogen también que los datos reflejan que «en ambos países, declinó la instalación de nuevas turbinas eólicas».

Bloomberg Business Week pone el «adelantamiento» en contexto: «España produjo 42.976 gigavatios-hora de energía, frente a 36.500 en Alemania. Las cifras proceden de un informe emitido por EurObserv’ER, una agencia de la UE que supervisa las energías renovables. El informe dijo que en ambos países la nueva capacidad instalada se redujo en 2010 - en España a causa de los nuevos trámites burocráticos para la instalación de turbinas«.

La Repubblica asegura «La eólica reina de la energía en España». Y explica que «los últimos datos sobre la producción de electricidad en España y Alemania traen signos alentadores de la capacidad de las energías renovables de como una alternativa a la energía nuclear. La energía eólica española batió el pasado mes de marzo un nuevo récord con un fuerte valor simbólico. Por primera vez, la energía producida por el viento supera la generada por cualquier otra tecnología».

El Latin American Herald Tribune subraya «España se convirtió en el primer productor europeo de la energía eólica el año pasado con 42.976 gigavatios-hora, sobrepasando a Alemania en el primer lugar. Las cifras demuestran la eficiencia del sistema eólico español, que ha logrado una mayor producción a pesar de un menor número de aerogeneradores instalados. La Asociación explicó que España tiene menores costos de generación de energía eólica debido a sus parques eólicos funcione durante más horas, tienen turbinas más modernas de Alemania y un mejor sistema para la integración de energías renovables a la red eléctrica».

Renmin Ribao recoge que «La generación de electricidad con energía eólica en 2010 alcanzó en España los 42.976 gigawatios/hora (GWh), lo que supone que por primera vez en su historia superó a Alemania (36.500 GWh) como el primer productor europeo. La cobertura de la demanda de energía eólica en España fue del 16,4 por ciento el año pasado, frente al 6,2 por ciento de Alemania. No obstante, Alemania mantiene el primer puesto de Europa en potencia instalada, con un total de 27.214,7 megawatios (MW) eólicos a 31 de diciembre de 2010. Tanto en España como en Alemania, el ritmo de crecimiento del sector eólico se ralentizó el pasado año».

 

Me lo contaba uno de estos policías, en una terraza de Madrid, hace algunas semanas, un día de mucho sol. Fue junto a una copa de vino y junto a uno de estos agentes que tienen acceso a información reservada sobre la banda terrorista:

«Si ETA está a punto de desaparecer ha sido en buena medida gracias al último proceso de paz. La iniciativa dejó sin discurso a la banda terrorista y a sus bases . Porque antes podían sostener lo de la opresión, ¿pero como seguir defendiéndolo después de la oportunidad que ha dado la democracia y que la banda ha dilapidado».

-Lo dijo con indiferencia, sin nisiquiera mirarme a mí.

Y es lógico: Ha hecho mas por el fin de ETA ese proceso que todas las detenciones que se han producido tras el mismo.

Sus palabras me ayudaron a comprender la estrategia del PP. Cuando en algún debate de los que participo se aludía a la debilidad de la banda, entonces sus defensores decían que era gracias a la Ley de partidos del PP. Y si se aludía a la firmeza policial, entonces ellos decían que ese es el camino defendido por el PP. En efecto, todos conducen a Roma. El contexto está creado para el futuro.

Toda la argumentación está dirigida a patrimonializar un día el final de ETA, a hurtarle a Prometeo el fuego de los mortales. Porque el PP jamas aceptará que ETA terminó gracias al esfuerzo de todos los gobiernos y gracias, en buena parte, a su anacronismo estructural.  El PP quiere la medalla y hará lo que haga falta para conseguirla.

(Imágen: Entrevista a Aznar en el diario ABC el domingo 3 de mayo de 1998, durante su negociación)

E. Robinson

Premio Pulitzer 2009, Catedrático Neiman de Periodismo en Harvard y Editor de la sección Exterior del Washington Post.

 

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Eugene Robinson – Washington. ¿Quién tiene más que perder en términos políticos fruto de esta apuesta arriesgada a la clausura de la actividad federal por falta de fondos? ¿El presidente de la Cámara John Boehner? ¿El presidente Obama? ¿Los Demócratas del Senado? ¿Los Republicanos del movimiento fiscal?

La respuesta correcta es todos los de arriba, además de la propia democracia estadounidense. Como prueba, no hace falta más que fijarse en el último sondeo NBC News/ Wall Street Journal que indica que Donald Trump va segundo por detrás de Mitt Romney como candidato a hacerse con la candidatura presidencial Republicana.

Donald Trump.

Mire, Donald me cae bien. Es la quintaesencia del carácter estadounidense, el impetuoso multimillonario que tiene más de showman Taylor Barnum que de inversor Warren Buffett. Como promotor inmobiliario, nos ha dado una buena dosis de porquería pero también algunos edificios históricos; su Torre Trump de Chicago, por ejemplo, es un hermoso edificio que alberga un magnífico hotel. Como famoso y estrella de la televisión, interpreta a la perfección su papel. Y como famoso que se promociona sólo, hasta en una era que los historiadores podrían bautizar como la Edad que la Vergüenza Olvidó, tiene contados rivales.

Pero cualquiera que pueda imaginarse en serio a Trump Presidente de los Estados Unidos — el presidente real, inquilino de la Casa Blanca, el que toma decisiones fatídicas de guerra y paz — tiene que estar proyectando algo más profundo y significativo que la falta de solidez del elenco Republicano. Quiero decir, venga ya. Trump ni siquiera llega a activista del margen político al que le falta una tuerca, aunque es lo que simula ser, con sus tonterías acerca del lugar de nacimiento de Obama. Es una caricatura, un dibujo animado, un «candidato» sólo en el sentido humorístico.

Pero aun así el 17% de los Republicanos encuestados por la NBC sí se toman a Trump en serio – los mismos partidarios que Mike Huckabee, un antiguo gobernador que en 2008 se hizo con el segundo mayor número de compromisarios en la convención del Partido Republicano. En el sondeo, Romney va por delante con el 21%; del resto, sólo Newt Gingrich con el 11% y Sarah Palin con un 10% superan la cota del 10%.

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Esto tiene que deberse en parte a la familiaridad del nombre — sólo en parte, porque conocer el nombre de Trump no es lo mismo que decir que debe representar a una de las formaciones relevantes en unas presidenciales. El actor Charlie Sheen tiene un nombre conocido. Los actores Gary Busey y Lil Wayne tienen nombres conocidos.

La fama de Trump en la carrera electoral también se debe al hecho de que es empresario — y, tal vez, que también interpreta a uno en televisión en «El Aprendiz». A lo largo de los años, Trump ha hecho maniobras inteligentes y otras estúpidas. Ha amasado grandes fortunas — y también las ha perdido. Pero al margen de su perspicacia como negociador, no podría mantener sus trajes a medida ni sus productos capilares en caso de llevar sus asuntos como los que llevan nuestros funcionarios electos.

La nación más rica y poderosa de la Tierra lleva más de la mitad de su ejercicio fiscal sin tener unos presupuestos. Venimos funcionando últimamente gracias a planes extraordinarios de gasto público para ir tirando de dos a tres semanas más. Esta irresponsabilidad sin paliativos se produce en un momento en que el país está librando guerras en Oriente Medio y lucha por recuperarse de la peor recesión económica desde la Gran Depresión – un tiempo de gran incertidumbre y elevada ansiedad en torno al lugar de América en el mundo. Ahora llega la grave amenaza de clausurar la actividad pública por falta de fondos, estrictamente como cuestión de intriga política.

Yo culpo a los Demócratas por no tramitar unos presupuestos el año pasado, cuando se suponía que tenían que hacerlo, teniendo todavía grandes mayorías en las dos cámaras del Congreso. Culpo a los Republicanos por sus exigencias en permanente cambio, que parecen proceder de una formación integrada por chavales de dos años de edad. Pero lo importante aquí no es quién es el responsable. Lo importante es que en el sentido más amplio, nadie está siendo responsable.

No es forma de administrar una república bananera, y no digamos la superpotencia. Dejemos a un lado, por el momento, los retos de mayor peso — infraestructuras que ceden al paso del tiempo, una actividad industrial que desaparece, crecientes desigualdades, derechos sociales sin los recursos suficientes asignados, un ejército al límite de sus posibilidades. Dejemos a un lado la llegada de China, la caída de los autócratas árabes, el cambio climático y nuestra terca adicción al petróleo. En uno de los deberes más básicos de cualquier gobierno — redactar unos presupuestos, incluso si no salen adelante — nuestros funcionarios electos han fracasado estrepitosamente.

Es la clase de fracaso incomprensible que hace que la gente llegue a la conclusión de que el sistema no funciona. Es la clase de fracaso que hace que los electores busquen un caballero de brillante armadura, un cruzado con capa, un Caballero sin Nombre – tal vez hasta uno de Nombre Insalvable. Suerte tenemos de que los sondeos sitúen a Obama en buena posición hasta el momento para derrotar a cualquiera de los Republicanos mencionados. También tenemos suerte de que la «candidatura» de Trump sea un numerito.

Y esperemos que Charlie Sheen siga manteniendo fuera de la política su ADN de Adonis triunfador.

Eugene Robinson
Premio Pulitzer 2009 al comentario político.
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Richard Cohen

Columnista en la página editorial del Washington Post desde 1984.

 

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Richard Cohen – Washington. No me sorprendió (casi) nada que los empleados japoneses de servicios permanecieran en su arruinada y muy tóxica central nuclear aún a riesgo de perder la vida. No sorprendió (casi) nada tampoco que en medio del caos del terremoto y el posterior tsunami, no se informara de episodios de saqueo generalizado. Japón constituye una única comunidad enorme, un grupo étnico mayoritariamente único, y las presiones sociales son acusadas. Un país, como un individuo, tiene una cultura.

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?ste es el motivo de que siempre resultara tan impactante que Israel fuera acusado de atacar deliberadamente a civiles durante su brutal conflicto 2008-09 con Hamás. Esa acusación figuraba en un informe remitido a las Naciones Unidas por Richard Goldstone, un destacado magistrado sudafricano al que con anterioridad había recurrido la comunidad internacional para investigar crímenes de guerra. Que Goldstone fuera también judío y sionista hacía aún más contundente la acusación — nadie le podría acusar de ser un fanático enemigo de Israel ni un antisemita. La cultura de Israel no era claramente lo que decía ser.

Ahora, sin embargo, Goldstone se ha retractado de sus conclusiones. Ya no está convencido de que Israel atacó intencionadamente a civiles durante la guerra de Gaza (aunque sigue convencido de que Hamás sí lo hizo) y dice que cualquier muerte fue involuntaria — la confusión usual del conflicto, la decisión usual tomada presa del pánico, los errores de costumbre. Para Israel, es como si el gobernador hubiera llamado al alcaide — ha sido indultado y se ha salvado del corredor de la muerte. Abra la celda.

Una vez más, se disparan misiles contra el sur de Israel desde Gaza, alcanzando algunos de ellos la costa hasta Ashkelón nada menos, un importante núcleo urbano y portuario. Antes de la guerra más reciente, 4.246 misiles y 4.180 proyectiles de mortero fueron disparados contra Israel, matando a 14 israelíes e hiriendo de gravedad a más de 400. Los proyectiles balísticos han sido mejorados desde entonces. Si alguno más del proyectil ocasional alcanza Ashkelón (uno estuvo cerca el lunes) o si uno de ellos cae sobre una escuela, otra guerra con Hamás daría comienzo al poco tiempo. Israel ya ha respondido, pero sin fuerza. Además, una familia de colonos de cinco miembros fue asesinada hace poco en Cisjordania en su domicilio a manos de lo que universalmente se consideran palestinos. También esto ha puesto a Israel contra las cuerdas.

La situación en Gaza es compleja. Hamás está teniendo graves dificultades al parecer para poner orden entre sus elementos más radicales que quieren atacar inmediatamente Israel. Al menos por el momento, Hamás preferiría que no lo hicieran. La región ya es lo bastante inestable tal como está. Un pequeño conflicto árabe-israelí se descontrolaría muy rápido, al no tener ya los gobiernos árabes un control tan firme (o haber perdido el poder por completo) y ser reacios o incapaces de aplacar a los elementos que aspiran a ajustar cuentas con Israel. Podrían avecinarse malos tiempos.

Por el momento, Goldstone es elogiado y puesto a caldo en Israel en la misma medida. Es condenado por lo que escribió antes, y aclamado por retractarse. Pero Goldstone no viene al caso – es un síntoma de algo mucho mayor. El mero hecho de que su informe fuera aceptado en gran parte del mundo da fe de lo mucho que la posición moral de Israel se ha erosionado. (También ha llevado a incontables israelíes entre otros a llegar a la conclusión de que van a ser condenados cuando hagan algo mal e igualmente condenados cuando hagan lo correcto). Gran parte del mundo creyó que Israel mataba civiles a propósito.

No discuto que Israel no es perfecto. Sigue intimidando a los palestinos de Cisjordania, y puedo citar las contadas aldeas en las que soldados israelíes mataron árabes durante el periodo 1947-1948. Pero era una guerra civil — ¿quiere compararla con la nuestra? — y los crímenes de guerra distaban mucho de ser sucesos extraordinarios. Los americanos cometieron crímenes de guerra en My Lai y ahora en Afganistán e Irak. Mi antigua dimisión, la gloriosa 42, fue acusada de asesinar a prisioneros de guerra alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Nunca, sin embargo, pensaría que algo de esto fue política nacional ni estrategia de guerra. Sé que mi país no hace eso. Nosotros no hacemos cosas así y, si llega a suceder, no lo toleramos.

Como reconoce Goldstone, Israel ha examinando cada acusación de crímenes de guerra — episodio a episodio. Algunos soldados han sido realmente castigados porque sucedieron unas cosas desagradables. Pero en conjunto Israel suscribe una moralidad que todos reconocemos y admiramos — y que sus enemigos, Hamás en particular, no practican. Los que se apuntaron alegremente al informe Goldstone tienen ahora que preguntarse el motivo. Puede que odien la respuesta.

Richard Cohen
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Dawei Ding, corresponsal en España del Renmin Ribao o Diario del pueblo, el más importante en China, explica en radiocable.com que las relaciones entre los dos países son muy buenas, tanto que se considera a nuestro país «el mejor amigo en Europa». Con respecto a la polémica por los 9.000 millones de inversión en las cajas de ahorros, asegura que es un error que no tiene importancia. Que China invertirá en la reestructuracion de este sector, pero las cantidades no pueden precisarse aún pues son necesarias  más negociaciones y evaluaciones.

Zapatero y el presidente chino Hu Jintao

Dawei Ding considera que la visita de Zapatero a China ha sido «muy positiva para ambos países que ayuda a la consolidación de la relación entre ambos países, porque ahora China considera a España el mejor amigo en Europa». Explica que la buena relación se debe a que ambos países «no tienen conflictos», ni «intereses» que puedan chocar. Por eso está habiendo un intercambio gubernamental «fructífero» y ahora también lo está siendo el intercambio económico y cultural.

El corresponsal destaca el gran aumento de las exportaciones españolas a China y en general que «se ha mejorado el conocimiento mutuo entre los países y los pueblos». Por cree que la visita del presidente Zapatero ayuda a que China «en el contexto tan complicado de la economía en España» vaya a seguir comprando deuda y a participar en el proceso de reconstrucción de las cajas.

Respecto a la polémica por el montante de la inversion china en este sector, Dawei Ding asegura «que el interes es cierto, pero sobre los detalles nadie sabe. Todavía no se ha llegado a este punto de los números, de cuanto dinero se va a invertir. Eso no es una cosa de la política, ya es una cosa de hacer estrictas negociaciones, mandar equipos de expertos a hacer evaluaciones. Es cosa de los negocios. Ha habido un error, pero es un error que no daña las relaciones entre ambos países, yo creo que no pasa nada. Un mal entendimiento».

El anuncio de Telefónica de reducir su plantilla en España un 20% ha sido destacado por numerosos medios internacionales. También se recoge la intención de la empresa de vincular salarios a productividad. La mayoría lo analiza como un giro en la estrategia para mejorar su competividad.

Logo de Telefonica
(Foto: Flickr/Telefonicaweb)

The Wall Street Journal explica en un análisis de David Roman que «Telefónica se concentrará en mercados de alto crecimiento como Brasil y Alemania para reducir su plantilla en el mercado español, donde su rendimiento ha estado por debajo de lo esperado. Estos anuncios se producen en un momento en el que Telefónica trata de mejorar su competitividad en España. La división, que antaño generaba muchos ingresos, ahora registra bajos rendimientos debido a la crisis económica que España por la que España está atravesando desde hace tres años. La compañía también anunció que está estudiando vincular los salarios de los trabajadores españoles a la productividad, en lugar de depender de las actuales revisiones salariales en función de la inflación».

Financial Times Deutschland considera que ??Telefónica busca una nueva historia de crecimiento?. El artículo de Arndt Ohler e Isabel Gómez considera que la empresa «está intentando llevar a cabo un giro en su estrategia». Perto explica que «Paralelamente a la salida a nuevos mercados, el consorcio español llevará a cabo recortes en el mercado nacional. En los próximos tres años, Telefónica planea eliminar en España hasta un 20 por ciento de los puestos de trabajo en el sector de telefonía fija. Así lo ha anunciado el jefe para el mercado español, Guillermo Ansaldo. ??El negocio español puede ser aún mucho más eficiente??, dijo».

Bloomberg recoge que «Telefónica está considerando recortar su fuerza de trabajo doméstico en un 20%, o unos 6.400 puestos de trabajo, durante los próximos tres años, ya que busca reducir los costos en una economía en dificultades. También está considerando la posibilidad de vincular tanto los salarios como los beneficios más a la productividad que a la inflación. Telefónica dijo que recortará puestos de directivos en un 6%».

Le Figaro destaca que «el grupo que emplea a unas 30.000 personas en España (sobre más de 269.000 empleados en todo el mundo), se vio afectada en sus resultados en España por un «entorno económico difícil» debido a la crisis y vio su caída del volumen de negocios alrededor del 5% anual en los últimos dos años. El recorte les dará más flexibilidad». Recoge además las declaraciones del Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez que lamentó el anuncio de Telefónica, haciendo hincapié en que habían elegido un buen momentopara una reducción tan importante».

Les Echos interpreta que ??Telefónica vigila sus sueldos y recorta sus efectivos en España?. La crónica de Jessica Berthereau describe como «enderezar los resultados en España y continuar con la expansión en América Latina son las prioridades de Telefónica. Para lograr el primer objetivo, el gigante español de telecomunicaciones tiene previsto reducir ??alrededor del 20%?? de sus efectivos en España en el transcurso de los tres próximos años. Cerca de 6.000 puestos de trabajo podrían suprimirse. El grupo también pretende vincular los sueldos a la productividad y no a la inflación?.

Il Messaggero informa de que «Telefónica anuncia un recorte de más de 5.600 empleados?. Se «reducirá en un 20%, en los próximos tres años, los 28.000 empleados con que cuenta en España, en el marco de un plan de reestructuración para hacer frente a los malos resultados obtenidos en el país. Según fuentes de Telefónica, la reducción de personal afectará a 5.600 personas… En el marco del plan para recuperar competitividad, Telefónica ha procedido ya a reducir sus dirigentes en un 60%. Otra opción pendiente es la de vincular los salarios a la productividad, en vez de relacionarlos con la inflación?.

El diario económico británico recoge como los últimos tres años de crisis han provocado un fuerte cambio en la relación hispano-germana. El artículo del corresponsal en Madrid, Victor Mallet habla de un cierto «resentimiento» de los españoles hacia los alemanes. El Financial Times también considera que la ola de emigración que vive nuestro país está siendo un «recordatorio» del fenómeno de los años 60 y de la «inferioridad económica» actual.

Zapatero y Merkel
(Foto: Flickr/Loqueelojonove)

El Financial Times decribe primero algunas «bromas» que se escuchan entre los trabajadores alemanes, británicos y españoles. Pero cree que «como la mayoría de los chistes, tocan en un elemento de verdad: en este caso, el sentimiento de inferioridad económica de España encarnada por una ola de emigración.

Consideran incluso que la reciente oferta de empleo que lazón Angela Merkel en su última visita a España «fue un inadvertido recordatorio de la forma inadvertida la como ha cambiad la relación en los últimos tres años, con una potente Alemania reafirmandose como el socio principal y los españoles de más edad recordando una ola anterior de inmigrantes en busca de empleo en el norte más próspero de Europa«.

El artículo señala que el actual es un fenómeno diferente al de la década de 1960, «para los españoles, aunque la inmigración de hoy puede no ser tan humillante como el de entonces, pero el cambio en la fortuna relativa de Alemania y España desde 2008, es en cualquier caso una fuente de angustia y cierta vergüenza«.

Y asimismo hablan de como «algunos españoles creen que Alemania está haciendo poco para ayudar a la economía que ayudó a construir. Acusan a Merkel de no reconocer el mérito de sus medidas de austeridad y de socavar el mercado de bonos del gobierno español con declaraciones provocadoras diseñados para congraciarse con los votantes alemanes».

El corto

«036», un corto finalista en el 9º Concurso Notodofilmfest.com está teniendo un gran éxito entre los emprendedores y autónomos españoles porque refleja, recurriendo a la ironía y el humor, en gran medida las dificultades burocráticas a las que se enfrenta cualquiera que desee crear una empresa en España.

El film está dirigido por el manchego Juan Fernando Andrés Parrillay el mexicano  Esteban Roel García Vázquez. Y los protagonistas son Carolina Bang y Tomás del Estal que escenifican una especie de «duelo al sol» entre un funcionario y una autónoma. [visto aqui]

 

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E. Robinson

Premio Pulitzer 2009, Catedrático Neiman de Periodismo en Harvard y Editor de la sección Exterior del Washington Post.

 

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Eugene Robinson-Washington. - Los Republicanos de extrema derecha está ganando las batallas presupuestarias porque ellos entienden algo que nadie más en Washington parece captar: el viejo axioma de que la política es el arte de lo posible ha dejado de ser cierto.

No hay duda de quién ganó el duelo de la semana pasada. El resultado – cerca de 40.000 millones en dolorosos recortes — supera con creces las exigencias iniciales del Partido Republicano. Que los Demócratas lograran salvar unos cuantos programas afines es algo, pero no gran cosa. No hace falta ser realmente el hombre del tiempo para saber en qué sentido sopla el viento.

Y como puede ver claramente cualquiera que preste atención, el Gran Enfrentamiento del Cerrojazo Administrativo fue solamente una escaramuza en el seno de un conflicto mucho mayor. En el aire hay una cuestión fundamental — cuál es la naturaleza y la finalidad de la administración pública — respondida por primera vez hace más de dos siglos, cuando Alexander Hamilton y Thomas Jefferson se lo disputaron como beligerantes integrantes del primer gabinete de George Washington. La administración pública centralizada de Hamilton salió victoriosa. Hay quien no se lo ha perdonado nunca.

Los ideólogos de la extrema derecha en la Cámara aspiran a asfixiar al gobierno federal a base de recortes hasta el extremo en que ya no pueda satisfacer su deber constitucional de promover el bienestar general. No pretendo sonar apocalíptico, pero eso es a lo que se reduce esta lucha.

Su inspirada táctica — que ha funcionado tan bien que estarían locos de abandonarla — ha consistido en adoptar una postura delirantemente radical y defenderla con la obstinación de una mula. Cuando los Demócratas ofrecen negociar, los Republicanos incrementan sus exigencias. El resultado es que alteran el terreno del encuentro y acaban luchando en terreno tan amistoso que literalmente no pueden perder.

De esa forma, el llamamiento Republicano inicial a acometer recortes por valor de 32.000 millones de dólares se elevó hasta los 61.000 millones — una cifra ridículamente imposible. Por supuesto no lo lograron — pero obtuvieron casi las dos terceras partes del importe.

Los Demócratas, Presidente Obama incluido, siguen jugando según el viejo reglamento de lo posible. Dios los coja confesados. Se reúnen en la formación, meditan, rumian, realizan concesiones razonables y finalmente proponen un resultado con el que todo hijo de vecino, desde luego, debería de estar contento. Entonces reciben el siguiente puñetazo inesperado.

Obama, me temo, está a punto de repetir el patrón.

La hoja de ruta de la reducción de la deuda y la reforma de lo social que ha puesto sobre la mesa el congresista Paul Ryan, R-Wis., el filósofo escogido por el Partido Republicano, es una propuesta radical. Baja los impuestos a los ricos, agrava la tesitura de la acosada clase media y altera los programas Medicare y Medicaid de la tercera edad y los pobres hasta el extremo de hacerlos irreconocibles. Ryan aspira no sólo reducir el endeudamiento a largo plazo de la nación sino a cambiar la esencia de la relación entre la ciudadanía y su gobierno.

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Ryan pregona la necesidad de conservar y reforzar la red de protección social de América, pero nada contenido en su plan sugiere que esté realmente convencido de la idea de la responsabilidad colectiva hacia aquellos que atraviesan momentos de necesidad. Su autor favorito, el extremista del liberalismo Ayn Rand, estaría orgulloso.

Los progresistas convencidos de que una nación próspera y sana es algo más que una colección de particulares egoístas tienen un deber del que responder. A juzgar por los indicios, el plan de reducción de la deuda y reforma de lo social que Obama planea anunciar el miércoles incluirá una mezcla de sensatos recortes del gasto y modestas subidas tributarias — algo con lo que todo el mundo debería estar contento.

Pero recuerde mis palabras, la respuesta de los ideólogos de la extrema derecha no va a consistir en sentarse con el Presidente y negociar el término medio. Ni siquiera van a simular estar buscando denominadores comunes. Insistirán en recortar el gasto de los presupuestos de 2012 mucho más allá incluso de las exigencias más escandalosas que pidieron los Republicanos para el actual ejercicio. Como medio de presión, celebrarán la inminente votación plenaria de la subida del umbral de endeudamiento para evitar un descubierto catastrófico. ¿Que usted no cree que vayan a intentar valerse de ello?

A nivel político, Obama termina siendo considerado sensato, pragmático y más interesado en las soluciones que en encuentros políticos. Pero tome perspectiva y examine el panorama. ¿Por qué estamos hablando todavía de recortes del gasto en lugar de subidas cuando la economía todavía lucha por salir de una de las peores recesiones de la historia? Si el creciente gasto médico fuera el verdadero problema a largo plazo, la reforma de Obama dio los primeros pasos hacia una solución. ¿Por qué no dicen lo evidente los Demócratas? Hemos de avanzar más por ese camino — hasta un plan de salud público por lo menos — en lugar de en la dirección contraria.

¿Por ver quién la suelta más gorda? Puede ser. Pero los Republicanos están demostrando que exigir lo imposible es un excelente punto de partida.

Eugene Robinson
Premio Pulitzer 2009 al comentario político.
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La idea propuesta por el alcalde de Madrid de pedir un ley que permita «sacar a los mendigos de la calle» ha provocado un gran rechazo en la blogosfera. La medida se tacha de «populista», «anticonstitucional», motivada por la «estética» y que solo pretende «tapar el problema». Y muchos analisis remarcan que parte del problema de la gente sin hogar se debe a la falta de más políticas sociales, a los recortes de presupuesto y a unos albergues deficientes, en camas y condiciones.

Alberto Ruiz Gallardón

Ignacio Escolar: «Barrer a los mendigos«. Critica que «en la práctica, la ley que quiere Gallardón sólo serviría para echar a los mendigos del centro y que duerman en los guetos de las afueras: barrerlos bajo la alfombra para que no se les vea, como en sus tiempos hacía Jesús Gil en Marbella. ¿O es que Gallardón piensa que las 1.367 camas para indigentes que tiene el Ayuntamiento son suficientes como para dar cobijo a las cerca de 50.000 personas que malviven en las favelas de Madrid.»

Javier Perez de Albeniz en El descodificador: «La calle es de Gallardón«. Considera que «resulta siniestro que Gallardón, miembro de un partido incapaz de acabar con una putrefacción que les corroe las entrañas, pretenda ??limpiar? las calles de pordioseros».

Carlos Carnicero: «Prohibir a los mendigos para adecentar Madrid«. Considera que «lo que procede es abordar la vertiente social y humana de quienes han llegado a la desesperación de dormir en la calle. Si a hay madrileños que les molesta el aspecto de la ciudad, debieran desplazarse a una ciudad virtual en donde todos los ciudadanos son felices».

Raul Bocanegra: «Medida rancia para ganar votos«.  Gallardón no ha pensado que no puede obligar a ninguna persona que tiene la desgracia de vivir en la calle en ir a dormir donde él les diga. Son personas sin hogar, posiblemente destruidos por el sistema que nos ha llevado a la más grave de las crisis que muchos hemos conocido, no son delincuentes ni presos. Desde aquí hago un llamamiento a todos los políticos. No usen la vida de una persona para ganar el voto de otra.»

Ventanas del Falcón: «Mendigos y recortes de politicas sociales«: Gallardón quiere atraerse el voto más ultra con propuestas anticonstitucionales que se asemejan a la ley franquista de Vagos y Maleantes. El PP madrileño se ha negado a invertir en políticas públicas, de integración y sociales. En esta legislatura Gallardón ha recortado en ellas un 20%. Si todos los ‘sin techo’ que hay en la calle en Madrid quisieran una plaza en un albergue no habría sitio para todos».

David Avendaño en La aldea global: «Razones por las que retirar a los sin techo de la calle es imposible«. Se pregunta «una vez que la policía detecte a un sin techo y decida ??retirarlo??, lo llevará a un albergue… ¿Y al día siguiente? ¿Podrá salir libremente? No puede ser de otro modo. ¿Y qué le obligará a regresar? Es un hombre libre, ¿o no? ¿Comenzará al día siguiente otra vez el juego de la policía ??retirándolo?? y llevándolo al albergue? Cuánto esfuerzo policial para impedir una situación carente de peligro sería».

Hector Juanatey en Malo será: «Cede el palacete, Gallardón«. Lo de «tampoco es tan valiente. La propuesta, dice, sería para llevar en el programa de las elecciones generales. Ya si eso que pierda Mariano, que en Madrid los sin techo también votan. Mi propuesta es la siguiente, alcalde. Viendo que se ha dejado cerca de 500 millones de euros en construirse un palacete para trabajar más cómodo, bien se podrían abrir las puertas por la noche».

Raul Perdigones: «Que Gallardón cuide los servicios sociales«. Recoge como «en los albergues los sin techo deben dormir en habitaciones de 7-8 personas, no pueden tener mascotas, ni dormir con sus parejas (deben estar separados por sexos), estar en zonas apartadas de sus barrios habituales, así como seguir una disciplina a la que muchos no están dispuestos a acatar… que Gallardón cuide un poco más los servicios sociales de Madrid, y quizás haya menos mendigos en la calle».

Conrado Jimenez: «Gallardón se lava las manos» Critica que el alcalde «manda el mensaje al legislador, para que haga una ley. No, mire. Usted tiene la potestad para crear una ordenanza. A veces la derecha quiere recortar libertades pero sin que se sepa lo hace. Me daría, como mínimo vergüenza, saber que puedo crear un albergue para que los que quieran puedan no dormir en la calle y crearlo para que las calles sean bonitas».

Henrique Mariño en Solución salina: «Deshaucie a los homeless«. Cree que Gallardón «venderá los desahucios callejeros como una preocupación más de las suyas, pero no cuela, casi mejor siga dedicándose al ladrillo… Su política de plazas, remodeladas al antojo de usted, que tan poco gusta de los miserables, pobres. Instalado en el cemento, así son sus obras: frías, insensibles, pétreas, excluyentes y muy de centro, ya sabemos».

Virado en sepia: «Gallardón y los pobres«. Asegura «que los mendigos no estén en las calles de Madrid puede parecer una buena idea si se contempla desde el punto de vista humanitario, de justicia social; pero me temo que detrás hay también el deseo de dejar las calles limpias de molestos a la vista, sin darse cuenta de que para ello hay que actuar sobre los problemas y resolverlos, no taparlos».

Bandúa circular: «Cárceles para mendigos«. Defiende que «la verdadera intención del alcalde no es resolver la situación de estas personas, si no esconderles, para que no desentonen con esta ciudad mastodóntica convertida en un gigante centro comercial, en un enorme parque de atracciones para los turistas, y si hay que encerrarles contra su voluntad, se les encierra».

Javier Crespo en La Atalaya: «Vlad Gallardón, el terror de los medigos«. Compara la medida con una anecdota de Dracula y cree que pide «una ley que habilite a los alcaldes a «limpiar» las calles de mendigos con menos modales que Charles Bronson con resaca. Como si fueran heces caninas, escombros de obra o restos de botellón, vamos».

Necorawoman: «Medida populista de Gallardón«. Se pregunta «¿Y cómo piensa hacerlo? Además de que para muchas de estas personas es una opción ese tipo de vida, no se han planteado que lo que realmente hace falta es un programa para la reinserción social de estas personas. Problema: que estas políticas salen muchísimo más caras que una simple ley que permita a la policía volver a aquel ??circulen, circulen? .